En el Día de San Valentín, lo recuerdo a él

Irina Pino

Valentine’s Day. Foto: Caridad

HAVANA TIMES — Los enamorados, los amigos, se reúnen para celebrar este día 14 de febrero. Se preparan regalos, hay invitaciones en el aire…, pero como ya no estoy enamorada, ni me preocupo, aunque a veces viene la remembranza de una relación que tuve con un joven de 17 años, cuando yo tenía 24. Aquel amor fue tormentoso, pero también me mostró la pasión que se puede experimentar hacia alguien con absoluto candor.

El jovencito estudiaba pintura en la Escuela Nacional de Arte (ENA), poseía mucho talento, pero no es mi intención hablar aquí de sus dotes creativas en ese sentido, sino de cómo me conquistó con suscartas de amor, llenas de  faltas de ortografía, pero vibrantes y apasionadas. Conmovedor discurso, escrito desde el oriente de la Isla, donde decía que se moría de amor por mí. Me encantaba todo aquel romanticismo, lo disfrutaba, como si estuviéramos en siglos pasados.

Cuando al fin nos reunimos, luego de que un amigo nos prestara por unos días un cuarto en La Habana Vieja, hubo verdaderos banquetes de amor, dibujaba y me entregaba poemas, escritos en las últimas páginas de libros viejos.

Una noche, en que me hallaba en ese estado de sopor entre el sueño y la vigilia, me percaté como se levantaba desnudo y subía una escalera de caracol que llevaba directamente al techo de la vivienda. Con sigilo lo seguí, y la sorpresa fue inesperada: se sentó en el medio de la azotea a conversar con alguien, quizás un fantasma que solo él podía ver.

Lo más curioso resultaba la conversación, donde existían, incluso, silencios, intervalos de segundos. Él le preguntaba qué podía hacer para que nuestro amor perdurara y no cayera en el olvido, en esa rutina que engulle los sentimientos, y que sucede de manera inevitable. Después se arrodilló, y besó una mano imaginaria.

No sé si supo que lo había seguido, y que miraba la escena a escondidas –nunca le dije–, solo recuerdo que aquellas palabras turbaron mi espíritu.

Quizás fingió o actuó para que yo lo observara, sin embargo, ese sentimiento fue lo más bello que experimenté hacia él. Su pedido no era nada ordinario, en realidad hablaba con un ángel. Al menos así yo lo creí.

 

 

Irina Pino

Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.


4 thoughts on “En el Día de San Valentín, lo recuerdo a él

  • el 16 febrero, 2017 a las 9:22 pm
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    ¡Qué buena historia, gracias por compartirla! A lo mejor hablaba con la orisha Oshun.

  • el 15 febrero, 2017 a las 11:21 am
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    Dichoso el pibe

  • el 14 febrero, 2017 a las 7:00 pm
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    Irina , estas mejorando muchisimo, ahorita te nos convierte en una Sherezada

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