Janis Hernández

Fernando González fue recibido por el presidente Raúl Castro.  Foto: Estudios Revolución
Fernando González fue recibido por el presidente Raúl Castro. Foto: Estudios Revolución

HAVANA TIMES — La libertad es uno de los más preciados derechos humanos. Y entre sus tantas formas la libertad de conciencia es el mayor de los derechos ciudadanos. Por eso, a los que sufren prisión por sus ideas (sean del lado, que sean) les profeso respeto.

El jueves fue liberado de la cárcel, y viernes llegó a Cuba Fernando González Llort, el segundo de los Cinco que tras cumplir una condena en EE.UU. está de vuelta a la isla.

Después de casi 16 años, el agente de la Seguridad Cubana fue recibido en el aeropuerto José Martí por el Presidente Raúl Castro acompañado de  una comitiva de altos dirigentes del gobierno.

Tras un saludo militar, se abrazaron simbolizando el clásico: misión cumplida. Y sí que fue y seguirá siendo cumplida por estos cinco hombres, que por un error estratégico del  propio gobierno cubano, al propiciar información al FBI, facilitó que los agentes encubiertos fueran atrapados.

Para mí, la historia nunca estuvo bien contada por ninguna de las partes. Los de allá les impusieron condenas excesivas y el proceso judicial no fue muy trasparente. Los de acá, siempre han querido disfrazar su labor de espionaje con el eufemismo de héroes antiterroristas.

Lo cierto es que estos hombres han sido presos de conciencia. Las diferencias políticas entre ambos países fue el móvil de estas largas sanciones.

Hoy, su longeva madre y la esposa han podido abrazarlo. Fernando está libre, gozando del más grande y valioso derecho de las personas. Magalis Llort y Rosa, su pareja, son también damas de blanco. Pero no son agredidas en las calles, es cuestión de libertades y del lado que seas.

Janis Hernández

Janis Hernández: No pretendo cambiar el mundo, menos aún dar recetas de cómo debe o no debe ser. No creo tener el don de la oratoria, ni dotes de literata. No soy una analista, ni una filósofa. Soy solo una observadora de las cosas que pasan a mi alrededor y me siento en el deber de hablar de mi país sin tapujos, ni frasecitas hechas, solo hablar y eso hago en mi diario.

9 thoughts on “La libertad y los bandos

  • Ni son prisioneros de conciencia, ni tampoco sus sentencias fueron excesivas; esos señores eran agentes ilegales trabajando al servicio de un país enemigo, en una palabra: espías y hasta están envueltos en el asesinato (ordenado por Raúl Castro) de pilotos voluntarios de una organización humanitaria, en avionetas civiles, sobre aguas internacionales.
    La suerte de esos criminales es que el sistema judicial norteamericano es independiente del ejecutivo, así pudieron defender sus fechorías frente a un tribunal imparcial.
    Y sus años en cárceles federales con buena comida, conexión a internet, televisión digital, mejor comida que la del pueblo cubano, con ropa limpia y productos de aseo, etc; son un paraíso comparado a las cárceles cubiches.
    Además, de qué se quejan, si el que los denunció fue su amo, Fidel Castro, el que ni siquiera tuvo la consideración de pedirle al FBI inmunidad para estos peones del tirano.

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