Buenas notas y carreras no deseadas

Por Irina Pino

Las mejores plazas van a la escuela de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin.

HAVANA TIMES – Toda la gente en Cuba sabe que las plazas de carreras que llegan a los preuniversitarios son insuficientes, los jovencitos se hacen expectativas que nunca llegan a alcanzar. Planes truncados no solo para los que se ubican en los últimos lugares del escalafón.

Existe un proyecto de dos convocatorias de pruebas de ingreso a la universidad en los propios preuniversitarios. Los padres se gastan un dineral con profesores privados para que sus hijos aprueben y puedan acceder a una carrera, porque el Servicio Militar le pisa los talones. Aunque nadie se salva porque es obligatorio y deben cumplir un año como mínimo. A los que se quedan sin opción universitaria les toca dos años y no tienen escapatoria.

Dairon, un chico del barrio, tuvo excelentes notas desde 10mo grado, soñaba con estudiar una ingeniería o arquitectura, sin embargo, cuando pasó la primera convocatoria de las pruebas de ingreso, suspendió. A la segunda aprobó, no obstante sus posibilidades fueron barridas de golpe: no pudo optar por las carreras que tenía en primeras opciones y le dieron Medicina, su última elección.

Comenzó su trayectoria con la esperanza que le fuera gustando y pasó el primer año. En el segundó reprobó dos exámenes y llevaba un mundial (último oportunidad). Su desaliento iba aumentando a medida que su rendimiento escolar bajaba. Se ausentaba de clases, cayó en estrés, fumaba y tomaba en las fiestas a riesgo de convertirse en un adicto.

Dairon no quiso luchar y dejó la escuela. Ahora anda buscando trabajo en algún negocio privado, reza para que no lo llamen para el Servicio Militar obligatorio. Alguien le dijo que a los que dejaban la carrera en segundo año los iban a llamar igualmente.

Con Luis, otro muchacho, ocurrió algo similar, aprobó la segunda convocatoria y le otorgaron Medicina, su última opción. Quería cambiarse de carrera y no pudo. Al final la abandonó porque también suspendió varios exámenes. No pasó un mes y rápidamente fue llamado para cumplir el Servicio Militar.

Las mejores plazas van a la escuela de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin, lo que sobra al pre del Ministerio del Interior (Minint), y por último, al pre de la calle.

El estudiantado del pre del Minint puede elegir una carrera por lo civil (con pruebas de ingreso), o decidir carreras por lo militar, que les garantiza una escogida libremente y sin someterse a exámenes de ingreso.

Se debía reflexionar el por qué abundan las plazas de Medicina para los que ni siquiera tienen vocación, poniéndolos en una situación que más tarde será una pérdida de tiempo para ellos.

La educación y la preparación individual deben iniciarse a edades tempranas, constituir una necesidad, no como ir hacia un matadero.

Irina Pino

Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.


3 thoughts on “Buenas notas y carreras no deseadas

  • el 26 noviembre, 2018 a las 9:11 am
    Permalink

    “Las mejores plazas van a la escuela de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin, lo que sobra al pre del Ministerio del Interior (Minint), y por último, al pre de la calle.”

    Cambió el proceso de otorgamiento de plazas? Ya no es por provincia? Antes competian todos por las plazas que bajaban a la provincia no a cada instituto.

  • el 26 noviembre, 2018 a las 8:28 am
    Permalink

    En Cuba se vive a riesgo de los caprichos del totalitarismo. Mas alla de los hijitos de la elite, para el resto, en un pais en el cual la ley del sobreviviente es la unica que impera, la palabra vocacion ha sido eliminada del diccionario. De ahi el marasmo social, la incompetencia, la fata de motivacion y la ignorancia de tantos.

  • el 26 noviembre, 2018 a las 2:50 am
    Permalink

    Se debía reflexionar el por qué abundan las plazas de Medicina para los que ni siquiera tienen vocación, poniéndolos en una situación que más tarde será una pérdida de tiempo para ellos. Respuesta hay en los ingresos que dejará de percibir el gobierno por médicos cubanos retirados de Brasil, cifras medianeras hablan de 330 millones de dólares al año. Se entiende fácil con eso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *