Cuando las metas dependen de nosotros mismos

Por Esther Zoza

Las Damas Chinas

HAVANA TIMES – Este fin de semana, a balcones abiertos, recibí en casa la grata visita de dos amigas. Después de entrechocar los codos y mantener la distancia, sin quitarnos los respectivos nasobucos, nos pusimos al día.

Es grato intercambiar con los amigos. Siempre y cuando se entienda como tal aquellas personas a las que nos unen gustos, preferencias, intereses comunes y alguna que otra discrepancia. Sobre todo, cuando damos por sentado que ser amigos no nos impide divergir. 

Una vez agotados los temas, mi amiga Ofelia sacó de su mochila mágica un juego de Damas Chinas. No exagero si digo que estuve a punto de saltar de gozo. Las Damas Chinas me acompañaron buena parte de mi juventud y solazaron gratos e inolvidables momentos junto a mis amigos de entonces.

La tarde fue divertida. El juego me ayudó a recordar estrategias que ya creía olvidadas, pero sobre todo impregnó el ambiente de buen humor y vitalidad.

Tras la partida de mis amigas me quedé tan centrada y motivada, que no pude dejar de pensar en todo el tiempo libre de que disponen ahora nuestros niños. 

Organizar el tiempo de nuestros hijos, hacer que su estadía en casa sea agradable para ellos y el resto de la familia, es vital en estos tiempos de Covid 19.  Por eso es necesario que los padres revaloren los juegos de mesa como fuente potenciadora de creatividad e imaginación, con los cuales los niños promuevan su sociabilidad, la capacidad de trabajar en equipo y la importancia de seguir las reglas.

No debemos olvidar que jugar y divertirse, ya sea con las Damas Chinas, el Parchís, el Dominó o un rompecabezas, estimula entre otras cosas la concentración, y si se realiza en familia fortalece los lazos familiares. 

En estos tiempos signados por los largos periodos de permanencia en el hogar, los juegos de mesa son la mejor terapia para velar por la salud mental de nuestros niños. Mantenerlos en casa libres de la Covid, e impregnar nuestros hogares de sus risas y juegos, debe ser la meta.    

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Esther Zoza

Nací en la década del 60. Amo a mi país y a su gente sencilla y sacrificada. Gusto de las artes, en particular la literatura. En la música disfruto de la trova tradicional y contemporánea, también de la ópera y la música instrumental. Respeto todas las religiones. Me gustan los temas esotéricos y místicos, además disfruto de los enigmas del universo. Creo sobre todas las cosas en Dios. Soy persistente y disciplinada para cumplir mis metas. Me gusta el campo. Vivo cerca del mar. Creo en las relaciones de pareja y en el amor en todas sus manifestaciones.


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