¿Los gays necesitan unas Olimpíadas propias? (II)

Isbel Díaz Torres

Gay Games Colonia 2010. Foto: SentidoG.com

HAVANA TIMES — Los testimonios que pude ver en el documental Take the Flame corroboran que no es preciso responder a impuestos patrones de feminidad o masculinidad para ser ágil, eficaz, contundente, razonable, fulminante, prudente, o trabajar en equipo.

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Las constantes muestras de cariño y alegría con que se prodigan contendientes entre sí y hacia el público, resultan otro detalle de gran valor, que contesta directamente a la competición violenta, depredadora y deshumanizante promovida en los tradicionales ámbitos deportivos.

La temática gay ha penetrado gran cantidad de ámbitos de la sociedad occidental: el arte, el entretenimiento, el matrimonio, la iglesia, el ejército, y muchos más, pero los deportes han permanecido “a salvo”.

Uno de los entrevistados en el documental señalaba que “aunque lesbianas y gays han alcanzado relevancia en muchos otros medios, ninguno ha salido del closet siendo parte de un equipo nacional estadounidense, por ejemplo”.

David Kopay jugador de la Liga Nacional de Fútbol estadounidense fue el primer atleta profesional en salir del closet en 1975, esperando que otros lo siguieran, pero él mismo confiesa que “30 años después, todo sigue igual, muchos salen después de retirados”.

Otros son forzados a salir del clóset cuando son descubiertos en algún “affaire ilegal”, como el caso de la tenista Martina Navratilova, o el pelotero profesional Billy Bean, quienes narran sus experiencias en la cinta.

Cuba… la homosexualidad… el deporte…

En Cuba un evento así es impensable, y no solo por razones económicas. Solo puedo imaginarme los gigantescos esfuerzos del CENESEX para hacer cada año su pequeña conga multicolor a lo largo de cuatro cuadras en el Vedado, evento que siempre disfruto, y donde participo activamente.

Gay Games Colonia 2010. Foto: SentidoG.com

Ciertamente, cada año crece el alcance de la Jornada contra la Homofobia que lidera Mariela Castro, para gran alegría de buena parte de la incipiente comunidad LGBT cubana, pero no me imagino una acción de similaro mayor envergadura fuera del discurso de las instituciones de salud.

Yo, lo más que pude hacer en el ámbito deportivo cuando era niño, fue participar alegremente en una tabla gimnástica. Para los deportes siempre fui pésimo, y mis compañeritos lo sabían, y no me escogían para sus equipos de fútbol o pelota.

De ese modo, hay una selección ¿natural? ¿social? que relega a una porción de los varones gay.

Los medios, por su parte, refuerzan a discreción la apariencia “masculina” o “femenina” de cada atleta de acuerdo con su sexo biológico. Ello está más marcado, de acuerdo con mi percepción, en el caso de las mujeres.

Si alguna fémina tiene modos o ademanes que se salen del código sexista socialmente aceptado, enseguida corren a maquillarla, a ponerle vestidos con escotes, y llevarla a alguna celebración como si fuera una Barbie; o dejan bien claro que está casada y tiene hijos el día de la mujer o el día de las madres.

Estos esfuerzos ridículos cuentan, por supuesto, con la participación cómplice tanto de las mismas atletas, como de entrenadores, y familiares.

¿Alguien conoce de deportistas de la isla abiertamente gay o lesbiana? Es una pregunta retórica, pido que nadie responda, no sea que reciba yo algún jalón de orejas por entrometerme en la vida privada de las personas, a quienes reconozco todo el derecho a permanecer dentro del closet, o simplemente a manejar su sexualidad o su imagen pública como mejor entiendan.

Gay Games Colonia 2010. Foto: SentidoG.com

Lo que deseo resaltar es la ausencia de ese debate en la sociedad cubana.

En el 2006 un reducido grupo de homosexuales, y personas estudiosas de la temática LGBT de Cuba, cercanos y/o miembros del CENESEX, asistieron a los Juegos Gay de Montreal, Canadá, como parte de una delegación… que iba sin deportistas ¡¿?!

Nunca supe de aquella delegación, y eso que ya en aquel tiempo tenía Internet. Según AP “el punto más importante de su participación será una conferencia magistral, el viernes 28 de julio, de Mariela Castro Espín, directora del CENESEX e hija de Raúl Castro.”

Me parece valioso que personas sensibles a la temática LGBT cubana asistieran a ese evento, pero evidentemente faltaron los deportistas en esa delegación, a no ser que el tema a tratar hubiera sido explicar las causas que impidieron la participación de atletas gays de Cuba.

En cualquier caso, es evidente que hasta el momento no hay intenciones de debatir públicamente tal posibilidad, ni siquiera agregando una siempre necesaria mirada crítica a este tipo de eventos, que por lo general tienden al consumismo, a la banalización de los principios de la lucha LGBT, o que persiguen a lo máximo una equiparación de derechos sin proponer un cambio real de paradigma en las relaciones humanas y sociales.

No obstante, aunque ese debate no se proponga desde las instituciones, las personas interesadas siempre podremos abordar los tópicos que nos interesen, desde las perspectivas que nos interesan. A lo mejor tengo que salir a buscar a cierto pelotero que alguna vez conocí… a lo mejor le interesa decir algo, o participar en las Olimpíadas Gay de 2014.

 

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.


