El celular de mi amiga

Jorge Milanés Despaigne

Foto: Caridad

Hace poco tiempo leí un texto donde se planteaba la tesis que de haber existido el teléfono móvil en la época en que se escribió Romeo y Julieta, la obra no hubiera tenido un desenlace fatal.

Es cierto que los móviles o celulares (como decimos en Cuba) son muy útiles en la actualidad. No se concibe la modernidad sin este aparato que trae compañía a hombres, mujeres, incluso niñas y niños, pues tan solo marcar el número de padres o hijos, sabemos que nuestros seres queridos se encuentran bien.

Pero mucho esfuerzo debió realizarse en Cuba para que la telefonía celular penetrara en la vida de los cubanos, quienes en principio debieron acudir a un extranjero para que «le sacara la línea. “ Luego, cuando el Estado aprobó el servicio, ésta costaba 120. 00 CUC ($132 USD), hasta que al cabo de un largo tiempo, el precio tuvo una caída de 60. 00 CUC y aún resultaba caro.

Sin embargo, no es este el punto que quiero abordar, sino lo que le ocurrió a una amiga cuando su hijo se fue a México para cumplir con un contrato de trabajo y heredó el celular.

En los días en que ella viajó al interior del país llevó consigo el teléfono, pues podemos imaginar el sentimiento de un adulto ante “un juguete nuevo. “ Y al llegar a su destino llamó a una hermana para decirle que había llegado bien.

Grande fue el apuro de mI’miga cuando a la hora de colgar no sabía la tecla que debía tocar. “¡Señor!, ¡señor!, ¿cómo cuelgo esto?,” se lamentaba en la Terminal de ómnibus, donde recientemente había arribado. “¡Mi hermana, no sé cómo colgar!,” gritó por el celular. Y un hombre dijo: “No se preocupe, señora, cuando se acabe el crédito cuelga solo. “

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.


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