El verdadero Garrandés

Jorge Milanes Despaigne

Alberto Garrandes. foto: radioangulo.cu

Alberto Garrandés es un escritor cubano con prestigio a nivel nacional, incluso, en otras latitudes. Lo conocí hace años, minutos antes de que él partiera en un ómnibus, invitado a la feria del libro de Holguín.

En esa ocasión me tocó despedirlo, después del incidente con un pariente del finado comandante Almeida. Aquel hombre, visiblemente bruto en el trato, había llegado al apeadero con ínfulas de «yo sí puedo» y casi le pasa por arriba al escritor, buscando asiento para unos amigos.

Garrandés, en un acto de lo que se considera justicia, había dicho que en ese ómnibus no se montaría y bastante hábiles debimos ser mis colegas y yo para convencerlo de subir al ómnibus.

No recuerdo exactamente cuándo nos volvimos a ver, andando el tiempo trenzamos amistad y siempre recordamos aquel incidente que resultó ser el motivo de diálogo inicial.

Después vino una invitación a su casa, a tomar el café que prepara de un modo único por varios motivos: la mezcla con licores, cremas y especies y la compañía de su esposa Elsita, una mujer encantadora, llena de esa desbordante espiritualidad que contagia aun a los que poco le conocen.

También está Albertico, el hijo único, que es un joven pianista, orgullo de sus padres y toca una pieza para armonizar el ambiente que se torna excepcionalmente culto.

Pero Garrandés, como su obra, inspira mucho respeto. Tal vez por eso algunas personas se cohíben al verlo. Acaso se trata de un prejuicio, porque él no es el monstruo con que el gran público yerra al tildar a los escritores; por el contrario, es un hombre amistoso, receptivo, inteligente y sencillo, conversador tanto de temas elementales como urdidor de densidades conducidas únicamente por su interlocutor.

Recibe mi visita con previo anuncio, pues le gusta ser un excelente anfitrión y aparta las horas interminables junto al ordenador de su estudio, para olvidar el tiempo y entrar juntos en una realidad que parece fantasía.

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.


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