Cinco cosas importantes

Graham Sowa

Para almacenar agua.

Una de las partes favoritas de mudarme a lugares nuevos es cambiar los artículos de uso diario y cambiar también la forma de usarlos. La cultura material se ha incrementado en la vida de los seres humanos desde que comenzamos a inventar, hacer y usar una gran variedad de herramientas.

Estos instrumentos que encontramos y usamos con frecuencia nos permiten ver las oportunidades que nos ofrecen y los problemas que ocasionan en nuestras vidas.

Si les prestamos atención agregaremos conocimientos a lo que constituye nuestra cultura. En otras palabras, ser capaces de racionalizar por qué valoramos las cosas que tenemos. Con esa premisa he pensado en los cinco artículos que uso diariamente y que muchas personas no sospechan, siquiera, que forman parte de la vida de un chico estadounidense de 25 años.

1- Una extensión eléctrica

Vivo en una habitación de 6 metros de ancho por  6 metros de largo (18 pies por 18 pies). La comparto con otros 11 muchachos y solo tenemos dos tomacorrientes, una en cada lado de la habitación. Todos nosotros tenemos laptops, calentadores de agua, cargadores de teléfono y otras cosas que necesitan de la corriente eléctrica para funcionar. Con una distancia de nueve pies entre la cama y el tomacorriente, la extensión eléctrica se convierte en una propiedad muy importante.

2- Mi tarjeta de identificación

En Cuba, todos los ciudadanos, residentes temporales y permanentes tienen una tarjeta de identificación nacional. Este carné es un pedazo de papel revestido de plástico que contiene una foto pequeña, la impresión del dedo gordo del propietario y algunos detalles escritos a mano. Parece ser de los años 50.

A estas tarjetas frecuentemente se les separan las dos cubiertas plásticas, así que tratamos de unir estas dos partes con cola especial o cinta adhesiva o simplemente dejamos que se deteriore. No importa las condiciones que tenga, esta es la forma de identificación que necesitamos para recoger los artículos de tocador que nos entrega el gobierno cubano cada mes, para salir y regresar a la escuela, para ir al Banco, para comer en la cafetería y para pagar algunos servicios y artículos en pesos cubanos en lugar de los pesos convertibles (CUC), entre otras cosas. A diferencia de los cubanos, la Policía no nos pide nuestros carnés de forma periódica, a menos, claro está, de que un estudiante parezca ser cubano.

3- Una cerradura de combinación

Aquí pudiera poner una cerradura de combinación o una de llaves, ya que la uso el candado para acceder al lugar donde guardo todas mis pertenencias. Las de combinación son mejores porque no me gusta tener que preocuparme por perder las llaves. Claro que la mía la traje de los Estados Unidos. Las únicas cerraduras que encontré en Cuba eran o muy viejas y caras, o nuevas y caras. No pude encontrar una con combinación en ningún lugar, ni siquiera en las Tiendas Recaudadoras de Divisas.

Esto no quiere decir que usted no pueda encontrar alguna en Cuba, solo no tuve suerte o no busqué en el lugar indicado. En cuanto a los armarios, ahí colocamos todo, desde los libros escolares, hasta la ropa, el jabón. Cada vez que necesito alguna de mis pertenencias debo usar mi cerradura de combinación.

4- El bidón de 55 galones

Ustedes deben haber leído acerca del problema de escasez de agua en Cuba, especialmente en la capital y sus alrededores. En la escuela generalmente tenemos agua dos o tres veces en el día, en la mañana, al mediodía y por la noche, en cada ocasión durante una hora. Dondequiera hay salideros desde las tuberías principales hasta los grifos de los baños, así que escuchamos el agua claramente  cuando llega. Para acomodarnos a la realidad del suministro de agua en Cuba la escuela nos ha provisto de 3 bidones de 55 galones cada uno, para que los llenemos cuando haya agua. Los llenamos en las duchas y lo colocamos pegados a la pared para usarlos después en el baño personal o para descargar los inodoros. (Solo los estudiantes con una buena resaca se atreverían a beber de esa agua.)

