Cuba, el sol y el cáncer de piel

Irina Echarry

HAVANA TIMES  – Preocupada por el sol intenso pagué por una sombrilla 8.40 cuc, si los convertimos a moneda nacional son 210 pesos. Cuando más contenta estaba, un amigo me recuerda que la sombrilla puede dar sombra, sin embargo, no impide totalmente el paso de los rayos ultravioletas.

Lo perfecto sería comprar también una crema de protección solar, lo cual es casi imposible porque nuestras industrias no la priorizan. En las tiendas, la crema protectora cubana es la de precio más bajo, pero es difícil encontrarla, con más regularidad se pueden ver marcas extranjeras que fluctúan entre 12 y 32 cuc. Con las gafas sucede algo parecido, las que vienen con la protección UV cuestan bastante para el bolsillo del cubano de a pie.

La ropa también es cara, tanto en las tiendas estatales como en las privadas, pues los cuentapropistas deben pagar altos precios por las telas.

En fin, todo está planificado para que los cubanos y cubanas estemos en riesgo constante de padecer cáncer de piel. Es doloroso ver a las personas caminando bajo el sol en cualquier horario; la mayoría sin percepción de riesgo.

La desinformación es lo peor

En el verano son pocos los que deciden cubrir toda su piel, la mayoría prefiere descubrirla. No se sabe qué es peor; esos que intentan protegerse del sol no tienen en cuenta las telas apropiadas. Es común taparse con telas frescas, claras, sin embargo, son las oscuras y de un tejido grueso las que más mitigan las radiaciones ultravioletas.

Una visita a las tiendas corroboró la ignorancia que tenemos sobre el cuidado de la piel. A la pregunta: ¿esa sombrilla tiene protección contra las radiaciones ultravioletas?, las miradas de extrañeza abundaron. Un vendedor llegó a decirme: “estamos en Cuba, aquí no hace falta ná de eso”. Los demás sonrieron, imagino que su respuesta contenía una buena dosis de ironía, aún así, no deja de ser bochornoso que juguemos de esa manera con nuestra salud. Entre los clientes, no faltó quien exclamara: “Oye, la sombrilla protege de todo lo que viene de arriba”.

En un departamento de Carlos III un par de gafas de sol en su estuche de piel puede costar más de 100 cuc. Según la vendedora: “Esas gafas traen de todo”, refiriéndose a la protección UV y el precio. En otras tiendas se pueden adquirir a veces en 10 cuc, menos sofisticadas y con el sellito de protección UV.

Pero, en general, cuando las personas van a comprar espejuelos de sol casi nunca se fijan en el sellito, sino en que luzcan bien, les tapen el sol y estén a la moda. Por eso muchas se conforman con unas gafas de 3 o 5 uc que, por supuesto, son una tentación por el precio. Eso trae la desinformación, es peor confiar en que estás protegido pues te expones más al sol; los rayos ultravioletas pueden provocar cataratas, melanomas oculares y otros tipos de cáncer de piel, sobre todo, en la zona de los párpados.

Los medios de comunicación y la prensa son propiedad del Estado, y el Ministerio de Salud Pública maneja datos concretos sobre las enfermedades que más nos aquejan. ¿Por qué entonces no se informa a la población sobre el peligro real que corremos?

Para conocer la evolución que ha tenido el cáncer de piel en nuestro país, basta echar un vistazo a los Anuarios Estadísticos de Salud, son los datos que tenemos a mano. Según ellos, desde al año 94 hasta la fecha, el número de enfermos se ha multiplicado por cuatro: de 2 559 casos pasó a más de 10 000 en 2013.

Por muchos años fue la segunda de las principales localizaciones con más incidencia en la población, y desde 2010 pasó a encabezar la lista en ambos sexos, dejando atrás al de pulmón en el caso de los hombres, y al de mama en la relación de las mujeres.

El último Anuario, de 2016, refleja que en 2013 existían más hombres enfermos con cáncer de la piel con una tasa bruta de incidencia de 101 mientras la de mujeres era de 85,9 por cada 100 000 habitantes. El rango etario más afectado es a partir de los 40 hasta los 85 años y más.

Por otra parte, el Estado gasta sumas millonarias en adquirir tecnología de punta, medicamentos, insumos, en la calificación de los especialistas, etc. Organiza talleres dedicados a la actualización en el tratamiento y diagnóstico de las enfermedades dermatológicas. Actualmente ya se está probando el Heberferon en los pacientes de todas las provincias del país, una medicina creada por científicos cubanos que debe haber resultado costosísima.

Cada 4 de febrero, día que se dedica a nivel mundial a la lucha contra el cáncer, se desarrolla la campaña conocida como Día del Lunar. En esa jornada las consultas de detección temprana no están solo en las instituciones de Salud, sino que van a escuelas, fábricas, unidades militares, etc.

