Tabaco, patriarcado y totalitarismo; amigos inseparables

Erasmo Calzadilla

El 2012 BRASCUBA logró fabricar y vender 227 millones de cigarrillos, “lo más interesante es que estas cifras son del mercado interno, que tiene un impacto positivo en las finanzas del país”.  -Jorge Abraham Maluff, copresidente cubano de BRASCUBA

Foto 1

 

HAVANA TIMES — Quien no haya experimentado en carne propia el “socialismo” pudiera imaginarlo como un sistema donde lo colectivo se impone sobre lo individual. Según esta hipótesis los problemas crónicos de este tipo de sociedades –como la falta de libertad- se derivarían de semejante exceso. Según otro enfoque, contrario al anterior, el totalitarismo de izquierda deriva rápidamente hacia el poder arbitrario del Gran Hermano, impuesto a través de mecanismos represivos.

Algo de lo anterior se cumple acá pero como tendencia residual. El “socialismo” en Cuba funciona de otra manera, el dilema del tabaco nos ayudará a comprender cómo.

Evolución del cáncer de pulmón, bronquios y tráquea en Cuba
Evolución del cáncer de pulmón, bronquios y tráquea en Cuba

Cuba sufre una epidemia de cáncer de pulmón [1]. Cada año más personas, y sobre todo más jóvenes, mueren con las vías respiratorias mordidas por el cangrejo. El Gran Hermano está desarrollando vacunas biotecnológicas y se ha gastado un montón de dólares comprando tecnología de punta para luchar contra una enfermedad que parece indetenible.

Pero, qué cosa tan absurda, ese mismo Gran Hermano (con la expresión sintetizo el Sistema, el Aparato, el Régimen, el gobierno-Estado-Partido) participa activamente en la promoción del hábito de fumar, estrechamente relacionado con el cáncer y otras enfermedades mortales. La OMS asegura que el perjudicial hábito es la primera causa de invalidez y deceso prematuro. En nuestro país, el vicio del tabaco es más letal que los accidentes, la diabetes, la influenza y que el conjunto de las drogas ilegales, por solo poner unos ejemplos.

Cuba, comparación entre la mortalidad provocada por el tabaquismo y por los accidentes.
Cuba, comparación entre la mortalidad provocada por el tabaquismo y por los accidentes.

Si el totalitarismo fuera el poder desmedido de lo colectivo sobre el individuo, el Aparato hubiera desatado una campaña contra el tabaquismo, en cuanto vicio practicado por una minoría en perjuicio de la mayoría. Pero no, Big Brother se ha mostrado excesivamente permisivo al respecto, remiso a la hora de imponer y hacer cumplir leyes regulatorias, tolerante con las empresas que en beneficio propio promueven el consumo de la dañina droga. ¿Por qué?

Semejante postura inclina la balanza hacia la segunda hipótesis: El Sistema actúa movido por la necesidad y la ambición de cash constante y sonante. Pero entonces ¿promueve la industria del tabaco para obtener divisas que luego se gastará tratando a quienes enferman por su consumo?

No, las cuentas no cuadran bien para ninguna de las dos hipótesis; ha llegado el momento de sustituirlas por otras más sofisticadas. Por ejemplo, veamos esta otra: El dilema del tabaco es el mismo en Cuba que en cualquier parte del resto del mundo: Unas empresas maximizando ganancias sin importarle el costo social, y un Estado que en alguna medida representa al pueblo y vela por sus intereses.

Parece sensato, pero veamos los detalles donde el diablo se esconde.

En algunos países donde la sociedad civil es capaz de movilizarse, logra mantener en jaque y hasta retroceder al lobby pro-tabaco, pero sociedad civil… esa especie exótica no ha prosperado aquí. Cuando estaba naciendo Gran Hermano la convirtió en masa y luego la engulló, dizque para cuidarla.

Tabaquismo y género

gráfico 3Nos hemos ido acercando desde hipótesis idealistas y exageradas hacia otras más realistas y aterrizadas, pero ninguna idea llega a cuadrar si no metemos en el potaje al enfoque de género. El tabaco no es solo una droga relajante, funciona además (sobre todo en nuestro entorno) como un símbolo fálico, un distintivo del poder macho.

La asociación y mutua legitimación entre Revolución, masculinidad y tabaco caló fuerte en la subjetividad del cubano. Al trío se viene sumando ese otro hermanito hasta ahora tan vilipendiado: el Capital. Con estos poderosos jinetes a las riendas del país, no es de extrañar que Tabacuba y Brascuba se muevan con la desenvoltura de un jefe de núcleo en calzoncillos por la sala de su casa.

En muchos países hay una lucha entablada en pos del empaquetado neutro (que no sea llamativo ni incite a fumar), la eliminación del filtro mentolado, la eliminación de la cajetilla de pocos cigarros y contra la venta al menudeo, la existencia de un mensaje de alerta bien explícito. Las empresas tabaqueras cubanas marchan a toda máquina en sentido contrario: cajetillas cada vez más atractivas, introducción del filtro mentolado, venta de cigarros al menudeo, mensajes de alerta poco claros, promoción del tabaco asociándolo a la cubanidad, la popularidad, la juventud y la alegría. No es de extrañar que en todo el continente americano seamos uno de los países más penetrados por el letal vicio: quinto lugar.

