Las tres maestrías

Erasmo Calzadilla

Bicicletas. Foto: Ihosvanny

Este blog se parece ahora a un diario personal.  Hoy por ejemplo quiero contar de mis tres maestrías, no las que tengo sino las que he abandonado.  Si a alguien le interesa escuchar cómo me invento…

Cuando por el año 2001 terminé la esclavitud, es decir el servicio social, vivía los mejores momentos de mi romance con la filosofía, la historia, las letras, etc.  Estos temas nada tienen que ver (aparentemente) con mi licenciatura en Farmacia, pero mi gusto me daba tales jalones que tuve que escucharlo o me estrangulaba.

Abrió por entonces en la universidad una maestría en Filosofía y loco de embullo logré matricularme.  De inmediato aparecieron trabas para seguir en el trabajo y la maestría al mismo tiempo así que sin mucho pesar colgué los guantes de mi incipiente carrera científica y me lancé al vacío.

Desde entonces no he dejado de caer (o de subir, según otro punto de vista).  Como los cursos lectivos eran diurnos, para perderme, quiero decir ganarme la vida, comenzé a trabajar de noche como proyeccionista.  Comía libros con el espinazo pegado al estómago mientras el rollo corría.

Pero qué fiasco; qué inocencia la mía de pensar que en la universidad de la habana me iban a enseñar filosofía…  De los profesores que conocí puedo contar con una mano y me sobran 3 dedos aquellos que ostentaban un discurso propio e interesante, pero aun a estos más les interesaba pavonear su grandeza que enseñar a otros a pensar.

A los dos años de polillar, tiempo de presentar la tesis, todavía parecía una veleta al viento: me entusiasmaba con un tema ahora, y a los dos meses con otro.  Tampoco contaba con bibliografía actualizada, no tenía PC para leer o escribir, ni Internet, etc., etc., así que fui dejando el tiempo pasar y nunca hice la tesis.  No obstante aprendí mucho en ese período y disfruté haciéndolo; no me arrepiento.

Pocos años después a Fidel Castro se le ocurrió de pronto masificar la universidad y se formó el corre corre habitual para satisfacer su fantasía.  Como no había quién impartiera el bodrio de Filosofía y Sociedad y estaban aceptando a cualquiera con un mínimo de condiciones, aproveché mi currículo para ganarme 300 pesos adicionales.  De las otras dos maestrías contaré más adelante.

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.


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