El tur de las Primeras Damas de la CELAC por La Habana

Isbel Díaz Torres

Primeras damas en su recorrido por La Habana Vieja.
Primeras damas en su recorrido por La Habana.

HAVANA TIMES – El pasado 28 de enero, mientras los presidentes de varios países negociaban y tomaban decisiones en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), sus respectivas primeras damas recibían un tour por La Habana.

El gobierno cubano cada día cede más concesiones a los modos y estilos de la burguesía gobernante en este planeta, y no esconde su atracción por los hipócritas protocolos que rigen las relaciones internacionales.

La revolución cubana no ha tenido Primera Dama nunca, y los medios siempre se cuidaban mucho del tratamiento que daban a las esposas de los mandatarios extranjeros que visitaban la isla, disminuyendo su perfil casi a cero.

La cumbre de la CELAC, entre las muchas preocupantes señales que envía, lanza esta otra, cargada de sexismo.

El primer día las esposas recorrieron el Centro de Inmunoensayo, la Habana Vieja, y la Plaza de la Revolución, mientras que al día siguiente visitaron una escuela de educación especial para niños autistas, y el edifico de arte cubano del Museo Nacional de Bellas Artes.

Las “dulces” y “caritativas” mujeres, tal como manda la norma machista, se preocupan por la salud, los niños, y las artes, además de acompañar a sus esposos en los banquetes. La política dura hay que dejársela a los hombres, que saben manejarse en esas arenas.

El sexismo está tan arraigado en el esquema protocolar imperante, que todavía no sabe cómo resolver la contradicción que significa tener a mujeres gobernantes. ¿Y qué tal las orientaciones sexuales de presidentes y presidentas?

No supimos si Dilma Rousseff, Cristina Fernández “de Kirchner”, o la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson Miller, vinieron con sus respectivos compañeros a La Habana, ni si ellos se sumaron a la comitiva de “nobles damas sensibles”.

Aunque en realidad la contradicción no es tanta como parece, pues la llegada de esas mujeres mandatarias al poder no representa automáticamente el empoderamiento de las féminas en sus respectivas naciones. Ya se sabe que ese tipo de “acción positiva”, aunque deseable, no es ninguna garantía.

No obstante, para que la acusación de sexista no recaiga sobre esta cumbre, los redactores, inteligentemente, supieron incluir en La Declaración de La Habana, la salvadora frase: “Los jefes y jefas de estado…”

Los activistas feministas y LGBT en la isla estamos llamados a mirar con mucha sospecha ese uso del lenguaje de género para enmascarar procesos que en la práctica son extremadamente sexistas y discriminatorios.

El gobierno cubano, con la complicidad de los medios de información, profundizan sus inconsecuencias ante nuestros ojos. La perspectiva de lucha de clases ha sido abandonada por las élites “revolucionarias”. ¿Podremos retomarla los de abajo?

32 thoughts on “El tur de las Primeras Damas de la CELAC por La Habana

  • el 12 febrero, 2014 a las 10:42 am
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    Gracias por esa paciencia de pedagogo, no olvides que nací con la guerra fría, no soy de izquierda, la deploro, y para colmo, …viví los peores momentos de la represión del FIDELATO (NI PERDÓN NI OLVIDO…) …por la gracia de Dios, no me tocó conocer el RAULATO, por lo cual un Te Deum….Y sí sé que son Damas, y que son las Primeras Damas; conocí muchas Damas, además me crío una, …si lo notaste, fue ironía, pero yo sé que sí lo notaste, ….Gracias Profesor-cronista.

  • el 12 febrero, 2014 a las 6:28 am
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    “Yo, por mi aprte, no busco ni quiero que ningún pueblo me siga. Trato, por el contrario de seguir al pueblo”

    Si lo dices en serio y no eres demagogo, tienes muy poca introspección. ¿Para que te molestas escribiendo en HT? No creo que sea solo divertimento, y si vas a seguir al pueblo y estas en minoría, ¿vas a rendirte a la opinión de la mayoría?
    Lo del grafitti en las pareces por los trabajadores a lo mejor es en Cuba o Brasil, pero no en Europa o EEUU.
    Lo de la Thatcher era para expresar que se le da “demasiada” importancia a esto de los cónyuges de los presidentes. Fuera de Inglaterra muy poca gente conoce quien es su cónyuge. A no ser que haya un escándalo, es cosa de revistas que viven del chisme de los famosos.