Página principal de Tabacuba
Página principal de Tabacuba

Es muy difícil encontrar información actualizada sobre consumo de tabaco en Cuba; luego de perder buen rato hurgando en la red encontré una estadística de cigarrillos vendidos hasta 2013 (datos que las tabacaleras no reportan en sus páginas web, obviamente). Según este artículo la venta tuvo un discreto incremento durante el citado año. El trabajo no menciona el enorme lote que circula vía mercado negro, un negocio tolerado por los sistemas de vigilancia política y anti-delictiva.

Las últimas encuestas oficiales sobre el tabaquismo –publicadas en la red- fueron implementadas en 2001 (alcance nacional), y en 2007 (alcance municipal). O sea, la principal causa de muerte prematura no es seguida por un sistema de vigilancia e información actualizada. Es asombroso constatar cuán lejos ha llegado el desamor del Gran Hermano.

El propio Estado ha creado varias instituciones con la supuesta misión de luchar contra el vicio pero, salidas de su propio seno, son incapaces de enfrentar los poderes confabulados en respaldo al consumo de tabaco.

En resumen, lectores, el totalitarismo no es el control absoluto de la colectividad sobre el individuo; ni está tan vinculado con la represión y la disciplina como muchos pudieran creer. Puede que la cubana sea, paradójicamente, una de las sociedades más anárquicas del mundo, en el peor sentido de la palabra anarquía.

En nuestro caso particular el socialismo totalitario es la manera informal y a-disciplinada en que un grupo predominante se impone, filtra, se cuela capilarmente por toda la sociedad, penetrando hasta el imaginario de las personas. El grupo de empresarios-funcionarios-machangos-empoderados que ha ido ascendiendo a la cumbre de la escala social, ha desplazado al de los comunistas ingenuos o cínicos, pero ha sabido mantener y aprovechar la “mejor” herencia de estos: una masa idiotizada, incapaz de organizarse para luchar por sus derechos.

Cada vez que usted monte a una guagua y vea al chofer con un cabo en la boca, echando el humo sobre los pasajeros, recuerde que ese funcionario despiadado es el último eslabón de una poderosa maquinaria que se apoya, principalmente, en nuestro sentido común. Nosotros los perjudicados, la mayoría ¿qué podemos hacer para no tragar más humo ajeno?, ¿para dejar de ser un pueblo humillado?
—–
Notas:

Ilustración por Carlos
Ilustración por Carlos

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.


29 thoughts on “Tabaco, patriarcado y totalitarismo; amigos inseparables

  • el 12 junio, 2016 a las 6:18 pm
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    Aquí en bananalandia son muy hostiles con el tabaco y así te lo hacen saber desde que desembarcas en el aeropuerto. Así que me he ido des-adaptando al sistema cubano donde los no fumadores llevábamos las de perder siempre. Había que aguantarse la peste a cabo porque si protestabas caías mal. Aquí ni siquiera hay áreas para fumadores, eso ya se eliminó.

    El problema con el tabaco es que afectan a los otros. Y no me vengan con que no, que se meten en el baño o que se ponen en el balcón. Esa peste se impregna, se les sale por los poros, se les pega en la ropa. Y el fumador no aguanta 10-12 horas hasta llegar a su casa. Tiene que darle cada dos horas.

    Cuando voy al consulado cubano, apenas abrir la puerta y te sale ese aire tabaquero… Que asco. A mí me da ganas de vomitar.

  • el 12 junio, 2016 a las 12:32 pm
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    Las graficas son contundentes. El gobierno cubano deberia adoptar una actitud actualizada con respecto al tema

  • el 9 junio, 2016 a las 1:29 am
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    Willi:

    Un problema que no se ha discutido aquí, cuando se compara el consumo del alcohol y el tabaco, es cuán pernicisioso puede ser el segundo hábito para los demás. El bebedor no suele dañar a nadie más que a sí mismo, a menos que se ponga agresivo cuando bebe, o le dé por conducir vehículos estando ebrio. El fumador, sin embargo – y me agrada saber que no es Ud. de esos – hace fumar a unos cuantos no fumadores a su alrededor. Por propia experiencia, sé que el común de los fumadores cubanos no respetan para nada el espacio de los que no consumen tabaco. Así que les vendría muy bien cualquier restricción a su constante abuso.

  • el 8 junio, 2016 a las 2:48 pm
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    por supuesto que la paradoja persiste, entre tantas otras que pululan por las contradicciones revolucionarias y arbitrariedades cubanas, de eso no cabe dudas pero tampoco podemos tapar el sol con un dedo.. la industria del alcohol bebible tampoco se queda atrás y cada país productor también anda enarbolando la banderita de querer erradicar el alcoholismo.. y así sucede con todo y si legalizaran la coca y sus derivados pues Colombia se montaba en ese tren rapidito… para Cuba el tabaco es como las armas para USA, el ron para dominicana o cuanta cosa cada cual exporta… es como acusar al país mas exportador de autos por la cantidad de muertos por accidentes de transito.. el que va manejando es el mismo que anda fumando o bebiendo, a fin de cuentas somos nosotros los que hacemos los mercados.. si la gente no fumara cuba no produjera tabaco, lo mismo de la droga, es ilegal pero mientras haya consumo, van a haber productores…

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