Los “15” en Cuba, un carrusel que marea

Irina Echarry

Foto: Caridad

HAVANA TIMES — Llegar a los Quince es para cubanas y cubanos motivo de sensaciones encontradas.

La jovencita sabe que los festejos sucederán a costa de lo que sea, aunque la mayoría de las veces la familia no tiene los recursos económicos para estar a la “altura” de las circunstancias. A su vez,  padres y madres asumen la celebración como obligatoria pues su niña “no es menos que las demás”.

Esa conmemoración trae consigo alegría y frustraciones, fiesta y angustia, competencia y sumisión. Todo junto, bien mezclado, como los ingredientes del cake que disfrutarán a propósito del día. Y bien dosificado; a cada uno de los protagonistas toca una dosis determinada de gozo e infortunios.

Yanela, por ejemplo, cumple a finales de agosto, pero hace meses sacó turno para las fotos. El estudio queda lejos de su casa, los precios son muy altos y ella hubiese preferido tener fotos solo con su ropa nueva –cada muda de ropa con zapatos cuesta como mínimo 60 cuc-, sin embargo me dice: “¿cuándo tú has visto que una quinceañera no se haga al menos una foto con traje?.

Para esa foto sus padres deben pagar un servicio completo que ofrece esos vestidos largos que recuerdan a las jóvenes del siglo XIX, las fotos en estudio y algunas en exteriores. El álbum, como se llamaba antes, se ha ido modernizando: ahora es el libro de fotos que además de impreso, se entrega en un CD y la mayoría de las veces se acompaña de un video.

Curiosamente Yanela no quiere video, por lo que su familia se ahorra los 50 cuc que cuesta; solo deberán pagar 390 cuc por el paquete de fotos. Tampoco quiere fiesta, hasta hace unos días su plan para ese sagrado cumpleaños era salir sola a comer con las amigas más cercanas ―ellas han hecho lo mismo―, y para eso tenía guardados esos 50 cuc que no gastó antes.

Pero las prioridades se posponen, los gustos varían, la moda se impone: ahora quiere un celular ―todas sus amiguitas tienen uno― y pasar el día en una piscina, por supuesto, con las amistades del aula… y para eso no alcanza el dinero.

La moda, ese carrusel desenfrenado, nos seduce con su colorido y, cuando nos subimos a él, dejamos de ser para convertirnos en dóciles consumidores; mientras más vueltas damos en el carrusel, más anula nuestra individualidad, más frustraciones crea y menos deseos de parar tenemos.

La celebración de los Quince y la industria que se mueve a su alrededor resultan una carga para la familia cubana. Aún así, ninguna quiere dejar de tener “el recuerdo de la niña”.

No importa cuán altos los precios, la familia está dispuesta a cualquier sacrificio. Si hay que hacer malabares para reunir el dinero, se hacen: botear los fines de semana en el carro de algún amigo, vender croquetas o batidos; criar cerdos en un minúsculo apartamento de un edificio de Centro Habana; prostituirse; pasar años atendiendo enfermos en un hospital… lo que sea.

Muchas personas que tienen familia en el extranjero reciben el dinero sin tener que lucharlo tanto. Todavía recuerdo el sufrimiento de mi madre cuando en casa de Dunia gastaron 500 cuc en la fiesta, las ropas y las fotos de la nieta.

¿Por qué sufría? Porque la casa de Dunia estaba ―como la nuestra―  cayéndose a pedazos: no había fregadero ni refrigerador, muchas pilas de agua estaban clausuradas; sin embargo, cuando la abuela hacía el cuento de su nieta en traje de “niña bien” resplandecían sus ojitos negros.

No importa cuán ridícula sea la situación. Más allá del baile de vals que ha vuelto a renacer por estos lares, muy pocos se percatan de que el resultado de las fotos es totalmente falso. O mejor dicho, les gusta que sea falso y que “mejore” la apariencia de la adolescente. Esa “mejoría” se basa en la uniformidad, todas las quinceañeras de las fotos se parecen o, al menos, dan la misma idea: agresivas, vampirezas, sexys, gente segura de su belleza.

No pretendo que a los quince años se depriman por la fugacidad de la juventud y la belleza física, no quiero aguarle la fiesta a nadie. Solo me causa disgusto el maquillaje que los mayores  ―que sí son concientes de esto― impregnan en sus rostros ―o en sus preferencias― opacando la ingenuidad o la sorpresa del despertar a la vida adulta.

