Herencia maldita

Irina Echarry

ilustración por Onel.
ilustración por Onel.

HAVANA TIMES — Transcurría 1967 cuando mis padres se casaron; poco tiempo después ya tenían dos hijos y trabajo estable como profesionales, solo faltaba un techo propio.

Generaba una actividad constante vivir en hoteles baratos. Lo peor era la angustia: la calma proporcionada por el alquiler era efímera, estaba prohibido permanecer más de 15 días en una misma habitación. Llegado el momento, debían aguardar en el lobby del hotel con todos los bultos y los dos niños; mientras mi madre esperaba la noticia de otra habitación disponible, mi padre recorría algunos hoteles cercanos averiguando, por si tenían que abandonar ese.

La situación duró casi un lustro, hasta que al fin nos mudamos para Alamar.

Cuarenta y cinco años después, una fecha en que mi madre pensaba estar tranquila, supo que su hijo estaba viviendo alquilado. Problemas con la suegra dieron el impulso necesario para salir a probar suerte. No había otra opción. En mi apartamento (él, la esposa y su hija), hubieran tenido que compartir el cuarto conmigo.

Una profunda depresión afloró en mi madre, recordaba su época de zozobra por una vivienda y la esperanza de que todo iría mejor para su prole. Con el histrionismo que la caracteriza se lamentaba: “he dejado una herencia maldita a mi hijo”.

En la actualidad, buscar alquiler sigue siendo una odisea; encontrar uno asequible al bolsillo de un trabajador que vive de su salario, es más engorroso todavía. Mi hermano y su familia demoraron tres semanas en la búsqueda —no fue una tarea fácil pues querían seguir viviendo en el mismo reparto, al fin pudieron trasladar sus bultos a un apartamento con terraza, cerca de la escuela de la niña.

En los años en que mis padres vivían alquilados los sueldos eran mucho más bajos que ahora: entre los dos ganaban 500 pesos, y las habitaciones en los hoteles costaban tres, cuatro, seis pesos la noche. Si querían pasar un fin de semana más placentero reservaban en el Habana Libre o el Nacional pagando 10 pesos por cada noche.

Después los sueldos aumentaron. Mi hermano y la esposa en el momento del alquiler, ganaban cada uno un poco más de 500 pesos y alguna migaja en divisas, más la venta en días alternos de las meriendas (un sándwich y una lata de refresco que venden a 15 pesos). Los alquileres más baratos oscilan entre 40 y 50 cuc (entre 1000 y 1200 pesos) mensuales.

Restringiéndose de cualquier cosa superflua, durante un año gozaron del placer de un espacio privado, un sitio donde podían hacer lo que les diera la gana sin rendir cuentas a nadie, pero con el corazón en la boca cada principio de mes; pasaban todo el tiempo sacando cuentas. Él hizo papas rellenas y ella creó lindas carteras de tela, sin embargo, la ilusión llegó a su fin. Hubo una reconciliación forzosa con la suegra porque la situación era insostenible… y de nuevo pa la casa a vivir todos junticos.

Los problemas de convivencia persisten, aunque en menor escala. La mezcla de varias generaciones bajo un mismo techo siempre provoca conflictos.

Hace dos meses la esposa de mi hermano dejó el trabajo estatal y se unió a una cooperativa de construcción donde gana 100 cuc mensuales. Pudieran estar más relajados, pero el dilema continúa: ¿se alquilan de nuevo y gastan en eso la mitad de un sueldo? ¿Aguantan unos años y reúnen dinero para comprar algo propio? ¿Cuál de las dos variantes es mejor? El alquiler sería inmediato, solo cuestión de días; para la compra tendrían que esperar varios años, muchos, en caso de que lograsen reunir los 50 cuc cada mes.

Pensando en eso pasan los días y lo único que sacan en claro es que soñar no cuesta nada, pero dormir tranquilos… mucho.

