Los no sabores y la estafa

Irina Pino

Vendedoras de chucherías frente Coppelia.
Vendedoras de chucherías frente Coppelia.

HAVANA TIMES — Mientras ando en la calle por gestiones, trabajo, o simplemente para salir con mis amigos, resulta inevitable consumir chucherías, alimentos para entretener a la boca, como se dice vulgarmente; pueden ser cucuruchos de maní, rositas, cremitas de leche, galleticas, tabletas de chocolate…, disímiles mercancías que ofertan los vendedores callejeros en unos carritos de metal, que suelen apostarse en los lugares más concurridos de la ciudad, como Coppelia o la Plaza San Francisco de Asís, en la Habana Vieja.

Lo que venden son los mismos productos, tanto en contenido, como en envoltura; sin embargo, lo que más sorprende es que los sabores de toda esta mercadería es pura basura, sin calidad, lo que más se acerca a su sabor son los chiviricos, pues las cremitas no saben a leche, los maníes saben a frijoles colorados, y las tabletas de chocolate carecen de sabor, y su consistencia es pegajosa.

Las galleticas son las mismas que venden en la tienda, de las más baratas, preparadas en paquetes minúsculos, que apenas llegan a 10 galletas y cuestan cinco pesos. A pesar de no ser caras estas boberías, consume unas cuantas cada vez que salgas, y así perderás dinero, gastado inútilmente, sin provecho alguno.

Y para qué hablar de los sabores de Coppelia, lugar emblemático para los cubanos, alejado totalmente de lo que fue en varias décadas, con solo dos sabores en la tabilla del menú, cuál de ellos más artificial, inconsistente, que se derrite con rapidez al servirlo. Da grima ir a ese sitio, con un mal servicio y un robo a mano armada, donde observas descaradamente como salen individuos con grandes bolsas repletas de tinas de helado, y pasan por tu lado como si nada.

No obstante, existe la opción de comprar helado Nestlé, sin hacer cola, aunque ya no se puede confiar en su sabor, pues se están dando casos de falsificaciones. He conocido testimonios de personas que dicen haber sido estafadas, pues han consumido un helado Nestlé falso, un pote relleno de algo que ni siquiera se le asemejaba.

Y es cierto, hace unos días fui al centro comercial La Puntilla, a una cuadra de mi casa, y le compré a mi hijo un helado Nestlé de chocolate. El chico enseguida se percató de que no era su sabor original, sabía a agua, estaba congelado.

Entonces, lo llevé de inmediato a la cafetería de la tienda para devolverlo. Me lo cambiaron enseguida. Este es otro caso de los trucos que se están sucediendo en las tiendas y en los pequeños comercios, desde los cigarros falsos, el ron, y los frascos de refrescos.

De igual modo, de introducen comestibles en los Ditú, esos timbiriches de comida rápida, donde traen a diario croquetas caseras, después que se terminan las otras.

Se habla de fábricas clandestinas de todo tipo, falsificaciones que están denigrando a los auténticos productos y robando a los consumidores sin piedad. También en los Agromercados, se altera el sabor de las frutas para madurarlas, y no tienen calidad, lo que constituye una amenaza para la salud humana.

No hay control para estos desmanes, ¿por qué no se dan a la tarea de perseguir a todos estos delincuentes y acabar con la estafa? Da risa poner una serie policíaca televisiva como Tras la Huella, donde todo se resuelve y se hace justicia al final.

La realidad es que, los sabores verdaderos solo viven en nuestros recuerdos.

 

Irina Pino

Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.


7 thoughts on “Los no sabores y la estafa

  • el 5 enero, 2016 a las 1:40 pm
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    EDUARDO: claro, porque Irina solita denuncia y se termina el problema no? Qué naiive tu comentario!! Acaso tú que estás más que informado sobre la corrupción, el desvío de recursos, etc etc, no tendrías que denunciar todo esto también? por qué no lo haces?