14 thoughts on “¿Los gays necesitan unas Olimpíadas propias? (II)

  • el 21 agosto, 2012 a las 2:49 pm
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    Soy hombre homosexual y reafirmo el comentario de Esteban Pérez

  • el 20 agosto, 2012 a las 6:59 am
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    Cuando dije “olimpiada para malos deportistas” no estaba pensando en unos juegos con todo el “bombo y platillo” de las Olimpiadas. Estaba pensando en que cuando vemos a los atletas, tan bien formados y con tan buen rendimiento los que tenemos unos kilos de más decimos “apaga y vamos” que en esto no tenemos nada que hacer. Y es que me da gracia, porque imagino un grupo de gordos (estilo luchadores de sumo) corriendo los 100 metros mientras otros gordos en las gradas aplauden, jajajajaja.

    Fue lo que me vino a la cabeza, una especie de parodia olímpica, jajajaja

    [email protected] wzaldivar

  • el 17 agosto, 2012 a las 8:27 pm
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    Bueno, espero no tener que repetirme… mira, mientras se van creando las condiciones (esto empezó en el 82, y en el 2012 no están creadas las condiciones todavía), la comunidad LGBT tiene que existir. Pasa lo mismo con los bares o las fiestas gay. A mí tampoco me parece que sea el espacio ideal para divertirse, pero si en un concierto de la Charanga Habanera yo pudiera bailar con mi novio y besarlo en la boca como hace el resto de las parejas que me rodean… entonces pudiera prescindir de los espacios LGBT exclusivos. Mientras, no es posible. Además, eso de exclusivo no es tan estricto: al igual que en los GG, las personas heterosexuales tienen las puertas abiertas… incluso los hombres hasta pueden besar a las mujeres… y viceversa… fíjate que desprejuiciados somos… jejeje De modo que esa segregación, como la llamas, no es tal. Los ejemplos de olimpiadas afrodescendientes… o protestantes… habría que ver qué podrían hacer de diferente allí. Además, se trata de creatividad e iniciativas… de lucha. Cada cual con las herramientas que descubre. Los GG han demostrado que son bastante diferentes de unas Olimpiadas tradicionales, no solo por los deportes que incluye y las modalidades que integra, sino prque además incluye en su programa amplísimos eventos artísticos y culturales, así como académicos. De modo que es un espacio más, que no intenta hegemonizar ni desplazar a las Olimpiadas tradicionales. En realidad en una suma de oportunidades para las personas de este planeta. Por qué habría de molestar? Si quienes lo hacen lo disfrutan, pues bienvenido sea.

  • el 17 agosto, 2012 a las 3:05 pm
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    Isbel, muy bueno tu articulo, y aun cuando me parece muy interesante la idea de los GG como forma de promover la tolerancia hacia la comunidad Gay, quizás es solo interesante y no muy efectivo, Imagina que para promover los derechos raciales por ejemplo de los afrodescendientes hiciéramos unas olimpiadas afrodescendientes, tendríamos también otras olimpiadas protestantes para promover el derecho de ese grupo de culto y hasta unas olimpiadas ateas. No creo que sea segregándonos por ninguna de las causas anteriores vamos a resolver el problema de la inclusión, es un contrasentido, si vamos a segregarnos para que necesitamos inclusión. Me parece eso si que se deben crear las condiciones para que todos los deportistas se sientan en igualdad de condiciones en unos juegos olímpicos, pero obviamente pedirle a los deportistas que salgan del closet o no, tal como dices que no es responsabilidad tuya, menos del COI. Eso si en tu caso en el ejemplo que pones, lo que si veo difícil es hacer una olimpiada para los que son malos en los deportes (grupo en que me incluyo).

  • el 15 agosto, 2012 a las 11:15 pm
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    Walber… creo que también me sumo a tu Olimpíada… jajaja

  • el 14 agosto, 2012 a las 10:39 am
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    A ver si en los GG se transgrede lo que se considera femenino o masculino, OK. Dije lo de nado sincronizado porque se me pareció al cliché del ballet (te gusta el ballet, eres mari…) Una anécdota, mi madre trabajaba de enfermera en el IPK y en un festival de ballet al no tener nadie que me acompañara le dije a mi hermano que fueramos a ver “El Lago de los Cisnes”, para hacerte corta la historia, al otro día mi madre comentaba con otra enfermera a donde habíamos ido y lo bien que la pasamos ¿te imaginas cual fue la pregunta de un paciente gay que escuchaba? ¿Y tus hijos son gays?

    Hay una parte de la división en el deporte que está más relacionada con factores biológicos que con roles de género. Por ejemplo, el record mundial femenino en los 100 m es de 10.49s y sin pensar en el “correcaminos” Bolt (fuera de liga por completo) a nivel olimpico y mundial los hombres bajan de los 10s. Ambas carreras se realizan en condiciones que podemos asumir iguales donde la diferencia sería simplemente biológica. Las divisiones son para lograr cierta “igualdad de condiciones”. Y no lo niego, cualquiera de las corredoras a ese nivel va y regresa antes de que yo llegue por primera vez a los 100 m.

    Puede que tengas razón, existen un montón de personas que ponen por encima si te gusta un hombre, una mujer o prefieres ser célibe. Pero eso no es motivo para que tengan que irse a hacer sus propias olimpiadas. Sin embargo, yo estaría a favor de una “olimpiada” para “malos deportistas” y a lo mejor participo, jajajaja.

    [email protected] wzaldivar

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