Cuando digo los mayores me refiero a las madres, los padres, vecinxs, fotógrafxs, maquillistas, publicistas… y un largo etc. Y cuando menciono el maquillaje solo me refiero a un detalle, podría hablar de la ropa, los gestos, etc., el asunto es muy complejo.

Como en el carrusel no sabemos cuál caballito va primero y cuál le sigue, así mismo se torna difícil discernir quién implanta la moda y quién se pliega a ella, al final es una misma dinámica circular: moda-comercio-cliente-moda.

Ahora los varones también celebran sus Quince con sesiones de fotos en estudio. Imágenes que luego aparecerán en las páginas de alguna revista famosa, la que ellos escojan, nada escapa a las posibilidades del photoshop.

Lucirán radiantes con sus ropas de marca, enseñando músculos, agresivos, como tipos seguros dispuestos a comerse el mundo. Reproducirán ―como las muchachas― los estereotipos que la moda implante. Y así, unxs más a gusto que otrxs, seguiremos subidos al carrusel multicolor.



Irina Echarry

Irina Echarry: Me gusta leer, ir al cine y estar con mis amigos. Muchas de las personas que amo han muerto o ya no están en Cuba. Desde aquí me esforzaré en transmitir mis pensamientos, ideas o preocupaciones para que me conozcan. Pudiera decir la edad, a veces sí es necesario para comprender ciertas cosas. Tengo más de treinta y cinco, creo que con eso basta. Aún no tengo hijos ni sobrinos, aunque hay días en que me transformo en una niña sin edad para ver la vida desde otro ángulo. Me ayuda a romper la monotonía y a sobrevivir en este mundo extraño.

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20 thoughts on “Los “15” en Cuba, un carrusel que marea

  • Gracias por un articulo muy interesante.

  • Mis anfitriones chinos afirman que los cubanos no sabemos ser pobres, y a menudo debo darles la razón. Tenemos una maleta de necesidades, pero nos gusta tirar la casa por la ventana, así como así. Aunque luego se nos venga el techo encima. Como la abuela de Dunia.

  • una buena pieza de microsociologia, te felicito y agradezco esta actualización. Creo que aquí se cumple un axioma de que las cosas valen como símbolos según valen para otras personas. Este es uno de los síntomas de la transición heredando al pasado

  • ….las apariencias…lo que se hace por las apariencias…hay una pelicula ,CUBA BAILA creo que del año 60, que trata este tema….luego ,creo que en los 80,se hizo otra …aunque esto no es solo en cuba…hay un programa americano que se llama MIS DULCES 16 donde se ven los gastos ridiculos y escandalosos que se hacen en ese tipo de celebraciones…en cuba y otros lugares hay algunos que pueden hacer esos gastos…otros se buscan un buen problema por la cuestion de las apariencias…pero es ya una decision personal….

  • “Los 15” en Cuba abarca muchas dimensiones. Antes que nada es ancestral. Tiene que ver con los ritos de inauguración a la pubertad que existen en casi todas las culturas. Mas tarde en Europa se entrelazo con la “presentación en la sociedad” por las familias burguesas y aquellas fiestas se popularizaron aun mas entre otras clases sociales. Antes en Cuba también se llamaban “Fiesta de Debutantes”. Como esta costumbre “bajo” a las clases trabajadores para mi es un misterio. Lo curioso es que esta costumbre no nos vino de España. Es una influencia norteamericana. Antiguamente todo el comercio que teníamos con los EEUU era a través del puerto de New Orleans en el estado sureño de Louisiana. En el siglo XIX la sociedad cubana y la de este estado se parecían mucho. Ambas eran sociedades azucareras y esclavistas. Y con el comercio viene todo todo tipo de influencias. Los esclavistas cubanos copiaron estas fiesta de sus socios comerciales sureños. Estaba “en onda” y era de prestigio la presentación en sociedad a las hijas. Hasta el día de hoy se mantiene la vestimenta en esas fiestas de las muchachas sureñas americanas de la epoca. El vestido largo del siglo XIX, el sombrero de pamela, los guantes largos, etc. Todo eso es “Old South”. No se cuantas influencias mas nos vienen de Nueva Orleans. Hasta palabras del léxico “cubano” como “bayou”, nos viene de allí.

