¿Quién escribe el periódico Granma?

Isbel Díaz Torres

Hay prensa vieja… para usos varios. Estanquillo en el agro-mercado de Tulipán, La Habana. Foto: Isbel Díaz Torres

Mirando con un poco más de detenimiento el Granma, he descubierto que en realidad no sabemos quién nos habla cada día. Buena parte de los artículos aparecen sin firma.

La primera cosa que es preciso aclarar a quienes no viven en la isla, es que el Granma es el diario oficial con mayor tirada en el país. Diariamente son distribuidos a toda la isla, después de una edición única que cierra alrededor de la una de la madrugada.

Por cierto, no es, como muchos repiten, el Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), sino del Comité Central de ese partido, el único legalmente reconocido en el país.  De tal modo, es un ejemplo más del alto grado de control y centralización que sufre nuestra sociedad.

No estaría mal que el Comité Central del PCC tuviera un periódico, si este no fuera tomado como depositario total de la verdad. Otras publicaciones, como “Juventud Rebelde,” o “Trabajadores,” históricamente se han dedicado a reproducir, a veces textualmente, las noticias de “papá Granma.”

Es válido reconocer, no obstante, que las dos publicaciones mencionadas se han destacado últimamente por su diversificación y frescura, con materiales inquisitivos, actualizados y arriesgados, que la gente siempre agradece.

Tengo amigos en los tres periódicos, personas a quienes profeso un hondo aprecio y admiración, por sus valores humanos, profesionales y patrióticos. Otro tanto sucede con profesores en la Facultad de Comunicación Social.

Pero ese saber de la alta calidad de muchos de los profesionales del periodismo cubano, me coloca en la evidente contradicción de lidiar día a día con una carencia importante de noticias, abordajes, o diversidad de criterios.

Estas faltas a veces intentan ser suplidas con innumerables artículos internacionales tomados de Internet. ¿No sería mejor garantizar el acceso a Internet, y que la gente pueda leerlos on line? Así quedaría espacio para las innumerables temáticas que permanecen sin tratar cada día, y para las firmas de los periodistas.

Como decía al principio, me he percatado que varios de los textos informativos de Granma no son firmados. Ello sin contar el gran volumen de materiales que son tomados de agencias de prensa internacionales, que unos días son fuentes fidedignas y otras veces son aliadas del imperio, en dependencia de lo que diga la nota.

El Granma del miércoles 2 de noviembre, por ejemplo, tenía 7 materiales sin firma:

  1. Canadá se suma a EE.UU. en la represalia contra la UNESCO por ingreso de Palestina
  2. Recibe Raúl al Rey de Lesotho
  3. El mundo a mitad de semana
  4. Falleció Fanny Edelman, destacada dirigente comunista argentina
  5. Cuba y la India: relaciones históricas a prueba del tiempo.
  6. Israel congela fondos a la ANP y acelera construcción en territorios ocupados
  7. Recorrió el Charangón de Revé municipios de Guantánamo y Santiago

¿Quiénes escribieron eso? ¿Se trata de una cuestión técnica de falta de espacio para la firma? ¿Se trata de textos tomados de Internet y reescritos para el público cubano? ¿Los autores serán los mismos de otros materiales en la misma edición? ¿Representan la voz del Comité Central?

Me es difícil creer que el Comité Central se haya reunido para redactar una nota sobre el recorrido del Charangón de Revé por oriente, aún reconociendo la alta calidad de esa orquesta de música popular cubana.

En fin, se me ha ocurrido que el problema de nuestra prensa, entre muchos otros, también puede pasar por esa falta de estilo propio en los autores, de personalización. A veces uno lee todo el periódico y pareciera escrito por una sola persona, tal es el nivel de “equilibrio” en el lenguaje.

Asimismo, es de lo más gracioso leer las cartas de los lectores que son publicadas una vez a la semana. En ese espacio, las personas reproducen el estilo aséptico de las notas periodísticas oficiales, lo cual contrasta humorísticamente con las denuncias y críticas, muchas veces graves y profundas que expresan.

Por cierto, que en ese espacio, llamado “Cartas a la dirección,” los textos sí son firmados, pero esta vez solo con la letra inicial del nombre y los apellidos completos. Solo en la guía telefónica de La Habana hay registradas unas 500 personas con el apellido García. Entonces, una firma como A. García, por ejemplo, ¿da alguna información?