En febrero de este año, la coordinadora nacional del Grupo Especial de Trabajo de Cáncer de Piel, del Ministerio de Salud Pública, afirmó que en el país se incrementa la incidencia con alrededor de nueve mil pacientes por año, aunque la mortalidad es baja. Casi todos los especialistas reconocen que el principal factor desencadenante del cáncer cutáneo es la exposición al sol, fundamentalmente a las radiaciones ultravioletas.

Dos veces al año (en el mes de febrero y al inicio de las vacaciones) se repiten las recomendaciones: evitar el sol en el horario de mayor intensidad de las radiaciones -de 10 de la mañana hasta las cinco de la tarde-, usar ropas que cubran y de colores oscuros, utilizar gorras, sombreros y sombrillas oscuras; así como protector solar y caminar bajo la sombra ya que los árboles protegen de las radiaciones ultravioletas de un 60 a un 70 por ciento.

Entonces, si los datos del incremento de la enfermedad son alarmantes y los expertos saben qué hacer para evitarla: ¿qué sucede?

¿Por qué el Estado no organiza campañas permanentes de información veraz y objetiva, para elevar la cultura de salud en la población? No todo el mundo tiene acceso a los Anuarios Estadísticos, la mayoría ni siquiera sabe que existen, por eso muy pocos conocen estas cifras.

 

¿Por qué el Estado no prioriza la producción y venta a precios módicos de cremas de protección solar?

¿Por qué mantiene elevados los precios de los productos que pudieran contener un poco la avalancha de enfermos? Hay que tener en cuenta que en Cuba no se trata de usarlos un día de playa, sino de manera constante. Pensemos en el sol al que nos exponemos cada día en las paradas de guaguas o en las diferentes colas para comprar un producto o resolver cualquier problema, y nos daremos cuenta de que hablamos de medicinas, no de artículos de lujo.

¿Por qué el Estado prefiere curar a prevenir? ¿No es mejor invertir el enfoque?

Irina Echarry

Irina Echarry: Me gusta leer, ir al cine y estar con mis amigos. Muchas de las personas que amo han muerto o ya no están en Cuba. Desde aquí me esforzaré en transmitir mis pensamientos, ideas o preocupaciones para que me conozcan. Pudiera decir la edad, a veces sí es necesario para comprender ciertas cosas. Tengo más de treinta y cinco, creo que con eso basta. Aún no tengo hijos ni sobrinos, aunque hay días en que me transformo en una niña sin edad para ver la vida desde otro ángulo. Me ayuda a romper la monotonía y a sobrevivir en este mundo extraño.


5 thoughts on “Cuba, el sol y el cáncer de piel

  • el 22 agosto, 2017 a las 4:21 am
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    Es igual que el tema del cigarro, cuantos casos de caner de piel y cuanta gente fuma en el país? y cuba es uno de los países con mayor número de personas adictas al cigarro.
    pero bueno. a quien le importa allá arriba?
    A nadie. y a quienes les importa se ponen la lengua en su área más oscura, porque temem perder su carrito y las vacaciones pagadas en varadero.

  • el 18 agosto, 2017 a las 10:08 pm
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    Irina, asi mismo es, por supuesto que es mas complejo tener que tratar un cancer que comprarle los tubos de sunblock a los chinos por 50centavos y vendérselos a uds en un peso, aquí un pomo de sunblock -made in China- en el dollar store vale $1, y hay sombrillas, sombreros, y viceras para escoger, todo por $1, claro que el que quiera uno de $200. también los hay para comprarlos, el caso es que la gente de a pie SÍ tiene a su disposición cómo protegerse. En cambio en Cuba ya sabemos que el gobierno es bien extraño y siempre ha escogido los proyectos que no funcionen, como destruir la zafra y tener que comprarle azúcar a otro, o jactarse de alfabetizadores para después querer que la gente actúe como a alfabeto, además tú crees que a ellos les importa un bledo que el país entero tenga cancer en la piel?, please, esa es la menor de sus preocupaciones, … como si no lo conociéramos. Es para ponerse a llorar por lo mal que tratan a su propio pueblo.

  • el 18 agosto, 2017 a las 3:52 pm
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    ja, si, Miranda, entiendo tu respuesta. Pero es que a mí me parece más complejo el asunto del cáncer porque al final gastan millones en la cura.

  • el 18 agosto, 2017 a las 9:49 am
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    Ay Irina, si no les venden al pueblo el medicamento para la conjuntivitis hemorragica que está acabando con medio país, que van ellos a preocuparse por proveerles un simple bloqueador solar, mientras Mariela Castro tenga su sunblock de Chanel, al Estado le importa tres pepinos que el pueblo se muera de cancer en la piel.

  • el 18 agosto, 2017 a las 3:30 am
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    Si la comida tiene precios inflados en la shopping, imagínate pedirle que vendan sombrillas baratas. Hay sombrillas que protegen de los rayos UV, pero no al 100% y son mucho más caras.

    Mi consejo: Un buen sombrero, de ala ancha, si es como los mexicanos mucho mejor.

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