¡Cómo se le nota, señora!

Jorge Milanes Despaigne

Productos de venta en una tienda en divisas en Cuba. Foto: Caridad

Para una persona que nunca ha puesto los pies fuera de Cuba y por primera vez lo hace, le resulta muy difícil despojarse de los traumas psicológicos ocasionados durante tanto tiempo por las preguntas:

“¿Qué vamos a comer hoy?,” “¿Me toca, o no me toca?”, “¿Habrá llegado el arroz, los frijoles o el azúcar al mercado?,” “¿la libreta de abastecimiento?,” en fin, diversidad de preocupaciones en torno a la alimentación del mes.

A mi tía la invitó Evaristo, su hijo, quien vive fuera de Cuba, para que pasara un tiempo con él y conociera lo que hay más allá de esa rutina.

Con el tiempo que él lleva fuera de la Isla, está acostumbrado a ver y comprar lo necesario para él y su familia, además de sus gustos extra-ordinarios.

“En cuanto llegué mi hijo me llevó de compras a un supermercado,” nos cuenta todavía sorprendida.

“Pasábamos frente aquellos estantes repletos de comida y a veces no entendía de qué se trataba por estar en otro idioma. Se me perdía la vista. Les cuento que mi asombro era tan grande, que en lugar de querer de todo, el subconsciente me llevó a comprar arroz, frijoles y azúcar.

“Tu primo me observaba, no decía nada, quería recordar su impresión de lo que le sucedió cuando fue por primera vez de compras fuera de Cuba… Luego de casi dos horas dentro de aquel mercado, pasamos por la carnicería y ahí quedé casi muerta, figúrense, había todo tipo de carne.

“Compré alrededor de 25.00 dólares de carne de res, no sabía con exactitud la cantidad de kilogramos que eran. Lo cierto es que el carnicero me preguntó que si yo era cubana y si estaba acabada de llegar, a lo que respondí afirmativamente. Y con una sonrisa pícara me dijo: ‘¡Cómo se le nota, señora!’.”

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.


3 thoughts on “¡Cómo se le nota, señora!

  • el 24 abril, 2016 a las 2:14 pm
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    La libertad que ofrece mi país no la compra ninguna comida del mundo; la política tiene un montón de defectos pero es la tierra que Dios permitió que yo naciera y con sus defectos la amo; yo he ido a otros países pero no puedo hacer en ellos lo que hacia en mi cuba.

  • el 7 noviembre, 2011 a las 3:27 am
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    A veces? me pregunto lo mismo!……que como hoy?ahhh!! y vivo en Berlin….a veces solo como pan con aceite,y le pongo ajos”…productos “Bio”?no pienses que “afuera” es “distinto”,la “rutina”?
    La unica “diferencia”,es que sales, y en cada esquina,encuentras ,una panaderia,compras,un pan,sin “echarle” aceite,pero te lo vas comiendo,en direccion al trabajo,te compras un cafe…y vas “matando la jugada”
    Lo de los supermercados,es “cierto”,lo que a veces ,no sabes que comprar?
    Una vez,se me “hincho” un pie,cuando fui al medico,solo me pregunto “come mucho carne de res” le dije que SI,me dijo tienes la “gota”…la carne de res,tiene como algo de “urin”,me “preocupe”?

  • el 4 noviembre, 2011 a las 9:21 am
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    Muy cómica la historia Jorge, la miseria cubana pasada por el prisma del humor, el humor que me gustaba ponerle a mis críticas literarias. Siga usted escribiendo y contándonos a los del infierno, como van las cosas por Cuba.

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