    Isidro, no creo que no sepamos ser pobres, es que somos alardosos. No se porque ahora le llaman “especular” a ser así. Nos gusta presumir y tenemos un serio problema con esto del “estatus social”. Ahora le dicen “jerarquía”. Somos presumidos y hasta las mismas relaciones hombre-mujer se miran como cosa de “rango”,( machismo). El cubano(a) “COJEA DE ESA PATA”.
    No he encontrado el texto de la poesía de Jorge González Allue, “Los 15 de Florita”, si alguien la tiene seria bueno que la enviara. La mejor interpretación es la de Luis Carbonell. Aveces una poesía dice mas que 100 estudios sociológicos.

  • Hola, Tony:

    Siempre me resultan estimulantes tus apuntes.

    Te habrás percatado de que suelo comentar bajo el influjo de mis experiencias de vida en África y China (que suman más de 20 años en conjunto), de ahí que mis enfoques sean bastante diversos de la mayoría de los comentaristas acá, ubicados casi todos en América Latina, EEUU o Europa.

    Es por ello que decidí incluir esta observación que muchos chinos me han hecho a través de los años, y que mi esposa china se encarga de recalcarme un día tras otro (quien no sabe administrar diez dólares no podrá administrar un millón, insiste ella). Y es que a estas alturas vivo convencido de que los hábitos individuales en cada nación con frecuencia se reflejan en el comportamiento de su macroeconomía, de su superestructura.

    El chino es ahorrador por naturaleza. Puedes ver a un chino mal vestido y comiendo en una cafetería de sexta categoría, y que a la vez tenga varios miles de dólares en el banco. De eso he sido testigo cientos de veces. Ahora, el día que se le presente una necesidad de salud, la universidad del hijo/a o la posibilidad de comprar una casa o abrir un negocio, ahí entrarán a jugar su papel los sacrificios acumulados de ese individuo. Con esa misma mentalidad, el Estado ha ido acumulando reservas (prestándole buena parte a EEUU) y hoy dispone de la friolera de 3.500 BILLONES de dólares, la mayor cuenta del mundo.

    Desde luego que aquí hay matices de por medio, pero en todo este proceso ha sido esencial la capacidad de apretarse el cinturón y de no derrochar en fiestas de Quince.

    A los cubanos no nos vendría mal una lección de frugalidad.

    Acá te dejo vínculo a Los Quince de Florita, por el inigualable acuarelista.

    http://www.youtube.com/watch?v=wQ96bPXH__w

    Saludos

  • Irina a 15 anos hoy en dia ya se maquillan desde hace rato, lo que es curioso que una costumbre como la celebracion de los 15 en vez de pasar de moda cada ano coja mas auge y las muchachitas lo quieren celebrar cueste lo que cueste, cuando yo cumpli los 15 ni los celebre no me interesaba para nada y asi muchas amigas si hacian algo lo hacian mas modestamente pero hoy en pleno siglo xxI sino tiran la casa por la ventana no se acontentan preguntaselo a mi hna que hace rato que prepara los 15 de mi sobrina que los cumple el mes que viene esta dando la pata por esa Habana Vieja como una loca

  • Qué rara es la sociedad cubana, como ha muchas sociedades se le han invertido totalmente los valores, tengo una familia conocida que la hija cumplio 15 hace dos meses, la niña no tiene habitacion propia duerme con un hermano y su esposa, sin biombo ni nada de separacion todos juntos, y para su fiesta gastaron un dineral en fotos y más fotos, cd , album, todo con ropa que ni siquiera era de ella, luego el carruaje se volvio en zapallo y de nuevo de narices a la realidad,,,,,,cúal es la enseñanza que estos padres le dan a sus hijos??
    Una sociedad que permite todavía que a sus hijos les hagan cantar todas las mañanas que quieren ser como el che……de la boca para afuera,,,,

  • De lo que hablas es del mito de que los “15” son un ritual de paso en Cuba. Nada más lejos de la verdad, la quinceañera no comienza a ser una persona distinta en la sociedad después de esas ceremonias.

    La quinceañera hace mucho que ya está templando, hace mucho que dejó de ser niña porque pinta uñas o arregla el pelo en el barrio para ayudar a la economía de la casa.

    Qué está detrás de los “15” entonces?: Pues simple, gente que gana mucho dinero con todo esto, a costa del sacrificio de padres, madres, familiares y hasta de las implicadas.

  • Es verdad que los chinos tienden a andar en chancletas, viven en la tienda, comen cualquier cosa, se visten con los pulóveres que les regalan las promociones de refrescos que proveen la tienda, en fin que son ahorradores. También es cierto que mandan a los hijos a escuela privada y se atienden en clínicas privadas, de preferencia que sea también médico chino.

