Una dulce nevada está cayendo

Isbel Díaz Torres

nieve-2HAVANA TIMES – En Cuba nunca tendremos nieve. Por eso, y por otras misteriosas razones, escribí hace años un poemario titulado “En el nevado país de los mendigos”, expresión tomada de un texto de la muy amada poeta cubana Fina García Marruz.

El presente diario también lo encabeza un verso de Fina. Y es que para mí, la nieve y Fina levitan indisolubles, como sustancias apenas accesibles, de tan simples y llanas.

En Cuba nunca tendremos nieve, decía, y por eso la experiencia de tocarla, sentirla fría y dolorosa en la palma de la mano, es algo que siempre se dibujaba como imposible, como utopía lejanísima.

Sin embargo, la he tenido entre mis dedos.

La he visto primero a través del cristal del autobús, cubriendo las yerbas que bordean la carretera, sobre las vetustas coníferas que corren hasta perderse de vista, en los cercados de madera.

En una breve pausa del viaje, pude entender el incomprensible caos de los copos, minúsculos, que en libertarios giros llenaban el aire de luz, de ráfagas imprevisibles, de bondadosas lloviznas.

Después, al bajar del vehículo, el encuentro fue directo, pleno, total.

hombre-de-nieve¡Fuera gorro y guantes! Delicadas agujas de hielo entraron en mi frente, para desaparecer al instante. Qué bello beso.

A la par, resonaban las asfixiantes tejas de fibrocemento de mi cuartico en La Habana, donde la temperatura tortura a mi amado día tras día, y donde he sudado de calor veranos e inviernos.

Antes de llegar al apartamento que me acogió, en uno de los parterres grises, ya unos chiquillos habían armado el primer muñeco de nieve de este invierno, informe, rústico, fantasmagórico… y tierno.

Levantándose de suelo sucio, medio borracho, me decía: “Como ves, Isbel, no es nada del otro mundo”.

Y yo lo miraba extasiado, casi con lágrimas en los ojos.

 

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.


7 thoughts on “Una dulce nevada está cayendo

  • el 17 enero, 2016 a las 1:55 pm
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    Sin querer ponerme en defensora de nadie, no era necesario ser tan agresivos con el autor de la nota. Puede gustar o no lo que se escribe, pero atacar sin fundamentos, sólo porque no coincide con el gusto propio me parece infantil e irrespetuoso.

  • el 14 enero, 2016 a las 12:35 pm
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    la primera vez que vila nieve me quede como un niño-alelado!
    era una experiencia nueva para una persona del tropico
    lo mismo le pasa a los europeos cuando llegan al Caribe en Diciembre
    y ven el sol.

  • el 14 enero, 2016 a las 12:25 pm
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    eso supuse…besitos dobles

  • el 13 enero, 2016 a las 11:55 pm
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    No me gusta que los hombres me den besitos

  • el 13 enero, 2016 a las 3:25 pm
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    Gracias por sus comentarios tan sensibles.
    Me dedico a estas cosas… qué le vamos a hacer…
    Y hasta me pagan por enseñar poesía acá en La Habana… el mundo parece que está loco.. no es cierto?
    besitos a ambos

  • el 11 enero, 2016 a las 11:41 pm
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    Si, esto es algo patético y picuo. Isbel debería ocupar sus talentos en cosas mas sustanciosas.

  • el 8 enero, 2016 a las 5:53 pm
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    Esta es la bomba mas ridicula que ojos humanos han leido

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