Brevísimo ejemplo de racismo institucional en Cuba

Isbel Díaz Torres

Foto/archivo: opositorcubano.blogspot.com

HAVANA TIMES – Mientras converso con unos socialistas alemanes en la ruidosa y turística cafetería de 23 y O, en el Vedado, observo el proceder de un policía que en la esquina del cine La Rampa solicita la identificación a los transeúntes.

Después de 30 minutos decidimos escapar de los estruendosos gritos del Cuarto de Tula, que apenas permitía que escucháramos nuestras propias voces, y aprovecho para acercarme al agente del orden, que esta vez viste un inusual uniforme azul oscuro.

Este fue el diálogo:

– Buenas tardes.

– Buenas tardes.

– ¿Me permite Ud. hacerle una pregunta?

– Dígame – me responde extrañado el agente.

– Existe alguna orden que le diga a Ud. que debe pedirle el carné de identidad a… – aquí me interrumpe rápidamente.

– Como autoridad estoy autorizado legalmente a pedir la identificación a TODO EL MUNDO – me dice con énfasis.

– Pero mi pregunta es si esa ley se refiere solo a los hombres negros – insisto yo.

– ¿Y quién le dijo a Ud. que yo solo le pido identificación a los negros?

– Hace 30 minutos que lo observo desde la cafetería, y todas las veces que ha solicitado el carné ha sido a hombres negros.

– ¡Eso no es cierto! – dice airado, y continúa – ¿Ud. sabe que por cuestionar la autoridad puedo conducirlo a la estación de policía? – me amenaza.

– Sí, sé que puede hacerlo, aunque tal cosa no sea legal. Gracias y hasta luego.

(Fin de la conversación)

Además del obvio ejemplo de racismo institucional, es destacable cómo el término “autoridad” se confunde con el de “autoritarismo”.

Así de precaria es la situación para los cubanos negros que se atreven a deambular por las zonas turísticas del Vedado, Habana Vieja o Miramar. En el resto de la ciudad pueden vivir más sosegados, pues nuestra Policía está en las calles no para protegernos de los delincuentes, sino para proteger a los turistas de algún supuesto “asedio”.

 

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.

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39 thoughts on “Brevísimo ejemplo de racismo institucional en Cuba

  • Yo sólo le digo que el problema de racismo ni es exclusivo de Cuba ni siquiera en Cuba es tan exagerado como en el resto del mundo… y ya sé que “acá” se habla de Cuba… pero no se puede hablar de Cuba sin tomar otros referentes. Saludos

  • Hola, Isabela.

    Cuando la exhorté a evitar la ofensa personal, me refería al modo en que usted le respondió a Amílcar. Y cito su comentario: “AMILCAR, o usted es un troll, o es un cínico irreparable o está loco o ciego”. Observe Ud. cuántos epítetos en una sola frase. ¿Lo dijo o no lo dijo? A eso me refiero, no a mi caso personal. Llevo muchos a años opinando en este foro y siempre que puedo trato de llamar al raciocinio y al diálogo civilizado, más allá de nuestras diferencias. Eso es todo.

    En cuanto al libro que Ud. me menciona, le prometo que lo buscaré. Sin embargo, esperaba que en lugar de recomendar un título de cierto autor, Ud. me contara ejemplos suyos, o de su familia, de cómo ha sentido en propia piel el latigazo del “racismo institucional cubano”, porque al menos entre los negros, mulatos y jabaos de mi entorno consanguíneo, ésa es una definición bastante abstracta. Y a modo de dato curioso, le cuento que de mis allegados, ningún negro vivió en solar. Sólo los considerados blancos. Hasta le puedo dar la dirección del solarcito aún en pie: Calle 25 entre 26 y 28, en el Vedado. Pregunte allí por la familia Delá…¡Mire Ud. que cosa!

  • AMILCAR, sugiero lo mismo que le comenté a Isidro en uno de mis comentarios sobre el libro Los Horrores del Solar habanero. Búsquelo si puede, no es lectura diáfana, se lo advierto. Slds!

  • Estimada Rocío, acá nos ocupa Cuba. Slds!

  • Isidro, ejemplifique por favor los momentos en los que usted de sintió desacreditado o atacado personalmente por mi. Dígame por favor, cuándo, debido a estos ataques por mi llevados a cabo, no se “facilitó el diálogo, ni el razonamiento”. Dicho esto, no tengo mucho más para agregar ya que las pruebas y el estado actual calamitoso en que se encuentra sumida la raza negra en Cuba, así lo demuestran. Le sugiero lea el libro: “Los horrores del solar habanero” del cubanísimo Juan M. Chailloux Cardona, donde se pone en evidencia la institucionalidad del racismo en Cuba (los horrores allí descritos tienen una inusitada vigencia a más de medi siglo del triunfo revolucionario) . Slds!

  • Isabela, supongo que así es, justo lo que usted dice; existe racismo entre ellos mismos… pero no exclusivamente en Cuba. Es cierto que la gente negra trata de blanquearse la piel como sea, aún poniendo en riesgo su salud, de alisarse el pelo, de ponerse lentillas de colores… y de parecerse más a los blancos, pero como le digo, eso no es exclusivo de Cuba, pasa en todos sitios. Estando en Filadelfia en un proyecto de cooperación al contarle a uno de los coordinadores del proyecto que habíamos salido a cenar por la noche y habíamos vuelto tarde a dormir se escandalizó y nos dijo que en aquel barrio había que tener cuidado porque éramos tres chicas blancas volviendo solas en un barrio de negros… y el era negro.

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