5- Las literas

Esta no es la primera vez que uso una litera, ya tuve una cuando tenía 10 años, ahora tengo 25 y duermo en la parte de arriba de una. En la de abajo duerme un compañero de cuarto hondureño. Estas camas son agradables, pero obviamente fueron construidas para ser usadas por personas más jóvenes y más pequeñas. En nuestra habitación tenemos seis y la mejor posición es la cama pegada a la ventana o la cama de arriba. Yo escogí la de arriba, pegada a la ventana por la brisa que casi siempre sopla proveniente del Caribe. Estar en la litera de arriba es también una justificación para no contestar nuestro teléfono colectivo, que suena cada 15 minutos.

Como extranjero en tierra cubana, siento por las cosas que uso son un reflejo de mi deseo de acomodar mi estilo de vida norteamericano a los recursos que tengo en Cuba. Quiero proteger mis pertenencias, usar todos mis equipos electrodomésticos y tener agua todo el tiempo. Cuando llegué a la Isla quería tener un estilo de vida y una cultura material similar a la que tenían mis similares cubanos. Obviamente, continúo valorando los artículos que traje conmigo por encima de mi deseo de cambiar la forma en que vivo y lo que uso. Como se dice habitualmente sobre la vida en Cuba, “no es fácil”.

Graham

Graham Sowa: He vivido en Cuba durante tres años. Me gustaría achacar la pérdida de cabello, que se ve claramente en esta foto actual, a los rigores de la vida aquí y a la escuela de medicina, pero probablemente se deba a cuestiones genéticas. Las amistades más fuertes que he hecho durante mi estancia en Cuba han sido con otros autores de este sitio web. La fuerza de esas amistades casi ha restaurado mi fe de que el mundo en la red puede traer cambios tanto fuera de esta como en la vida real. Me he ajustado a utilizar Internet una o dos horas al mes. Mientras tanto he redescubierto cosas tales como pasar páginas de libros, escribir cosas a mano alzada, y tener que admitir que no sé algo en vez de buscar rápidamente la respuesta en Google mientras el profesor no está mirando.

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5 thoughts on “Cinco cosas importantes

  • lagiraldilla, es posible que la tengas, es posible que no, yo no lo sé. Pero creo que el punto está en eso mismo, en qujarnos todos. Quiero decir, que se quejen los cubanos, que se queje este amigo nuestro de la gran nación de occidente. Creo que el quejarse es también una forma de crítica.
    Si se quejan los cubanos se sabrá que están inconformes. Si se queja Mr. Sowa se sabrá que otorgar una beca no es suficiente para callar la libre opinión. Quiero decir, la democracia se construye con la continua crítica al sistema. (igual todo esto son puros sofismas míos pero es lo que me parece).

  • P’q Luismi, tengo o no tengo razon, el se lamenta, imaginate ahora a los cubanos que cosa les queda

  • lagiraldilla, coño acere llévalo suave.

  • Bueno tu querias vivir como los cubanos, te acontentaron, con la unica diferencia que tu 1 vez al ano puedes regresar a tu casa en los USA y tener un poco de comodidades, los cubanos no, ellos tienen que vivir asi por 365 dias, no te lamentes tanto que cuando te gradues regresas a tu pais y podras abrir hasta un estudio privado, los medicos cubanos no, tienen que acontentarse de la miseria de salario que recibiran y si quieren ganar algo mas tienen que irse como internacionalistas a pasar 1000 de dificultades, no faltes de respeto a los cubanos con tus lamentelas ya que si un manana seras un Dr es gracias a los sacrificios de millones de cubanos que le estan quitando lo poco que les espera para darselo a personas como tu, asi la Revolucion podra continuar a decir que gracias al gobierno cubano miles de estudiantes de todo el mundo van a Cuba para hacerse medicos

  • ¿te da nostalgia estar lejos de tu casa?

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