Irina Echarry

Irina Echarry: Me gusta leer, ir al cine y estar con mis amigos. Muchas de las personas que amo han muerto o ya no están en Cuba. Desde aquí me esforzaré en transmitir mis pensamientos, ideas o preocupaciones para que me conozcan. Pudiera decir la edad, a veces sí es necesario para comprender ciertas cosas. Tengo más de treinta y cinco, creo que con eso basta. Aún no tengo hijos ni sobrinos, aunque hay días en que me transformo en una niña sin edad para ver la vida desde otro ángulo. Me ayuda a romper la monotonía y a sobrevivir en este mundo extraño.


29 thoughts on “Herencia maldita

  • el 23 enero, 2015 a las 2:38 am
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    José, leiste mal. La tasa de suicidio en Cuba es de 12.3 suicidios por cien mil personas y año. Lo cual supone la centésima parte de tu cifra: unos 1.350 muertos al año. Cuba tiene la tasa de suicidio más alta de su hemisferio.

  • el 22 enero, 2015 a las 6:02 pm
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    Eduardo,

    España tiene un parque de unos 30 millones de viviendas con una población de unos 45 millones de personas. Es decir, hay más de una vivienda cada dos habitantes. En España anualmente se construyen entre 200 mil y 850 mil viviendas. En el pico de la burbuja inmobiliaria en España se construyeron 850.000 viviendas.

    Ya se que en Grama te dirán que miles de familias en España se están quedando sin casa, pero resulta que el 36% de las familias españolas poseen una segunda vivienda además de la habitual:

    http://cincodias.com/cincodias/2014/02/14/economia/1392409934_930410.html

    En contrapartida en Cuba, con 11 millones de habitantes apenas se construyen 25 mil viviendas anuales. Es obvio que Cuba tiene un problema de la vivienda mucho mayor que España.

  • el 22 enero, 2015 a las 12:40 pm
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    Buenas, soy universitario y Concuerdo con Eduardo..el problema de la vivienda es global,he hablado con personas de todo el mundo,incluso chinos..el mundo de hoy enfrenta muchos desafios con respecto a este tema.
    Gabriel,no se de donde sacas tus datos,pero si la tasa de suicidios en cuba fuera de 12.3 cada mil personas fueran aproximadamente 135.300 muertos.Creo q seria un caos..en cuba.
    QUE NADIE OLVIDE Q MAS DEL 50% DE LAS VIVIENDAS EN CUBA FUERON DADAS AL PUEBLO TOTALMENTE GRATIS DESPUES DE TRIUNFO DE LA REVOLUCION..
    No critico a nadie,todos ustedes deben tener sus razones para hablar, pero yo soy CUBANO y mi deber es defender lo q soy y lo que tengo aunque sea poco.
    En cuba hoy, el porciento de personas q son dueῆos de sus casas es superior al de Canada..

  • el 22 enero, 2015 a las 11:19 am
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    [email protected]…entiendo todo eso….lo que no puedo entender es que algunos comentaristas aqui traten de pintarnos un paraiso que todos saben que no existe y mas en el tema de la vivienda….le dan los bancos creditos para vivienda a todo el que lo solicita???….te prestan la cantidad que pides o lo que ellos creen que puedes pagar???….es cierto o no que de lo que te prestan se cobran los gastos de manejo de credito,investigacion,papeleo y etc,etc???…..es cierto o no que ,contando los intereses ,terminas pagando casi el doble de lo que te prestaron???….el problema de la vivienda es un problema global y millones de personas en todo el mundo no pueden darse el lujo de poder llegar a tener o intentar pagar una casa propia…entonces porque el engaño ese de decir que cuando cuba sea “libre” ya todos van a tener creditos y casas cuando ni en los usa pasa eso…hablemos claro y sin mentiras y nos entenderemos mejor….

  • el 22 enero, 2015 a las 9:34 am
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    Uno de los panelistas comentando sobre los problemas de la vivienda, se refirio a que la situacion del fondo habitacional era totalmente caotico, no se construian las necesarias y las existentes se caian en pedazos por falta de matenimiento en………………………………………… chhhhhhhhhhiiiiiiiiipre.

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