Arroz vs harina de maíz

Por Esther Zoza

Arroz es la salvavida de los cubanos, pero hoy en dia solo esta una parte del mes.

HAVANA TIMES – En estos días, la falta de arroz me sumió en una amarga e infructuosa búsqueda que terminó con la compra de harina de maíz, la cual solo pude consumir después de librarla de gorgojos.

El arroz forma parte de nuestra cultura alimenticia y es irremplazable en la dieta del cubano. A pocos nos importa si su grano es corto o largo, si viene de Viet Nam, de Brasil o de la mismísima Conchinchina. 

Aquí no tenemos remilgo. Hemos pasado por alto su aroma, su textura y color, incluso su variada fauna acompañante. Lo hemos disfrazado tanto en la escasez como en momentos de holgura.

Qué cubano no lo ha dorado con azúcar prieta cuando desapareció la salsa china y lo ha coloreado con pastillas de polivit a falta de bijol, sazonador, puré de tomate o cúrcuma.

El arroz ha sido nuestro compañero en tristezas y alegrías, nos ha sacado de apuro cuando solo tenemos hilachas de pollo y retazos de carne. Lo hemos disfrutado imperial, frito, salteado, a la marinera y como postre. Venerado incluso con vegetales y huevos, sazonado con ajo y cebolla o bañado con los caldos de algún frijol. 

Que seamos capaces de disminuir su consumo en la actual situación económica, incorporando a la dieta otros cereales y pastas, es una urgencia que trae aparejado un alto grado de discernimiento y empatía en el entorno familiar. 

El consumo de harina por arroz para nuestros ancianos necesita ser espaciado, si tenemos en cuenta que la mayoría son hipertensos. Un plato de harina sin el consumo mantenido de medicamentos para la hipertensión puede darnos un buen susto.

En momentos de escasez debemos priorizar el consumo de arroz para los ancianos. Claro que eso precisa de desprendimiento y compromiso.

Sería ilusorio pensar que con la situación económica que presenta la humanidad nuestro país sea abastecido de arroz como antes de la Covid 19, o que nuestros campos, de repente, se vean coloreados de vigorosas espigas verdes. 

Creo que en esta ocasión nos vendría bien conectarnos todos en una gran plegaria por la supervivencia.

Esther Zoza

Nací en la década del 60. Amo a mi país y a su gente sencilla y sacrificada. Gusto de las artes, en particular la literatura. En la música disfruto de la trova tradicional y contemporánea, también de la ópera y la música instrumental. Respeto todas las religiones. Me gustan los temas esotéricos y místicos, además disfruto de los enigmas del universo. Creo sobre todas las cosas en Dios. Soy persistente y disciplinada para cumplir mis metas. Me gusta el campo. Vivo cerca del mar. Creo en las relaciones de pareja y en el amor en todas sus manifestaciones.

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4 thoughts on “Arroz vs harina de maíz

  • Siempre se ha dicho que la revolución llego para salvar a los pobres de la hambruna, hoy hay conceptos revolucionarios que deberían cambiar pues son vergonzoso

  • mucho oí hablar de los tiempos del machadato, de la coincidencia con la crisis de 1929, y como miles de cubanos se salvaron de morir de hambre gracias a la harina, antes de 1959, comer harina era simbolo de pobreza total, muchos la comían escondidas, segun me cuentan, “que le pasa al comeharina ese” nombrete despectivo usado contra algunos, una libra de harina podía costar menos de 5 centavos, nunca faltaba en ninguna bodega, los había que la saboreaban con manteca de puerco, ligada con picadillo, con huevos fritos blanditos, le rociabas un poco de queso acabada de sacar y éste se gratinaba, la dejabas para la tarde y se endurecía como si fuera un pudín, a los campesinos cubanos no le podía faltar en la mesa, y no le faltaba el arroz, con leche y azúcar prieta, era un señor postre, la raspa era la delicia de los niños, y sacarla todo un arte de nuestras abuelas, no todas lo lograban, tenía su técnica, me decía un amigo, ahora todo engorda, todo es malo para estómago, para la diabetis, para el corazón, si a un isleño que yo conocí por la zona de Cabaiguan le dicen que la harina produce hipertensión, ni me imagino que hubiera dicho, ya murió y no podía faltarle, ah… con 96 años y no tenía ni caries en los dientes.

  • Por las cosas que he leido aqui últimamente voy a empezar a preocuparme seriamente por la salud de Ramirito y Machadito. Los pobres la que deben estar pasando sin arroz y haciendo mil inventos para comer a su edad. Quien sabe si esta noche se acostaron con sus barriguitas vacias.

  • Como cambian los tiempos. Años atrás se pedía garantizar un vaso de leche para nuestros viejos. Ahora se pide garantizarles el arroz

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