Cuba reservó sus telecomunicaciones para EE.UU.

Isbel Díaz Torres

ETECSA (4)HAVANA TIMES – Cuando hace un año el gobierno cubano emitió la nueva Ley de la Inversión Extranjera, que beneficiaba a las entidades foráneas interesadas en invertir en Cuba, varios se preguntaron si las infotelecomunicaciones se incluirían, dada la pésima gestión de ETECSA.

Unos días después Cubadebate invitó a Déborah Rivas, Directora General de Inversión Extranjera en el Ministerio de Comercio Exterior, y Armando Cuba, Director Jurídico de dicho organismo, para que aclararan ese y otros puntos.

Recordemos que en ese momento, sin que nadie lo supiera, se estaban desarrollando las conversaciones secretas entre Raúl y Obama.

La respuesta de los funcionarios fue bien explícita: “no están incluidas las comunicaciones en las políticas priorizadas para atraer la inversión extranjera en este momento”. En otros comentarios también agregaron que se trataba de una cuestión de “seguridad nacional”.

Después de décadas de confrontación, y sabiendo las estrategias estadounidenses de utilizar esta área para desestabilizar el gobierno cubano, quedaba claro que esos problemas de “seguridad nacional” se referían a EE.UU.

Sin embargo, a mediados de enero de este año, después del inolvidable 17 de diciembre de 2014, el gobierno norteamericano puso en vigor un compendio de medidas que abarcaron una amplia gama de operaciones, incluyendo las telecomunicaciones.

“Con el fin de ofrecer servicios eficientes y adecuados de telecomunicaciones entre EE.UU. y Cuba, una nueva licencia general de la OFAC facilitará el establecimiento de instalaciones comerciales de telecomunicaciones que unen terceros países y Cuba, así como dentro de Cuba”, decía la nota.

Fue así autorizada la exportación comercial de ciertos artículos que contribuirían a la “capacidad del pueblo cubano” de comunicarse bajo una nueva excepción de licencia comercial (Apoyo al Pueblo de Cuba) sin necesidad de una licencia.

Ello incluyó la posibilidad de venta de ciertos dispositivos de comunicaciones, software, aplicaciones, hardware y servicios, y artículos para el establecimiento y actualización de los sistemas relacionados con las comunicaciones.

Otros servicios adicionales para las comunicaciones basadas en Internet y en relación con ciertas exportaciones y reexportaciones de artículos inherentes a la comunicación también serán autorizadas por la licencia general de la OFAC.

Además, las ventas y donaciones de dispositivos y softwares, se autorizarán bajo la categoría de excepción de Dispositivos de Comunicación para Consumidores (CCD), en lugar de las licencias que se requerían hasta el momento.

Cualquiera pensaría, que el gobierno cubano no admitiría semejante cosa, si es coherente con su histórica y enfermiza paranoia; si es coherente con su pregonado anticapitalismo; y si además es coherente con su actual y autorestringida política de inversiones. ¡Mas, sorpresa!

Después de la ronda de conversaciones del 23 de enero entre Josefina Vidal, Directora General para EE.UU. del MINREX, y Roberta Jacobson, Secretaria asistente para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU., todo comenzó a ser más evidente.

La parte cubana, en relación con las telecomunicaciones, aseguró que estaba dispuesta a recibir a compañías de telecomunicaciones de EE.UU., para explorar posibilidades de negocios en esa esfera que sean beneficiosas para ambas partes.

Ya el 20 de febrero se anunció el inédito Acuerdo de Servicios para la Operación de Telecomunicaciones Internacionales que acaba de establecerse entre ETECSA y la compañía norteamericana IDT Domestic Telecom, INC. (IDT).

El 11 de marzo ETECSA anunció en una lacónica nota la puesta en marcha de la conexión directa de telecomunicaciones entre ambos países, “inicialmente” solo para llamadas telefónicas, lo que indica que se ampliará a otros enlaces a futuro.

Finalmente, el 24 de marzo una delegación presidida por el embajador Daniel Sepúlveda, subsecretario adjunto de Estado y coordinador para la Política Internacional de las Comunicaciones y la Información de los EE.UU., e integrada por funcionarios de la Comisión Federal de Comunicaciones viajó a la Habana para trabajar en el aumento de capacidades para una mayor conectividad a Internet.

En fin, queda claro que el gobierno cubano reservó durante casi un año entero la cartera de infotelecomunicaciones, para ofrecérsela a EE.UU. una vez se destaparan los diálogos secretos.

Mientras tanto, un hombre como Alan Gross sufría prisión justamente por propiciar esta apertura a Internet; y la Seguridad del Estado lanzaba su campaña “anti-Zuzuneo” para justificar su salario y mantener entretenido al público.

Por mi parte, me parece genial que aumente el acceso a Internet (aunque tengo mis dudas sobre quiénes se beneficiarán aquí). Solo quiero hacer ver, sobre todo a esos “izquierdistas de protocolo”, que lo que venimos denunciado año tras año, se va cumpliendo letra por letra.

No habrá acá ninguna iniciativa emancipatoria que integre a los pueblos del sur. Cuba no escoge empresas mexicanas, dominicanas, ni venezolanas, ni siquiera brasileñas; sino a IDT, que es el mayor proveedor estadounidense de llamadas internacionales en el mundo.

