Nuevo derrumbe en Centro Habana

Isbel Díaz Torres

Zanja y Aramburu: “A mi paso por el lugar trasladaban sus pertenencias en camiones”. Foto: Isbel Díaz Torres.

HAVANA TIMES, 2 feb — Otro añejo edificio ha sufrido un derrumbe, esta vez parcial, en el capitalino municipio de Centro Habana. El suceso tuvo lugar este martes 31 de enero, justamente quince días después del impactante derrumbe en la avenida Infanta.

El edificio en cuestión se ubica en la céntrica calle Zanja, entre Aramburu y Castillejo, apenas a cuatro cuadras del otro inmueble que ocupaba la esquina de Infanta y Salud, donde habían fallecido tres personas y seis resultaron lesionadas.

Afortunadamente, en esta ocasión no hubo víctimas fatales, ni siquiera heridos. Una joven habitante del edificio me comentó que todo el fondo de la construcción cedió, destruyendo varias de las habitaciones.

El derrumbe no ocurrió de una sola vez, sino que poco a poco fueron cediendo las habitaciones. Según declaraciones de vecinos del lugar, hoy los residentes decidieron sacar sus muebles a la calle, temerosos que el techo les cayera encima, y como señal de exigencia por una solución.

El gobierno envió un camión con listones de pino para apuntalar los locales, pero las personas permanecen sentadas en la acera opuesta, esperando por la verdadera solución al grave dilema de sus viviendas.

Parte de ellos ya han sido ubicados en albergues estatales, y a mi paso por el lugar trasladaban sus pertenencias en camiones.

Infanta y Salud: “Todavía la brigada que labora allí no ha logrado demoler totalmente el edificio y trasladar los escombros. Zanja y Aramburu. Foto: Isbel Díaz Torres.

Otra parte, sin embargo, se niega a albergarse, y están a la espera de una mejor opción por parte del Estado. Aunque no tengan otra salida, saben que la estancia en los albergues estatales puede durar muchos años antes de tener la posibilidad de mudarse a un apartamento.

Sería redundante hablar del pésimo estado constructivo de las viviendas en La Habana. Una ciudad vieja, víctima de las crisis económicas, y de la indolencia de estatales y privados, no podría responder de otra manera.

El derrumbe de Infanta tuvo lugar el 17 de enero, y todavía la brigada que labora allí no ha logrado demoler totalmente el edificio y trasladar los escombros. La cuadra permanece cerrada al tráfico con barreras de hierro y un puñado de policías que dormitan en un portal al amparo del sol del mediodía.

Cuando lleguen las lluvias de mayo, es posible que eventos como estos se repitan, y la crisis habitacional en la ciudad se agudice.

Por lo que he podido leer, las nuevas fórmulas diseñadas por el gobierno para la entrega de créditos o subsidios, no comprenden obras de gran envergadura, como sería el caso de estos edificios casi en ruinas que pululan por los municipios capitalinos, sobre todo en Centro Habana y Habana Vieja.

Tampoco iniciativas como cooperativas de obreros de la construcción han sido aprobadas, pudiendo ser estas una fórmula viable para acometer reparaciones capitales, con el involucramiento del arquitecto de la comunidad.

Por supuesto, buena parte de los edificios están en tal estado constructivo que la única solución plausible sería la demolición. Ello, sin embargo, es imposible sin una opción de vivienda digna para quienes habitan los mismos.

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.

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4 thoughts on “Nuevo derrumbe en Centro Habana

  • Ayer Raul visitó en Venezuela (y salió por el NTV) a los constructores cubanos en la parroquia Caribia. Están por allá hace unos cuantos años construyendo viviendas para nuestros hermanos venezolanos. ¿Cuándo regresarán a construirnos viviendas en nuestra derrumbada CentroHabana nuestros hermanos cubanos y venezolanos?

  • De acuerdo. Es una pena. Imagino que luego se tomará como excusa que por el estado de las construcciones es poco lo que se puede hacer para recuperar el patrimonio en Centro Habana y cuando exista un mercado inmobiliario desarrollado, ahí aparecerán los grandes edificios de departamentos con vista al mar.

  • Hola Charlene:
    Fue un planteamiento general acerca del cuidado de la ciudad. Los moradores buena parte de las veces agreden directamente a las viviendas (suyas o ajenas), le ponen aditamentos de dudoso gusto estético que rompe con el diseño urbano, hacen ampliaciones o reducciones indebidas, cementan parterres, etc. La agresión al arbolado urbano, por ejemplo, se da tanto desde instituciones estatatles como ETECSA o la Empresa Eléctrica, como desde los vecinos de todo tipo de barrio en la ciudad.
    Otro ejemplo es cómo los trabajadores del estado transforman y literalmente destruyen los inmuebles que ocupan temporalmente: esto puede ser desde oficinas, hasta centros recreativos o albergues. No me refiero a obras que emprenda la institución estatal, sino a iniciativas de individuos dentro de estas, que persiguen determinado fin. Muchas veces se trata de inmuebles de alto valor arquitectónico, de donde se roban mármoles, piezas de los baños, jardineras, etc.
    Ello pasa, por supuesto, por un condicionamiento económico, no se me escapa, pero mi punto es decir que hay una responsabilidad compartida por el estado actual de la ciudad. Vaya, hasta la simple indolencia o complicidad con las erróneas decisiones estatales en materia de urbanismo entran aquí.

    Por cierto, me han comentado que los albergues de Centro Habana categorizan entre los de más mala calidad de la capital, así que es aún más comprensible la postura de estos vecinos.

  • Isbel: No entiendo lo de “indolencia de privados”. ¿Cómo tendrían que haber enfrentado esta situación los “privados” (si por privados te refieres a los moradores), para no ser indolentes?

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