El clítoris: amado y discriminado

Por Irina Pino

clitoris el gran desconocidoHAVANA TIMES — Abundan por ahí muchos hombres que no superan las expectativas de complacer a una mujer cuando se les pide sexo oral: se arman de subterfugios diciendo que temen contraer enfermedades venéreas, aunque para eliminar parásitos vaginales están los tratamientos.

Los más atrevidos expresan abiertamente que no les gusta poner sus labios y su lengua ahí o lo hacen de mala gana y mal. Pero lo cierto es que sí les encanta que se lo hagan a ellos en sus miembros, incluso eyacular dentro de la boca de alguien les viene muy bien.

Esa discriminación constituye un desbalance en cuanto al disfrute sexual. Tampoco es cuestión de obligar a nadie, no obstante, supongo que en asuntos sexuales se debe ser democrático, a menos que se llegue al clímax por medio del sadismo y el masoquismo, pues hay disímiles placeres en esta vida que acaso ni se nombren.

Están los que se lanzan a introducir sus miembros con rapidez sin excitar a la pareja, tal vez piensan que eso ya es suficiente o su egoísmo no les permite actuar de otra manera.

También es real que todas las mujeres experimentan el sexo de forma diferente, sin embargo, es raro que no les interese ese tipo de caricia. Tengo una amiga que lo empezó a disfrutar después de cumplir sus 40 años, cuando se divorció de su esposo, ya que él siempre estuvo renuente a hacérselo. Luego conoció a alguien que poseía la delicadeza y habilidad necesaria, para conseguir su satisfacción sin siquiera pedírselo.

Algunas mujeres se cohíben, sienten vergüenza para expresar sus íntimos deseos; no basta el amor, la espiritualidad que nos hagan sentir, el cuerpo y la mente necesitan ser complacidos juntos.

Enseñar a hacer el amor es un arte, existen libros como el Kamasutra, donde se explican técnicas sexuales, posiciones para aumentar el placer; no debía ser un tabú hablar de estos temas en los medios masivos, hacer programas donde se muestre el mecanismo, si es que se le puede llamar así.

En una ocasión en un espacio televisivo se exhibió el documental “El clítoris: ese gran desconocido” (abajo), donde se explicaban sus misterios, su textura, sus largas terminaciones nerviosas. De igual modo, se registraban las experiencias de mujeres que se masturbaban, llevándose conteos de sus niveles de excitación y el clímax.

Se subvalora a este pequeñín eréctil, que no es tal, porque por dentro se puede alcanzar a ver su longitud verdadera. Y no es solo su parte superior la que más se impacta, sino todas sus prolongaciones que incluyen labios superiores e inferiores.

Para el descontento de muchas féminas que lo vieron, el documental fue cortado, supongo que los directivos pensaron que la segunda parte era demasiado fuerte.

Irina Pino

Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.


18 thoughts on “El clítoris: amado y discriminado

  • el 21 septiembre, 2015 a las 2:22 am
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    Déjese de cómicas, estimado. Ud que vive de inquilino en la guayaba sabe que el sexo oral de hombres a mujeres y viceversa, de mujeres a mujeres, de hombres a hombres, es un deber! Si apuestas al 69 tienes el éxito asegurado en las artes amatorias. Lo malo es que en Cuba no hay loteria!

  • el 19 septiembre, 2015 a las 3:07 pm
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    ¿Que sucedio en Cuba con lo que las norteamericanas conocen como la obra maestra cubana?

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