Diciembre en Cuba: no como siempre

Jorge Milanés

Foto: Tamara Vazquez

HAVANA TIMES – Las fiestas de navidad en Cuba se han caracterizado tradicionalmente por una cena en familia, hecha con pavo, pollo o pescado, aunque hoy en día este ultimo es difícil de adquirir.

Por su parte, las celebraciones de fin de año incluyen cerdo asado, chicharrones, congrí, yuca, tostones de plátano, ensalada estación, postre en almíbar y otros platos que estarán de acuerdo a la región del país.

La música es otro de los elementos que no puede faltar en esta celebración, donde hasta los vecinos cruzan las fronteras para echar un pie, en espera de las doce de la noche. Felicitarnos, brindar por el año nuevo y volver a la casa para posiblemente cumplir con la tradición de tirar un jarro de agua a la calle y… ¡que se vaya lo malo! Luego dar la vuelta a la manzana con una maleta para lograr algún viaje al exterior o algún cumplimiento religioso.

Éste fin de año no hemos abandonado esas tradiciones, pero es evidente el cambio en nuestras posibilidades económicas, que conspira contra una acertada confección de los platos tradicionales, debido a los altos precios de los productos y al escaso abastecimiento.

Aunque el gobierno programa espacios para ferias comerciales en los municipios, a precios relativamente asequibles, es también un espectáculo que genera opiniones confusas. Se le une, además, las extensas colas que hace la población sin garantía de poder llevar a casa lo que se quiere, particularmente las carnes.

En casa siempre tratamos de celebrar el advenimiento del año nuevo lo más cercano posible a la tradición, pero esta vez no con cerdo como otros años, será con pollo. Tampoco habrá la abundancia de años anteriores, aunque mi vecino pudo comprar un cerdo en el campo y ya me dijo cuando traía al animal amarrado por el pescuezo: “No compres nada, aquí lo tenemos todo”, no nos debemos acostumbrar.

En todo caso, aunque la situación económica para muchos ha estado sumamente difícil, salud y fuerza para seguir adelante y feliz año nuevo.

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.


2 thoughts on “Diciembre en Cuba: no como siempre

  • el 2 enero, 2019 a las 2:46 pm
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    Tengo cada año la sensación de que el cubano se aferra a la esperanza por ella misma, como una especie de inercia. No hay nada que celebrar en el sentido social, con respecto al gobierno todas son malas noticias: cero aperturas, cero aumento de salarios, cero oportundades para realizarse… Pero tenemos derecho a la esperanza interna, esa nadie nos la podrá arrebatar.

  • el 1 enero, 2019 a las 7:13 pm
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    Hola Jorge muy bueno tu post.
    Con mucha tristeza debo decir que en nuestro país desde hace ya varios años, los fines de año han perdido sino calidad sí emociones, deseos de divertirse y festejar por un nuevo año, en primer lugar ya todo el mundo sabe que después del advenimiento del nuevo año todo en nuestras vidas continuará igual, una simple feria con precios más o menos bajos no mejorará la calidad de vida de nadie, porque el país se encuentra inmerso en una miseria sin nombre, en 60 años de supuesta revolución hemos estado siendo engañados por un gobierno que lejos de resolver promete y vuelve a prometer con engaños que todo irá mejor si nos esforzamos más, y es que eso, es lo que hemos echo las cubanas y cubanos de esta tierra, esforzarnos cada día más y más, y qué recibimos a cambio, NADA, porque ni siquiera podemos tener una celebración de fin de año como mereceríamos todos y todas por el aguante, ya basta de tanto descaro y embuste. No hay pan, no hay transporte, no hay arroz con calidad, no hay y no hay ni vergüenza, este año tuve que ir a pasar el fin de año a casa de un familiar porque no tenía gas para cocinar y en el punto gas no había el preciado líquido, tampoco tenía mucha comida, y la invitación me salvó la vida. Aquí uno se cansa de lo mismo con lo mismo y eso se siente en las calles, se vive, las personas no tienen ánimo para festejar este cansancio que esperemos un día llegue al fin, porque cubanas y cubanos merecemos que nuestras vidas mejoren, porque supongo que una vida mejor sea posible para todos y no para unos cuantos que si la pasan de maravilla, porque qué comió Díaz Canela y su familia? Y Mariela Castro; y todos ellos juntos?

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