Alternativas para satisfacer un vicio

Utensilios de trabajo.

Por Fabiana del Valle

HAVANA TIMES – Me mira, sonríe y se le marcan algunas arrugas cerca de los ojos, que siguen siendo verdes pero han perdido el brillo de antaño. Levanta el cigarrillo casero en señal de triunfo, mientras el humo dibuja un cuadro abstracto frente a mi cara.

Mi hermano parece que ha consumado un descubrimiento importante. Solo le falta salir gritando “eureka” o realizar un baile ridículo para que sea más evidente su júbilo. Y es que en estos tiempos que corren, fumar es casi un lujo.

Una caja puede llegar a costar desde ochenta hasta ciento treinta pesos cubanos en el mercado ilícito y muchas veces ni a ese precio los encuentran.

Los directivos aluden a déficit de insumos, roturas imprevistas que han afectado varias líneas de producción. También, problemas de transportación, o retrasos en la distribución como consecuencia de la pandemia. Lo cierto es que nada de esto convence a esos que sufren por la falta de cigarrillos.

Estuve leyendo un artículo que salió hace un mes, por el sitio de Cubadebate, en el que se trataba el tema. Allí decían que en Cuba, según estudios demográficos y de mercado, se consumen mensualmente más de cuarenta millones de cajetillas de diversas marcas.

Por lo que, cuando se estabilicen las cuatro fábricas del país, con una producción diaria de cuatrocientas mil cajetillas, en la red de comercio minorista comenzará a verse de manera paulatina una mejor presencia en este renglón. Pero no será suficiente aún para satisfacer la demanda.

Es necesario mencionar que este problema no se inició en 2021, ya que desde noviembre de 2020 se hizo sentir la carencia del producto. Hace un año y aún no le han dado solución. Esperan que mejore un poco en el primer trimestre del 2022, pero yo me mantengo escéptica, son tantos los embustes.

En casa fuman mi padre y mi hermano. Sostener el vicio de ambos fue una tarea difícil durante meses, así que llegaron al punto en el que dejaban el vicio o buscaban otro recurso. Por esa razón comenzaron a fumar tabaco, pero a mi hermano el cambio le dejaba insatisfecho.

Entonces recordamos que en los años noventa, cuando aquel llamado Periodo Especial, mis padres, ante la necesidad, consiguieron el diseño de unas maquinitas con las que se hacían cigarros caseros. Hubo personas que hasta los comercializaban y en la calle se les conocía por “tupamaros” ¡Claro que en aquellos tiempos se podía conseguir el papel!

Cigarros caseros.

Mi papá recordaba cómo hacer la máquina. ¿Pero y el papel? Pues al final encontraron una salida, cortar pequeñas hojitas de tabaco con las que envolver la picadura. Y aunque conseguir tabaco es otro problema, siempre les va a salir más barato.

“Deberías dejar de fumar y así te quitas un montón de problemas”, muevo una mano frente a mi rostro y el cuadro abstracto de humo se deshace. “Puede ser que lo haga, un día”, me dice con una bocanada sonriente. “Pero va a ser cuando yo quiera, no cuando la escasez lo decida”

Mi hermano y yo heredamos de nuestros padres la capacidad de invención para remontar las carencias que nos impone el día a día. Por eso sonríe, porque al final ha descubierto otra ruta alternativa, otra vía de escape a esta situación que se hace más asfixiante con el paso del tiempo.

Lea más de Fabiana del Valle aquí.

Fabiana del Valle

Fui una niña que soñaba con colores y letras capaces de lograr las novelas más leídas o esos poemas que conquistan a corazones rebeldes. Hoy cerca de los cuarenta, con los pies firmes en esta isla, dejo que el pincel y las palabras sean eco de mi voz. Esa que llevo apretada, prisionera de las circunstancias y mis miedos.


2 thoughts on “Alternativas para satisfacer un vicio

  • el 6 diciembre, 2021 a las 10:02 am
    Permalink

    Es una adición asquerosa y muy dañina para el fumador y para el fumador pasivo. Es junto con el alcohol una droga portera.

  • el 30 noviembre, 2021 a las 11:37 am
    Permalink

    “La necesidad es la madre de todo invento” Esa es una frase que pega muy bien con la cultura resiliente cubana, algo que en lo personal me fascina de Cuba. Estoy muy seguro de que de tener los materiales el pueblo cubano es capaz de muchas cosas. Hay mucho que aprender y sobre todo en medio de varias crísis económicas, no se si Nicaragua algún día llegue al punto en el que está Cuba, pero, si lo hace espero que seamos igual de resilientes como lo hacen los cubanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *