La Habana Vieja y sus personajes

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El hombre de la serpiente.

Irina Pino

HAVANA TIMES — La Habana Vieja es como una postal donde los personajes pintorescos abundan y nos cuentan sus pequeñas historias, a veces con solo una mirada.

Por eso no importa dónde te los encuentres, están regados por el rincón más insospechado. Esperan o se acercan a los paseantes a ver que consiguen: mendrugos o monedas, algo con que mitigar su día a día.

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Anciano inválido que pide limosnas.

Están los viejos lisiados y sucios que nos muestran el pedazo de pantalón vacío, donde antes hubo una pierna entera, aquellos que usan a sus animales sometiéndolos a vestuarios y aditamentos incómodos, violando su derecho animal, los que ofertan mercancías de cualquier género, los que venden pájaros, perros, hámsteres, y hasta ratas si los dejaran.

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Estatua viviente de Chaplin

En la esquina del Hotel Ambos Mundos nos tropezamos con el tipo elegante, que viste de traje, sombrero y zapatos de dos tonos, y con ese otro que está disfrazado de policía de la época del dictador Machado.

Hay ancianas sentadas que los resquicios de las edificaciones antiguas, que llevan floripondios en la cabeza o la cubren de pañuelos rojos y amarillos, con sendos tabacos que fuman o simulan fumar.

Mujeres jóvenes, blancas, negras y mulatas, se pasean por todos lados con vestidos de satén coloridos llevando cestas en los brazos, sonriéndoles a los foráneos para que se saquen sus fotos con ellas.

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Estatua viviente de un violinista.

Y están las llamativas estatuas vivientes, con sus maquillajes hechos de corcho derretido, con todo el andamiaje que implica la caracterización correspondiente: observamos a un Chaplin venido a menos, a un obrero metalúrgico, a unos guerreros africanos, al Caballero de París, al violinista…, todos con su estatismo y su cesta en el piso para recoger el dinero que la gente le pone, para sufragar de alguna manera su arte de posar.

Han aparecido otros nuevos, como el hombre de la serpiente, y están los habituales que se imponen por sí solos: los recogedores de latas, los ciegos, los paralíticos, los locos…, un grupo numeroso que inunda el paseo turístico, como una inmensa postal animada donde se exhibe un paisaje que bien pudiera incluirse en una novela de lo real maravilloso, pero escrita por todos los cubanos.

Irina Pino

Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.


20 thoughts on “La Habana Vieja y sus personajes

  • el 18 agosto, 2014 a las 7:28 am
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    Lapon , no puedo asegurarte lo de los impuesto , pero si de la calidad de los artistas, alli he visto mimos , pintores de tiza en la acera , caricaturistas, musicos , hasta blueman, todos de una gran calidad, realmente es unlugar especial para los catalanes, por cierto, tiene algun parecido con el paseo del prado, sobre todo al principio los cuales comienzan con monumentos, el de barcelona tiene al almirante encima de una columna, tambien el paseo del prado tiene un diseno clasico muy elegante, ahi se la comieron nuestros paisanos.

  • el 17 agosto, 2014 a las 12:19 am
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    Hola Luís, pero según he oido (no lo tengo comprobado). En esa rambla (y -quizás- en algunas otras de ese país y del mundo) para estar colocado allí, además de pagar los debidos impuestos, los artistas deben someterse a un rigurosa Comisión de Calidad y quien no cumpla las perspectivas, tiene que irse con arte estatuario a otra parte. Incluso, según el lugar donde haga su presentación, varía el tributo a pagar al fisco. Si es un área que posee una segura gran afluencia turística (más cercanía la playa, las tiendas de lujo o al mercadillo), el profesional deberá para un poquito más. Interesante ?verdad?

  • el 16 agosto, 2014 a las 11:51 am
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    Los mejores mimos que he visto, han sido en la rambla de las flores de barcelona, durante años he pasado por ahi y siempre hay varios, realmente es una tradicion alli.

  • el 15 agosto, 2014 a las 1:10 am
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    Totalmente de acuerdo contigo, Ebert. Lo he visto y es impresionante. Pues casualmente fue ese artista del que haces referencia, el que me hizo abrir los ojos sobre los que practican este arte -al menos- en La Habana. Vi otro, entre el Parque Central y la entrada de Obsipo que, también, me impresionó mucho. Quise preguntarle dónde había adquirido los conocimientos de ese difícil arte, pero, la verdad; es que tenía tanto público alrededor que no quise interrumpir su buen trabajo.

  • el 15 agosto, 2014 a las 1:05 am
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    Bueno ?Si en Suiza hay pobreza -o no-?, pues no he hecho referencia a ello, ni me preocupa. He viajado medio mundo y sé lo que digo. Lo de la tasa de oro es imprecendente, mi preoupación son las miserias humanas que hay en nuestro país y que se exhiben a nombre de un falso “folklor” ?Qué es supervivencia?, pues que lo llamen por su nombre. Por otra parte, te repito,-con aprecio y respeto- que no incluyo a los artistas-estátuas porque creo que los hay muy profesionales en muchas capitales y ciudades del mundo, pero -!Ojo!- muchos son excelentes actores del inmovilismo, pero; también en ese “negocio” -a nivel global- se ha colado mucho chapucero improvisado.

  • el 14 agosto, 2014 a las 4:55 pm
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    Es un trabajo en extremo fuerte. Y cuando se hace como mi amigo, debes reposar. Respetar tus horas de sueño, alimentarte, ejercitar cuerpo y mente. Asi de en serio se lo toma. Pero tiene sus frutos.

  • el 14 agosto, 2014 a las 4:51 pm
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    Asi es. Mal de muchos.

