Palacio de los Matrimonios de Galiano

Jorge Milanés Despaigne

Palacio de los matrimonios

HAVANA TIMES— Apurado salí del salón del Palacio de los Matrimonios que está en la calle Galiano. Sí, el mismo donde antiguamente se alquilaban los trajes. Necesitaba ir al baño, pero en ese mismo momento la recepcionista lo cerraba.

―No puedes entrar. ―Me dijo secamente. Miré mi reloj y, en efecto, eran las 6:30pm. El contrato de alquiler del local se extendía hasta las 7:00pm. Mientras trataba de aguantar el deseo con esos movimientos característicos, le pregunté lo que debía hacer entonces…

―Tendrás que ir al café de la esquina. ―Contestó sin mirarme.

―No creo que deba ir a ningún café de la esquina, la boda es aquí. Ustedes ofrecen un servicio que está pagado con muchos años de sacrificio por los novios y sus familiares. A ellos no les quedan fuerzas para enfrentar esta situación, luego de tantos días preparando esta actividad. Al parecer ustedes están acostumbrados a maltratar a los clientes, es una lástima que un lugar tan bello tenga un servicio tan deficiente. De continuar así, no creo que dure mucho.

Descargué toda mi ira en aquellas palabras. Al escucharme, algunas empleadas llegaron al Lobby para enterarse de lo que pasaba. Pregunté por la administradora y una de ellas me contestó que se había tenido que ir temprano porque su niña estaba con fiebre, y que yo tenía toda la razón pero que nadie nunca había reclamado.

Cuando los gatos no están en casa, los ratones están de fiesta. La llave del baño no apareció. Aunque había prometido orinar allí mismo no lo hice por respeto a mí mismo. Aún faltaban quince minutos para que se acabara la actividad y decidí regresar al salón.

Ya habían retirado gran parte de los manteles de las mesas y la voz del DJ anunciaba a los clientes que debían “desalojar la sala”.

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.


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