  • el 11 febrero, 2014 a las 5:24 am
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    Jaja…te otorgé visas de más…Bueno, lo concreto amigo mío es que se trata de una práctica muy extendida, de la cual nadie se salva, si es que se quiere quedar bien con otras naciones. En este mundo globalizado no hay muchas salidas. Además, aquí entre nos, ¿qué daños puede hacer al medio ambiente, o a la lucha por una mayor cuota de justicia social, que se saque a pasear por la ciudad a unas señoras que de seguro agonizan de aburrimiento, cuando sus maridos se enfrascan en temas de “alta política” (o al menos eso les dicen ellos)? Coincido con los que apuntan que hay temas más apremiantes en nuesta islita, Isbel, y con ello no te estoy quitando la inspiración. Ah, y desde luego que no te comparo con los extremistas. Pero a estas alturas de mi vida no se me olvidan aquellos que antes de nacer tú nos tildaban de burqués si comías con buenas maneras, si te vestías elegante, si llamabas señor o señora a un semejante, o te gustaba la música clásica…en fin, hay de todo en este mundo.

  • el 10 febrero, 2014 a las 4:22 pm
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    No he viajado tanto, vale. Solo a Brasil, y el mes pasado…. jejeje. Repito, que una cosa esté estandarizada, que sea práctica común, no le otorga de inmediato todos los créditos.
    Por otra parte, yo no me escandalizo pues nos es una práctica que vea pro vez primera, apenas aporto el testimonio sobre los cambios que el sistema cubano sufre, y los posible significados de estos. Criticar esas formalidades y modos hipócritas no me convierten en extremista. Solo las critico, e intento hacer un análisis al respecto. Resulta que los rumbos de un país no se determinan exclusivamente por su política internacional o su economía; sus modos a la hora de insertarse en el sistema mundo también brindan información sobre esos caminos nacionales. Si tú crees que esa estandarización es positiva para la construcción del socialismo, pues mi criterio es contrario.
    Ahora, si lo que interesa no es la construcción del socialismo, sino exclusivamente la supervivencia económica de la isla, entonces esta vía parece bien factible.

  • el 10 febrero, 2014 a las 4:20 pm
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    Me refiero a las esposas de los presidentes y primeros ministros. Sé que te cuesta entender, pero no te preocupes, yo tengo paciencia y te lo repito. Quizás al final algo se te pegue.

    firma: el cronista

  • el 10 febrero, 2014 a las 4:17 pm
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    Gracias por abrirnos la puerta al mundo. Pero no, gracias.
    Yo, por mi aprte, no busco ni quiero que ningún pueblo me siga. Trato, por el contrario de seguir al pueblo, y no siempre lo logro.
    Por cierto, los trabajadores también pintan grafitis en las paredes.
    Tampoco entendí el comentario sobre Margaret Thatcher. No sé si tenía marido o era lesbiana. pero en cualquier caso, esa persona (hombre o mujer), si nadie la conoce, si no era invitado/a a las recepciones a emocionarse con los nenes diciendo poemas, entonces también estaba siendo discriminado/a.

  • el 10 febrero, 2014 a las 4:15 pm
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    Que un medio de prensa español diga que Vilma Espín era la ‘primera dama’ de la revolución cubana, no significa que lo fuera. De hecho, hasta le pusieron comillas al término.
    Estoy de acuerdo con lo que dices sobre la falta de información, pero hay infomaciones que son precisas y otras un poco “entusiastas” a la hora de utilizar términos.
    Mi afirmación se ajusta a la realidad que percibo (y también a la legalidad cubana, donde tal figura no existe). Si ud. prefiere tener como fuente fidedigna de lo que sucede en Cuba al periódico español El Mundo, pues me parece muy bien por Ud.

  • el 10 febrero, 2014 a las 4:04 pm
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    El debate sobre la pertinencia o no del lenguaje de género es bien extenso. Ahora, tendrías tú que demostrar que este es sexista y discriminatorio. El punto más claro sobre ese tema es que el lenguaje no es algo dado, sino que se construye socialmente. Y si esa construcción invisibiliza a una parte de la sociedad, entonces pudiera ser modificado para que la visibilice. El modo para lograrlo, por supuesto, también es discutible. No digo que ese sea el problema más importante a debatir, pero sí considero que es importante.
    Preguntas “¿Por qué no existen spots televisivos donde se afirme que las relaciones heterosexuales son iguales a las homosexuales?”, la respuesta es simple: esas relaciones ya han sido “normalizadas”. No necesitan spots. Se trata de equiparar derechos. Hay personas que los tienen y otras a quienes el diseño social se los ha quitado.

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