Erasmo Calzadilla

De la película Conducta.  Fotograma: cubadebate.cu
De la película Conducta. Fotograma: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — ¿Es Conducta un filme político? Claro que sí; la política está en todo y todo está en la política; de diversa manera.

Uno de los ejes políticos en que se mueve la película es la relación Arriba vs Abajo.

Desde un Arriba misterioso bajan directivas y prohibiciones arbitrarias, abstractas, absurdas y divorciadas con la realidad. Ese Arriba está compuesto por personas que llevan demasiado tiempo dirigiendo este país.

Abajo, en cambio, fluye con ímpetu y espontaneidad la vida misma, defendiéndose con uñas y dientes de la parametración. Abajo conviven la violencia y la miseria pero también la belleza y los valores en toda su pureza y esplendor, es decir, idealizados.

La cadena de transmisión entre el Olimpo y la gente humilde de un barrio y una escuela de La Habana está constituida por funcionarios grises: cobardes, rígidos, abusadores y hasta crueles. La Trabajadora Social, los agentes de la Policía y la directora de la escuela, en menor medida, cumplen ese papel.

Es lo que yo llamaría una tesis populista. El populismo es un recurso recurrente en el cine cubano. De éxito garantizado porque a este pueblo nuestro (tal vez todos sean iguales) le encanta mirarse al espejo y verse engrandecido.

El populismo es filmogénico, pero pobre como inspiración de una obra de arte. El problema con él es que distensiona y simplifica el conflicto dramático, cargando lo positivo hacia un lado: el del pueblo (que tiene sus cosas terribles pero en el fondo es bueno, parece decir), y lo negativo hacia el otro.

En realidad el director no está mintiendo. Es cierto que en nuestro país el poder oficial ha esclerosado, se ha concentrado en poquísimas manos y ha perdido autoritas. Como consecuencia las instituciones funcionan de manera anómala y la gobernabilidad se vuelve un dolor de cabeza.

Ernesto Daranas no miente en eso; sin embargo, un grupo de cuestiones que sirven de guía al desarrollo del drama sí son tratadas populistamente.

Veamos algunas:

¿Por qué los orientales no pueden vivir en La Habana?

¿Por qué no puede una profesora de experiencia ser autónoma en su aula?

¿Por qué no pueden los estudiantes empoderarse del mural de su aula?

Para todas estas preguntas el cineasta tiene una sola respuesta: Por las medidas cuadradas y absurdas que manan de Arriba.

Eso es falso, pero no nos quedemos en la crítica; tratemos de responderlas con más sinceridad.

¿Quién no quiere a lo orientales en La Habana?

En primer lugar, los propios habaneros, y los orientales devenidos en. El filme, en cambio, culpa a la policía corrupta y a quienes pusieron “las reglas del juego”.

¿Por qué es malo que una profesora esté a su aire en el aula?

El director escogió a una maestra que resulta ser la quintaesencia de los valores mambises; pero llégate a una escuela habanera y pregúntale a los padres si ellos consideran que los profesores deben estar “a la my love”.

¿Por qué no puede haber una estampilla de la virgen en el mural?

En el mural del aula donde yo impartí clases, una gruesa capa de polvo cubría el rostro de los héroes de la patria. Los verdaderos héroes de los muchachos eran diablillos abakuá y estrellas del regaetton.

¿Por qué no dejar que los chicos pinten en el mural uno de esos tenebrosos muñecos enmascarados o peguen una foto de Dady Yanqui?

Una vez más el director se la puso fácil colocando en el centro del debate a la santísima Virgen de la Caridad, sacada de abajo de la manga en un acto de amor al prójimo por la niña más bella, disciplinada e inteligente del aula.

Dicen los que saben que el populismo es una pose: le encanta alebrestar al pueblo pero en el fondo le teme. ¿Clasifica?

Daranas se entretiene en tirar puyitas a los dinosaurios, tan forzadas como bulliciosamente recibidas por el público. Habrá quien lo asuma como un acto de valentía, y puede que lo sea en el contexto específico de las instituciones cinematográficas de este país. Yo, sin embargo, creo que había maneras menos pamplineras de mostrarse osado.

Por ejemplo: Ya que la maestra estaba inmersa en una rebelión contra los de Arriba, por qué ello no la llevó un poco más lejos, a cuestionarse su propia autoridad dictatorial en el aula. Al contrario, el director sigue la manida estrategia de enmascarar relaciones de poder asimétricas bajo la túnica del cariño y el afecto.

Corajuda hubiera sido la profe (y quien elaboró el guión) si en vez de manejar como una experta domadora a los carismáticos bandoleritos, los hubiera guiado a empoderarse del recinto. ¿Riesgoso? Claro, en eso consiste el valor.

Aprecio que la película establece estrechos lazos con la región más conservadora del imaginario popular, aquella que de la verdadera emancipación nada quiere saber.

Lo noto, sobre todo, en la reproducción de estereotipos sexistas y en la glorificación de esos supermachitos irrespetuosos que al crecer se convierten en capos de barrio.

¿No eran fotogénicos chulos matones del hampa los héroes de su anterior película Los dioses rotos?

Hay una rutina tan vieja como la humanidad que consiste en depositar la culpa de todos los males sociales sobre el rey viejo y achacoso que ya no garantiza la gobernabilidad; luego sacrificarlo y subir al trono a uno joven, vigoroso y carismático que restituirá el orden sin cambiar radicalmente nada.

De la energía que evoca ese cambio, a punto de concretarse en la sociedad cubana, parece nutrirse el filme; por supuesto que así jamás nos liberaremos de los de Arriba.

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.

25 thoughts on “Los pamplineos políticos de Conducta

  • Creo que es obligatorio por estos tiempos respetar todos los puntos de vista, pero si bien es cierto que los especialistas pueden (y de hecho lo hacen) adentrarse en innumerables detalles artisticos, se olvidan tambien de que el arte (y este caso especial el cine) no se hace para satisfacer las duras criticas especializadas (que solo espera encontrar una pobre victima a que adherisrse), sino para contar historias que interesen al publico; y por interesar podemos traducir: hacer reir, llorar, pensar, dudar, aprender…..
    Primero- no coincido con tu punto de vista de la pelicula, que hace solo unos minutos termine de ver y me ha dejado una mezcla de sensasciones que no puedo distinguir claramente en este momento (y eso es lo que cuenta, nada mas).
    Segundo- cada una de las historias que se muestran en la pelicula no tiene que coincidir exactamente con todas y cada una de las millones de historias que vive cada cubano, dentro o fuera de Cuba.
    Tercero- si la intencion de todo artista es mostrar su obra y que pueda ser vista por tanta gente como sea posible (que sea populista), que hay de negativo en utilizar tecnicas narrativas populistas, o quisas deberia contar la historia de dos piedras en un desierto cuyo dilema es que son erosionadas demasiados rapido por el viento matinal, (tema que no interesara a nadie, pero ya no seria populista, y seria al menos de tu interes)
    Cuarto- Si Daranas hubiera contado con tu opinion sobre como abordar cada uno de los temas de la pelicula, creo que te hubiera gustado un poco mas, pero no le he notado (al director) mucho interes en complacerte)
    Quinto- Creo que una de las mejores peliculas cubanas de estos tiempos, razones:
    Chala, Chala y mas Chala
    demas actuaciones, fotografia, guion, etc……

    De todas formas se agradece el comentario pero ojo con ir contra el mundo, porque puede estar indicandonos dos cosas: todos estan equivocados o …………..

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