  • el 2 enero, 2016 a las 7:13 pm
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    Pero,mira a dónde llega el trapicheo en Cuba. Cuando te vas y tienes que pagar la casa , tienes que ir a un abogado a pagar el impuesto. En el bufete colectivo que queda exactamente en 104 y 37, Marianao, frente al parque (Y el que conozca marianao sabe que no miento), cuando llega, te encuentras que el abogado no tiene el modelo oficial para el trámite, que se supone es un modelo estatal. Pues bien, el propio abogado te manda a dos casas del bufete, a un apartamento en un pasillo; y un particular apodado “el chino”, se dedica a tirar y vender estos modelos a 3 pesos cada uno, pues deben se original y copia. Suele ocurrir, que llenando el modelo, el abogado “se equivoque”; y tengas que comprar las dos hojas de nuevo. Pero no queda ahí la cosa,cuando vas al banco, que queda en la calle 122, en el edificio del “Le Van Tam”; y al registro de la propiedad, sito en 114, frente a “Aguas de La Habana”, ya desde esos lugares. te dicen que el bufete no tiene los modelos, y te mandan a comprarlos con el particular.

    Todo lo anterior es verificable

    ¿Habrá que asombrarse entonces de que un estafador venda bombones que parecen hechos hechos con manteca de santero?

  • el 1 enero, 2016 a las 8:22 am
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    ¿A dónde deben ir los cubanos para denunciar lo que se gastó Antonio Castro en el Mediterráneo? ¿Ya lo auditó la Contraloría? ¿Ya saben de dónde salió la plata?

    En Cuba el que más roba no es el que vende cremita de leche; ni vendiendo rositas de maíz se puede alquilar un yate.

    ¿No debiera denunciarse esto también? ¿Por qué no se hace?

  • el 31 diciembre, 2015 a las 4:33 pm
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    …..en el articulo y los comentarios se ve el problema que tenemos los cubanos…irina sufre,comenta y critica los problemas pero no dice nada de denunciar a esos estafadores y delincuentes que roban descaradamente,venden productos adulterados o en mal estado o que dan un mal servicio…no denunciamos por pensar que no se va a resolver nada,no meternos en problemas , perdidas de tiempo o que no nos vayan a decir chivatos por denunciar a un “pobre” individuo que esta “resolviendo” y que en realidad se esta enriqueciendo pues son muy pocos los que en realidad lo hacen por una verdaera y extrema necesidad…asi mismo pasa con los servicios estatales…cuando nos decidamos a denunciar donde se debe a esos que se la pasan “resolviendo” ,sea particular o trabajador o funcionario del estado entonces muchas cosas mejoraran….tambien vemos la otra parte…esos que roban ,estafan y adulteran en cuba son “individuos con limitados recursos que andan resolviendo”….en miami serian vulgares delincuentes dignos de castigo….

  • el 30 diciembre, 2015 a las 11:15 pm
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    Ella no critica la estafa de gobierno en el que vive. Ni critica la estafa de educacion y salud mierdera que tan caro pagan todos lo cubanos. Ella se enfoca en los individuos que con limitados recursos andan “resolviendo”. Yo me pregunto, de que vive ella?

  • el 30 diciembre, 2015 a las 8:12 pm
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    Mi hermana, que llegó hace dos meses me contaba algo parecido. según me dijo, es increíble la cantidad de productos adulterados que se venden, tanto en la calle, cono en las tiendas, incluso en las que se vende en CUC. Me cuenta que la las latas de cerveza “Cristal” hubo un tiempo en que tenían marcado un puntico rojo por debajo. Toda lata que no lo tuviera, estaba adulterada. Ahora dice que ya no se sabe cuál es cual. Me contó también que a los merolicos que venden cremas o perfumes o cosméticos en la calle no se les puede comprar nada, porque están adulterados al seguro: A una enfermera amiga de ella, le explotó en el baño una crema que había comprado,; y ya es viejo lo del cambio de las etiquetas de precios que hacen las empleadas de las tiendas, para quedarse con la diferencia. También me dice que en las cafeterías en CUC, ponen los “bombones” en la nevera junto con los refrescos: Tan pronto compras uno y pierde el frío, se licúa inmediatamente.

  • el 30 diciembre, 2015 a las 3:25 pm
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    La chapuceria institucionalizada. Y lo tragicómico es que como defienden este adsurdo sistema los ideólogos castristas y sus ciber papagallos de jabitas en la Internet.

    Los cubanos tenemos que estar claro en que este nivel de chapuceria va ha persistir por lo menos una década más después que Cuba vuelva a ser un país normal. Yo he conocido a muchos cubanos con esas malas mañas siendo dueños de negocios con 5 años viviendo fuera de Cuba. El daño es generacional.

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