    PERO, no es menos cierto que los casinos les abren cuentas de crédito porque muchos son jugadores empedernidos que apuestan hasta el negocio.

    Por mi parte, el dinero no se come. Es bueno tener ahorros, pero ¿vivir como miserable? ¿y si me muero mañana quién se fumiga mis ahorros?

  • A mi, la verdad, no me molesta. Ni me importa mucho.

    Cada cual gasa su dinero en lo que estime conveniente, y tendrá un montón de razones para decidir una cosa u otra.

    Si a la quinceañera le hace ilusión su fiesta y la familia se la puede hacer, felicidades. ¿Quién soy yo para juzgar? Mi madre me complacía en todo lo que podía y yo hago lo mismo con mi hijo. Al que le moleste, peor para él.

  • Además, cada cosa que genere consumo genera trabajo y contribuye a redistribuir el dinero. Los fotógrafos, maquillistas, peluqueras, se ganan la vida gracias a estas celebraciones.

  • Hola Isidro. Estamos de acuerdo que las costumbres y hábitos se reflejan en la economía. Yo también saco esas conclusiones de mi tiempo vivido en otros países. En especial España. La base es la educación formal. No se de China, pero me atrevo a decir que si son ahorrativos es porque tiene la “disciplina” para serlos. La educación formal da el auto control que se requiere para posponer las gratificaciones. Precisamente esa es la base del ahorro. El cubano tiene la filosofía “cachicambia”. No es a un gustazo un trancazo. Sino a un trancazo un gustazo. Una se sacrifica para recibir un beneficio futuro que compensaría el haber pospuesto el deseo. El declive de la educación formal en Cuba y la “liberación sexual”

  • que se produjo con la revolución trajo como consecuencia una cultura desublimada. Gratificación YA, es lo peor que se le puede poner a un país en vías de desarrollo. Ni paso en Europa con la industrialización, ni en Japón, ni en ninguna país que yo conozca que se haya desarrollado económicamente. De ahí que el experimento Cubano es un verdadero desmadre social.

  • Eduardo, precisamente por todo lo que mencionas, es que la Fiesta de Quince es cada vez más un sostenedor de mitos, que endeuda a una familia por el puro compromiso de darse aires ante los demás, exhibiendo lo que no es y quizás nunca será.

  • Ja, ja, [email protected], también llevas razón. Pero insisto en lo que dije. Esos hábitos criollos, a mi entender depredadores del bolsillo, van desde esas familias que se endeudan quién sabe por cuánto tiempo — sólo para regalar un día de lujos a una muchacha en despunte –, a las entidades estatales que de por vida han estado declarando faltantes. En tiempos del CAME al país entraron millones y millones de dólares en bienes y préstamos, y luego nos quedamos más desnudos que una tusa de maiz sin granos. En buena medida, eso responde a la mentalidad de consumir pensando exclusivamente en el día de hoy.

  • Pues Eduardo, tampoco me parece que estar templando, en caso de ser cierto, sea impedimento para hacerse su fiesta y sacarse sus fotos.

    Hay muchísimas motivaciones para hacer los quince, y todas son válidas. Sea porque a la niña le hace ilusión o porque la familia quiere especular un poco.

    Es lo mismo que cuando le hago un cumpleaños a mi hijo. Nadie me da un kilo, así que sí alquilo una piscinada, una bolera, una discofiñe; o si le regalo un crucero, o simplemente picamos un cake en la casa; a nadie le importa.

  • Concuerdo contigo: la gratificación a plazo inmediato y mañana será otro día.

  • Se cumple 15 una sola vez y si esa es la ilusion de tu hiaja como no hacer todo lo posible por cumpliserla si es que hemos sabido que ha cambio hacer que estudie y ayude en la casa..En fin que se lo haya ganado..Gusano tiene toda la razon del mundo..En USA todos debemos algo,incluso los mas rico..Por eso es la economia # 1 del mundo ..Compramos mas barato por que todos quieren vender aqui por que si no tenemos dinero,tenemos tarjetas de credito y si no podemos pagarla para eso hay bancarrota..y por que? por que consumir es bueno..Vivimos una sola vez..Ya vienen de china a comprar sus propias mercancias y vacacionar aqui

  • Sería interesante ver también que visibilidad tiene la otra parte del moneda, o sea, aquellos a quienes los quinces les importa un carajo. Es todo un tema, y esto sucede en un país supuestamente culto e instruido. Es un problema atraviesa a todos los sectores de la sociedad.

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