  • el 14 agosto, 2014 a las 4:50 pm
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    Y puedo creerte, hasta donde llegaron tus experiencias visuales. Cualquiera pensaría que aquí en Suiza tampoco los hay. Hay lugares que de tan solo decir el nombre nos da la imagen de que allí hasta los inodoros deben ser de oro. Pero me alegra que no incluyas a los artistas.

  • el 14 agosto, 2014 a las 1:19 pm
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    Ah, claro: para ti Mónaco forma parte del “reino este mundo”, pero Dubai, no. A no ser que se trate de la reiteración del, conocido “mal de muchos” (Consuelo de tontos), para justificar lo injustificable, de verdad que sigo sin entender.

  • el 14 agosto, 2014 a las 1:10 pm
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    Eber, yo entendí perfectamente a lo que el lampon se refería, pero pasa que uno ve la susceptibilidad de Uds. Y no captan que es el ambiente de alrededor el que nos resulte deprimente.

    Gracias que Ud. entendió, aquí en Miami Beach, exactamente en Lincoln Rd. hay una muchacha embarrada de un yeso blanco, hasta las pestañas, como si la hubiesen metido en un barril de esa macilla blanca y cuando se seca parece una pura estatua, se para arriba de una caja y esta horas sin moverse, su arte hace que este rodeada de gente todo el tiempo , es digno ver que la gente entiende el trabajo que requiere y el sacrificio que hace, o por amor a su arte, o por necesidad , que así es que se gana la vida, porque de verdad es de madre estarse horas sin moverse en este calor de aquí.

    La caja de recoger dinero la tiene llena, desde un dólar, hasta quien le echa cinco o diez dólares, por ahí pasan mucha gente con dinero y muchas que son conscientes del valor de ese performance. Así es que muy bien podría llevarse de $100-150- o $200 dólares en su jornada laboral, no tengo ninguna duda, y con dos o tres veces o los siete días de la semana que lo haga, que EDUARDO le meta lápiz y multiplique para que vea que si se puede rentar apto., tener un carro y vivir como persona.

    Aunque Ud. no quiso revelar lo que ganan los de allá, ojalá sea más o menos lo que yo asumí que recogía esta estatua de Lincoln Rd.

  • el 14 agosto, 2014 a las 11:51 am
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    Estimado Ebert. Te puedo asegurar que, en Mónaco, personajes de ese “tipaje” no tienen cabida ni de broma.
    Tampoco me refería a las personas-estatuas. La mayoría de ellos son artistas y no timan a nadie. Pagas si te gusta; o no. Ya lo otro es puro circo de miseria.

  • el 14 agosto, 2014 a las 7:24 am
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    Dejenme darles mas datos. ALgunos serán “vividores” en ese sentido que nos imaginamos. Pero escuchen:
    LA estatua desnuda en Obispo, Prueben a hacer de estatua sin ropa, se requiere un entrenamiento para que no se note que respiramos. Normalmente puede llevar años aprender.
    El Vaquero, otra estatua: Lo conozco personalmente. Demora 1 hora en maquillarse, otra en desmaquillarse. Trabaja hasta 10 horas en el día. Hagan la prueba de permanecer 1 hora tan solo sin moverse.

    Lo que si no voy a revelar cuanto gana :D

    Es su manera de ganarse la vida. Algunos eligen ser alcaldes y les va mejor. Pero no veo como el resto de nosotros no somos otros supervivientes.

  • el 14 agosto, 2014 a las 7:14 am
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    Ah, tu vez? Asi se entiende mejor lo que quieres decir.
    @jorgealejandro, no senti nada en mi cara. Mónaco tambien forma parte del reino de este mundo. Y estoy seguro que no esta libre de personajes asi. Ya me he movido un poco y puedo decir que estan donde sea. En cada ciudad. Si no los encuentras en tu camino, es que tu camino no es por donde ellos cruzan.

  • el 13 agosto, 2014 a las 2:21 pm
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    No es que deje de reconocer las bellezas naturales y constructivas (antes y después de la revolución) que posee La Habana Vieja. Tiene. lugares de ensueño, una colorimetría poblacional adorable y una fotegenia insuperable, quizás sólo por New York, Londres o Barcelona, etc. Me refiero a la existencia de ese “ejército” informal de vividores-supervivientes ( en pose de personajillos “costumbristas”) que lejos de darle un toque -digamos- “original”, demuestran -a la cara- lo que dijo Silvo””…que hay mucha gente muy jodía”.

  • el 13 agosto, 2014 a las 2:16 pm
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    O a Zola con la serie de los Rougon- Macquart

  • el 13 agosto, 2014 a las 10:59 am
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    Leyendo las descripciones que hace Irina por algun motivo me trajo a la memoria la descripcion que hizo Victor Hugo del Paris de “Los Miserables”

  • el 13 agosto, 2014 a las 10:15 am
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    Paaaff ! En toda la cara

  • el 13 agosto, 2014 a las 7:15 am
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    En Mónaco ?Por qué?

  • el 13 agosto, 2014 a las 5:59 am
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    Lapon, y tu vives donde? Dubai o algo asi?

  • el 12 agosto, 2014 a las 9:03 am
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    Lo siento estimada Irina.
    ¿Cómo una “postal” has dicho tú? !Qué eufemismo! Yo los veo, como lo que son: Parte de una espantosa foto de carnet hecha a la Cuba de hoy; revelada en un ineficiente “fotoservi”, tomada con una cámara -(ex) comunista- “Smena” en un vencido rollo Orwo producido en le (ex) Cortina de Hierro. Es decir, una espantonsa instantánea “viviente” en color -cuasi sepia- de lo que no quiso ser y siempre fue. El Lapón Libre.

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