Construyendo el Constructivismo

Erasmo Calzadilla

Foto: Caridad

“Se trata (el constructivismo) de una visión centrada en la racionalidad occidental, basada en la acumulación y clasificación de evidencias, favorecedora de un cierto individualismo cognitivo y competitivo y que presenta una sintonía con el modelo de gobierno y la economía neo-liberal, que se afianza en la actualidad en muchos países.”

De: Actualidad de las Tendencias Educativas, Dr. Justo A. Chavez Rodriguez, Instituto Central de Ciencias Pedagogicas. 1999

Intentaré precisar un tanto el término enajenación que a cada rato uso en mis diarios. Digo que hay enajenación cuando el entorno está tieso, reacio a ser acomodado a nuestros intereses. En un ambiente así somos alien, no pertenecemos.

En el pensamiento también hay enajenación: cuando las ideas cristalizan y se hace muy difícil cambiarlas.

En la otra esquina, frente a la enajenación, está el constructivismo. Digamos de este ser algo así como el reconocimiento explícito de que todas nuestras ideas (incluso esta) pueden ser elaboradas de otra forma, si nuestra mente es lo suficientemente hábil para conseguirlo y sostenerlo. El constructivismo nos pinta un mundo plástico y maleable, y explica cómo lo que entendemos por realidad es en verdad resultado de una construcción. De esa manera estimula la creatividad y nos ahorra empecinamientos estériles.

El discurso oficial marxistoide, sobre todo el impartido en centros educativos, plantea (a menudo sin que medie una explicación, y no por falta de tiempo o espacio para ofrecerla) que la Realidad existe de por sí, y que el Pensamiento puede llegar a apropiarsela activamente, pero nunca crearla. Además considera que tales exageraciones de la creatividad intelectual conducen tarde o temprano al solipcismo y de ahí al idealismo, que amén de errado es propio de burgueses.

Pero el constructivismo no es el fantasma idealista que el marxistoidismo de escuela busca y encuentra en cada rincón. Para el constructivismo ni dios ni una mente particular son los protagonistas exclusivos del proceso de construcción de la realidad, sino todos la construyen en su lid cotidiana.

Por lo anterior el constructivismo es para mí sinónimo de participación, democracia, libertad y autodeterminación. Y como son esos los “valores que forma” entre sus practicantes, entiendo perfectamente porque yace desterrado de nuestros centros educativos.

 

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.

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4 thoughts on “Construyendo el Constructivismo

  • ok miguel, pero nada de lo que dices que ocurre en latinoamerica tiene que ver con el constructivismo. Si algunos dicen usarlo pero en verdad no lo hacen (estoy seguro que ocurre), entonces ello no invalida un ápice a esta corriente que aboga por la independencia de los estudiantes y la cooparticipación en la construcción del conocimiento.
    Los funcionarios de la educación en cuba le temen a esta corriente porque propicia la independencia ideológica de los alumnos, y ellos quisieran conservar para siempre el monopolio de la”formación de valores”. si allá donde usted dice se forman pseudo ciudadanos, aquí no llegarían ni a eso, si del sistema educativo dependiera.
    ciudadano es, entre otras cosas, alguien que piensa por sí mismo.

  • Pero,al menos en educacion, el constructivismo educa ( construye la instruccion) sobre la base de lo que ya sabe el alumno, sus experiencias, intereses y necesidades. Que hay de malo?

  • pues ha de ser que tú y esas estructuras que se autodenominan gobierno entienden de manera distinta, casi antagónica, esa corriente en cuestión… en varios países de latinoamérica se habla fanfarronamente de su aplicación en el sector educativo y se habla de competencias, de habilidades, de capacidades, y con ello se crean programas y planes de estudio que suponen una libertad inmensa en el proceso de aprendizaje, pero no sólo dejan de lado tópicos esenciales en la “verdadera educación” de las jóvenes generaciones, sino que curiosamente limitan las posibilidades y facultades de quienes egresan de las escuelas y a su vez engrosan las filas de pseudo ciudadanos, ignorantes de sus derechos y deberes, que disfuncionan en un medio donde el bienestar de la sociedad no es fin para nadie; simplemente fáciles rehénes de la kakistocracia, ahí

  • Dime Erasmo: ¿El constructivismo no es un empecinamiento estéril?

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