Cubas posibles, imposibles, deseables, indeseables

Erasmo Calzadilla

HAVANA TIMES — La Asociación de Estudios de la Economía Cubana (con sede en Miami) recién culminó su evento anual. El primer asunto tratado este año fue la escasez de divisas y energía en nuestro país a raíz del desplome de la economía venezolana.

La idea que destila de este y anteriores encuentros puede resumirse en la siguiente recomendación: Cuba debe apresurar las medidas aperturistas hacia la economía de mercado.

¿Será el único camino?

Caminos de Cuba. Ilustración: Carlos
Caminos de Cuba. Ilustración: Carlos

Por supuesto que no. La crisis abre un abanico de posibilidades, algunas trilladas, otras totalmente nuevas.

He pasado mi vida escuchando sobre el inminente y definitivo colapso del capitalismo. Recelo de los catastrofistas, pero tengo la impresión de que ahora sí va en serio. De tanto crecer, la maquinaria hiper-productiva está topando con los límites biofísicos del planeta y ha comenzado a ahogarse en su propia mierda. Por ese pequeño problemita el desarrollo se ha empantanado y el sistema tendrá que metamorfosear o perecer.

Capitalismo Senil es el paisaje de fondo donde debemos ubicar los posibles destinos de Cuba. La clase hegemónica a ambos lados del estrecho de la Florida ha logrado difundir la festiva esperanza de que podemos llegar a ser un país próspero “normal”. Suponiendo que fuera deseable ya no hay tiempo, porque la economía mundial no repuntará y se aproximan tiempos bien difíciles.

Datos tomados del CPB World Trade Monitor
Datos tomados del CPB World Trade Monitor

Rechacemos, pues, la paja mental y miremos con seriedad al futuro. ¿Cuáles son nuestras perspectivas reales?

Yo las dividiría en “Malos Conocidos” y “Buenos por Conocer”

Entre las malas conocidas destacan dos pintorescas que a continuación presento:

  • Regreso a lo que éramos social y políticamente antes del siglo XX: una colonia con todos los vicios que la acompañan.
  • Enquistamiento fundamentalista del comunismo. El último congreso del Partido dio señales claras de que la cúpula tanteaba ese destino ¿O sería un performance?

Estos Malos Conocidos son atractores indeseables a los que podríamos retornar si las cosas salen muy mal: si ponemos todos los huevos en la misma cesta podrida; si destinamos nuestros recursos a fantasiosos proyectos de desarrollo que nos endeuden y arruinen; si la terquedad o estrechez de miras de los políticos desemboca en caos social…

Veamos ahora los “Buenos por Conocer”

Viendo a dónde nos conduce la interrupta carretera al desarrollo y lo terrible que sería un regreso al pasado comunista o colonial, no queda más remedio que pensar, debatir, discutir y crear en torno a la gran cuestión. “¿Cómo queremos pasar la tormenta?”

¿Agachaditos bajo una piedra; a la sombra del padrino del norte o aprovechando el caos para organizar una sociedad sensatamente humana?

Yo soy ambicioso, quisiera lo último. Concentrar nuestros esfuerzos en ello sacaría lo mejor de los cubanos.

Castro y sus seguidores han chapuceado de lo lindo y secuestrado este país, pero han demostrado que es posible el milagro de mantener la nave a flote (e incluso, obtener éxitos sociales asombrosos) sin ceder demasiado a las presiones del capital. Creo que es un buen punto de partida para intentar algo verdaderamente diferente, mientras el Titanic hace aguas.

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.


