Sobre los tatuajes en Cuba

Jorge Milanés Despaigne

HAVANA TIMES, 16 abr — Raquel, la hija de mi vecino, consiguió hacerse un tatuaje cerca del tobillo. Nunca me había fijado, porque mis ojos se centraban más en las siluetas de su cuerpo. En ese lugar, el tatuaje corría el riesgo de ser desapercibido ante tanta belleza criolla subiendo su piel en flor.

Al llegar al mercado, ella preguntó el último, la miré y en esa ocasión pude observarla con detenimiento. Ahí estaba la obra de arte, muy pegada al suelo, en pie. La mirada mía fue tan insistente que al darse cuenta, me preguntó si estaba bonito. «Claro que sí, te queda muy bien», le contesté.

Un grupo de señoras de edades diversas que también estaban en la cola, se percataron de la conversación y establecieron un diálogo ameno en el que rivalizaban opiniones al respecto, unas a favor y otras, en contra del tatuaje, mientras ella y yo las escuchábamos.

«Si yo fuera joven con ese cuerpo…» —enfatizó una de las octogenarias— «me hubiera hecho unos cuantos tatuajes: antes no se hacían tan coloridos, llenos de originalidad, hoy son una belleza.”

Al instante, Raquel para complacer a aquella señora, cuyos ademanes apasionados burlaban el paso de sus años, se levantó ligeramente la blusa y mostró el otro grabado que se había hecho debajo del ombligo.

Mi vista se aferró.

«¿Y no hay más?,” le pregunté con una abierta sonrisa…

Por mucho tiempo, los tatuajes en los cuerpos de las personas eran mal mirados y rechazados por la sociedad en Cuba. Cuando alguna persona se tatuaba, este era símbolo de ex-recluso y durante décadas encarnó una pequeña minoría de nuestra población.

La visión social hacia el tatuaje, grabado en diferentes partes del cuerpo humano, incluso, en lugares inimaginables, hoy es diferente.

Aunque todavía algunos no lo aceptan, lo cierto es que hay personas que exhiben verdaderas obras de arte, no importa la edad ni la clase social a que pertenezca.

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.


3 thoughts on “Sobre los tatuajes en Cuba

  • el 30 noviembre, 2013 a las 6:49 pm
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    hola yo vio en miamo y quisiera hacerme un tatuaje en cuba pero bien echo caballero ,, a quien me recomindan no importa si es en la havana matanzas ok gracias

  • el 20 abril, 2012 a las 1:42 am
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    En culturas como la maorí, en Nueva Zelanda, los tatuajes son parte integral de la vida. En Cuba, hasta hace pocos años, un tatuaje tenía connotación de marginalidad, sobre todo entre la población penal, entre la cual se solía exhibir a flor de piel el consabido reconocimiento a la madre, o el odio hacia todas las mujeres, por infieles, entre otras preciosuras del folklore criollo. Pero como moda generalizada, tanto en la Isla como en otras latitudes, está vigente desde hace apenas unos años, al parecer bajo la influencia de lo que en Gran Bretaña se denominó Nuevas Tribus (New Tribes), grupos de jóvenes que, al conjuro de la moda punk, poblaron esa isla europea, y buena parte del mundo occidental, desde finales de los 70. Hoy hay verdaderos maestros en ese arte por todo el globo.

  • el 18 abril, 2012 a las 9:32 am
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    Desde el hombre primitivo los tatuajes estan de modas, asimilados por las diferentes culturas de diferentes maneras. La verdad un tatuaje puede lucir bonito, feo, desafiante, antisocial, depende de tu opinion pero la cuestion no es el tatuaje sino el mensaje y como es asimilado por la sociedad que te rodea. La otra parte es el artista y si usa los instrumentos con la higiene requerida. El tatauje es una elecion, los marineros, los precidiarios, las prostitutas, los mayas y los aztecas, todos han tenido sus momentos para mostrar arte y gracias a no se que las opiniones han cambiado, bueno que remedio, si desde la escuela hasta los medios de difusion masiva tratan de incluir cultura para todos tratando de hacernos cultos. Hay que ser culto aceptando todo? o manteniendo y defendiendo nuestras propias opiniones? De cualquier manera si no estas seguro de llevar tal arista del arte a tu cuerpo pues no des el paso poqrue te puedes arrepentir y luego puede hasta hacerte mas dano de lo que imaginas.

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