Ese anonimato extendido en el órgano informativo es, cuando menos, sospechoso. Uno no puede reclamarle a nadie en específico cuando toma una información de esas no firmadas, y al final resulta que no es cierta o, cuando menos, no expresaba matices importantes para comprender a cabalidad el fenómeno que narra.

Ello, por supuesto, es muy útil cuando se desea manipular la información en un determinado sentido, o cuando no se desea que las personas realmente sepan qué se está diciendo.

Las críticas emitidas por Raúl Casto durante el pasado congreso del PCC han generado algún movimiento en el sector, pero aún no acaban de ser asumidas. Quizás no basta con una decisión tomada desde arriba, como de alguna manera proponía Alfredo Guevara en una reciente conferencia.

Al parecer la postura dual del presidente, que por una parte reconoce las debilidades de la prensa, y por otra advierte amenazante que serán implacables con aquellos periodistas que se equivoquen, puede estar confundiendo a los directivos de los periódicos. A mí por lo menos no me queda claro cómo podría equivocarse un periodista.

¿Será que hay cosas que se pueden criticar y otras no? ¿Será que aquella frasecita de “no darle información al enemigo” sigue vigente?

En fin, al parecer será un proceso gradual, y no se dará de un solo golpe, si es que sucede. Por lo pronto, podrían comenzar por poner firma a sus textos, y así irían ganando en credibilidad al menos.

 

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.


8 thoughts on “¿Quién escribe el periódico Granma?

  • el 29 marzo, 2012 a las 7:11 pm
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    ps me sirvio esta chevre pero necesita imagenes y un poco de escritura ++y+ bn pero de todos modos muchisisisisi+ gracias

  • el 17 noviembre, 2011 a las 11:51 am
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    Gastos de “combustible” o de “tiempo?

  • el 16 noviembre, 2011 a las 5:52 pm
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    Recuerden que el Granma tiene muchos valores agregados, pero sobre todo, y el más importante, para ser usado en las letrinas de los bohíos de esos pueblos montañosos.

  • el 16 noviembre, 2011 a las 2:28 pm
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    Nunca había pensado en eso. Qué buen dato!!!

  • el 16 noviembre, 2011 a las 9:11 am
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    Y sabían también que el Granma es el periódico más caro del mundo? En todos los pueblos montañosos o muy alejados, se lanza diariamente en avión, un bulto de periódicos. Imaginen el combustible (más caro que el normal porque es de avión) y todo el personal implicado en hacer llegar el periódico a los sitios más recónditos del país… y sumen! Todo eso para enterarte de unas noticias que luego un locutor te lee en la TV.

  • el 15 noviembre, 2011 a las 11:45 am
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    Charlene ?..es tu nombre? o es un NICK?,esto es “prensa” digital…lo importante es decir las cosas!…nuestras “vivencias”no solo en Cuba ,tambien “afuera”,y que los demas “comparen”…un abrazo,ya sabes= con “sabor a Cuba”

  • el 15 noviembre, 2011 a las 6:04 am
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    Isbel: Yo leo algunos blogs de periodistas que antes pertenecian a los periódicos nacionales y hoy están fuera, y la verdad es que la calidad y el profesionalismo es grandísimo. Eso me hace suponer que evidentemente no se trata de mala formación y esas cosas, pues de un día para otro, nadie se convierte en mal o buen profesional. Son tantas las cosas en las que hay que avanzar. Ayer veía un reportaje, por ejemplo, sobre las radios comunitarias acá en Chile, cómo han proliferado y los servicios que prestan. Hay radios llevadas hasta por mujeres en las cárceles. Ahora incluso con la internet, uno puede transmitir desde su casa. Hace poco un alumno de mi marido de primer año de sociales, hizo una para su facultad y le va muy bien, y es increíble las buenas cosas que transmiten, la seriedad que le ponen, los análisis políticos que hacen. Falta mucho, mucho por hacer. Lo peor es que estos son recursos, en los que se requiere muy poca inversión y sirven para denunciar, para solidarizar y hasta para entretener desde lo local, en fin.

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