27 thoughts on “Cubas posibles, imposibles, deseables, indeseables

  • el 15 agosto, 2016 a las 1:33 pm
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    Erasmo: no soy un académico estudioso de la historia y la sociedad, ¡ojalá! Soy simplemente una persona que analiza y saca sus propias conclusiones. Puedo compartirlas contigo sin problema y me atreveré a explicarte lo que me pides, así públicamente, con el perdón de Circles y los demás lectores, por lo extenso.
    Siempre me chocó mucho ese postulado marxista de que hasta el capitalismo la evolución social era una regla, pero al llegar el socialismo-comunismo se rompía, no funcionaba, y debía pasar a ese escalón superior a través de una actitud consciente. Tampoco me convencía la cronología al uso: comunidad primitiva-esclavismo-feudalismo-capitalismo-socialismo-comunismo. Es que leyendo más profundamente la historia del resto del mundo, no solo de Europa, no veía ese patrón. Marx llamó excepción de la regla a lo que pasó fuera de Europa occidental, habiendo sucedido en una porción mayor del mundo (según él era esclavitud generalizada). Su punto de vista fue eurocéntrico y occidentalista. También lo fue su enfoque de cómo debía triunfar el comunismo y generalizarse a través de Europa hacia sus zonas de influencia.
    Si le sacamos el lente marxista que nos prejuicia, a la cámara con que miramos estas cosas, podemos ver la semilla del capitalismo desde la propia comunidad primitiva. Su desarrollo condicionó en mucho la evolución social. Si vemos bien entre el esclavismo y el feudalismo, el primero solo es predominante cuando se desarrolló la agricultura de plantación o la industria manufacturera, formas productivas relacionadas con las relaciones capitalistas de producción. Fue así con los Egeos, con los chinos contemporáneos a Julio César, con los griegos, con la civilización helenística que sucedió a Alejandro, con el imperio romano y con las colonias europeas en América.
    Siempre vi que la esclavitud representaba un desarrollo de las fuerzas productivas superior al feudalismo. En verdad veo que el feudalismo, (o la servidumbre), precedió a la esclavitud como institución predominante en todos lados, inclusive en Europa, pero se estigmatiza el feudalismo clásico que sucedió la caída de Roma y que no fue para nada un escalón superior, sino un retroceso, mezcla de rasgos desarrollados de la herencia romana mezclados con culturas más primitivas (germanas). Eran normales estos progresos-retrocesos en el pasado. La esclavitud, como la conoció Roma, Grecia y América, fue rara, solo se dio en momentos en que las relaciones capitalistas exigían un nivel mayor de movilización de las fuerzas productivas y las relaciones de servidumbre no bastaban, ni tampoco había una división social del trabajo que permitiera masificar el empleo asalariado.
    Sucedió en la era contemporánea que ese desarrollo no se detuvo como siempre pasó antes: el descubrimiento de América, las nuevas rutas de navegación, el intercambio comercial y el surgimiento del mercado mundial acrecentaron vertiginosamente el hasta entonces “lento proceso de globalización”; impulsaron el comercio como nunca antes; con él la producción manufacturera y agrícola; la mano de obra se hizo escasa y ello rompió las relaciones de servidumbre y propiciaron la esclavitud. Todo esto catapultó la ciencia y propició la división del trabajo que facilitó el uso progresivo de obreros asalariados. El capitalismo triunfó y aplastó todo vestigio de lo que hasta hoy lo ha frenado.
    Lo que pasa es que con el desarrollo viene el humanismo y el deseo de justicia. Por eso se renueva el espíritu democrático y republicano en esta época. (Fíjate que tuvieron su aparición histórica en Grecia y Roma, en momentos donde la esclavitud era una institución fuerte, no el feudalismo, y había gran desarrollo comercial). Aparecen los derechos del hombre, el tema de la soberanía popular, los derechos humanos, la igualdad de los estados, etc. Ahora nos enfrentamos al cambio climático y queremos un mundo mejor, más justo y equitativo. El socialismo y el comunismo marxistas son parte de ese anhelo, pero desde posiciones extremas y antinaturales. Yo creo en esos derroteros pero como algo político-social, no como modo de producción sustituto del capitalismo. Yo veo al socialismo como un complemento político-social necesario del modo de producción capitalista, para que sea sostenible, más justo e incluso más eficiente. De lo contrario tiende al liberalismo extremo y con él a la dictadura del capital. Sin hablar de que el planeta necesita ese equilibrio para que se haga un uso racional de sus recursos.
    Pero la verdad es que jamás tuvimos un mundo mejor que este; y si nos esforzamos, e impera el buen juicio sobre las posiciones extremas, tendremos un día no tan lejano ese mundo mejor que soñamos. La socialdemocracia y sus logros son una muestra de que ese equilibrio es posible y del bien que le hace el ideal socialista de justicia social al capitalismo, y viceversa. Eso pienso.

  • el 10 agosto, 2016 a las 3:35 pm
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    Que bien Osmel que tengas esa oportunidad. Si tienes tiempo aprovecha el viaje para investigar si los principales dirigentes del gobierno y el partido comunista continúan siendo fieles a su anterior ideología o por el contrario hoy son exitosos empresarios capitalistas esquilmadores de plusvalía a la clase obrera.

  • el 10 agosto, 2016 a las 10:58 am
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    Gracias Osmel, por intentar la comunicación sincera.
    Dices en tu texto:
    En los años 90 cuando estudiaba en la universidad tuve una postura política similar a la tuya. Creía que el capitalismo estaba muriendo y era insostenible por las mismas causas que tú expones.

    Luego no abundas y estoy muy curioso por conocer: ¿cómo llegaste a la conclusión de que estabas equivocado?

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