¡Sí que piensan en grande la élite político-militare cubana!

La apertura de Cuba al mundo es en realidad, la apertura al primer mundo depredador y consumista, para quien Cuba no pasará de ser un simple campo de recreo donde enviar sus hastiados turistas golfistas y sus contaminantes semillas transgénicas.

Lo jodido es que ellos, los que dicen discursos por la tele, lo saben incluso más que nosotros.

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.


16 thoughts on “Cuba reservó sus telecomunicaciones para EE.UU.

  • el 31 marzo, 2015 a las 7:49 pm
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    Etecsa no es una empresa producto de una inversión extranjera en Cuba? Acaso las inversiones en telecomunicaciones de esta sociedad anónima (s.a) es de capital 100% del ministerio de comunicaciones?
    Señores un poco de seriedad en el debate o es que no se acuerdan lo que era la telefonía en Cuba antes de la creación de Etecsa.

  • el 31 marzo, 2015 a las 4:16 pm
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    El problema de los activistas izquierdistas como el autor es que no saben de que hablan y hablan de todo. No hay inversiones en las telecomunicaciones, solo negocios conjuntos. Y me parece muy razonable debido a la existencia de dos millones de cubanos en EEUU que se comunican con sus familiares. De verdad que para opinar hay que entender al menos un poco de lo que se habla.

  • el 31 marzo, 2015 a las 2:09 pm
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    Interesante punto de vista, me gustaría pusieras por aquí el documento que diferencia los dós temas, inversión extranjera y negocios.
    lo que tengo claro es que en la actualidad ETECSA no tiene negocios directos con USA y las telecomunicaciones fluyen a través de 3ros y hasta 4rtos países, todo una locura producto de la persecución que tiene USA a las compañías que negocian con Cuba.
    Saludos.
    Espero el enlac para esclarecer un poco mi conocimiento sobre este artículo y lo que señalas de el en torno a las diferencias que son varias.

  • el 31 marzo, 2015 a las 9:54 am
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    Estimados foristas, hacer negocios no es lo mismo que recibir inversión extranjera, ¿a quien se le ocurre pensar que una empresa de comunicaciones no haga negocios con otras? ¿Entonces con quien comunica?. Que ETECSA cierre tratos con compañías extranjeras no significa que esté recibiendo inversión de capitales en la empresa, esto es otra cosa y parece que Isel no lo sabe. Compadre para ejercer ese “sorpresivo activismo que ha nacido en tí” debes perfeccionar tus conocimientos o declarar tus intenciones.

  • el 31 marzo, 2015 a las 7:52 am
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    Bueno, buenas noticias, ¿No? Esto quiere decir que están bajando los niveles de paranoia en Cuba. Algo que me parece saludable. IDT Domestic Telecom, ( antigua T-Mobile ) se especializa en llamadas de bajo costo en el mundo. Esperamos que bajen los precios a niveles mundiales y no se mantengan los del monopolio de Etecsa. Bueno para el cubano también. Además, la ventaja de que sea una empresa norteamericana permitiría que los cubanos-americanos hicieran presión sobre ella de no hacerlo. Si fuera China o de la Federación Rusa seria mas difícil.

  • el 31 marzo, 2015 a las 6:02 am
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    El problema es que el gobierno cubano solo le interesa del capitalismo la parte de la inversión de capitales, es decir el dinero. Pero la parte socio politica, no le interesa porque esa es la del estado de derecho, la democracia, el respeto a las libertades individuales como libertad de expresión y asociación.

    Alguien me pregunto hacia donde se dirigía Cuba. Yo le dije que el gobierno intenta armar un Frankestein con lo peor del socialismo y del capitalismo.

  • el 31 marzo, 2015 a las 5:54 am
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    Perfeito.

  • el 30 marzo, 2015 a las 10:13 pm
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    Así que el “primer mundo (es) depredador y consumista”, o sea, las democracias más desarrolladas del planeta son -según el articulista, una especie de jauría voraz y satánica; y el subdesarrollo es maravilloso.
    La singular satanización la extiende a las “contaminantes semillas transgénicas”, ignorando que TODOS los cultivos SON transgénicos, los cereales y granos que sustentaron el surgimiento de las grandes culturas -trigo, arroz, maíz, son producto de la manipulación genética de plantas nativas, mediante el cruce selectivo para escoger las mejores variedades; el actual cultivo transgénico es ese mismo proceso usando los avances de la ciencia… claro que esto es desarrollo y abundancia, algo pecaminoso para el autor.
    Creo que Cuba necesita de las inversiones y la tecnología del mundo desarrollado, pero mucho más necesita de un cambio de mentalidad, de conocimientos, de madurez e información para discernir y decidir. Es alarmante ver de cómo la izquierda cubana -y latinoamericana, acepta como buenas”científicas” teorías basadas en agendas políticas de eco-activistas de Europa Occidental y EEUU, países prósperos en los que un segmento de la clase media puede darse el lujo de consumir productos “orgánicos”, pero aún así el grueso de la producción de alimentos es con métodos intensivos y científicos.
    Es casi risible -si no fuese por la falta de empatía por los necesitados, que en un país crónicamente hambreado y atrasado a niveles feudales como lo es Cuba, este joven articulista demonize al progreso y la abundancia que este genera.

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