La mente contraataca

Erasmo Calzadilla

…”he hecho notar cómo la estructura científico-teórica y científico-sociológica de nuestra sociedad se aproxima cada vez más a la de la época alejandrino-helenística. Allá –como aquí–, ligas, círculos y sectas de carácter toscamente místico y supersticioso, en constante renovación, problemáticos redentores, duchos en el arte de sugestionar a las masas, y, como contrafigura, un positivismo de especialistas, horro de ideas, fueron poco a poco suplantando la unidad y el noble conjunto de la cultura griega y romana.”  -Max Scheler

Foto: Caridad

Un ser llamado Camila hizo recién un comentario a propósito del post donde afirmo que el “parar la mente” a que nos invitan los místicos imposibilita el desdoblamiento, la crítica, y añado también la libertad.

Le agradezco a Camila la oportunidad de retomar a este asunto.

Sobre el tema dice ella : “El “parar la mente,” ya sea con meditación, psicotrópicos, ayuno, etc., es la única manera de comprender qué es la mente y cuál es su función verdadera. En nuestro estado actual la mente se toma muchas atribuciones, es sencillamente un dictador, una célula que ha olvidado su función; en vez de ser instrumento para la comunicación y la explicación del mundo impide el proceso de pensamiento e interpretación más profundo y completo que poseemos y que podemos ver cuando la mente se aquieta”

Es evidente que la idea de mente que Camila usa aquí no es la misma que yo empleo.  Parto de que la mente es la sede del pensamiento, si es que este tiene una. Visto así, parar la mente sería lo mismo que dejar de pensar. Sin embargo Camila afirma que al aquietar la mente el pensamiento no se detiene sino en su lugar se hace más profundo. Ante todo tendríamos que ponernos de acuerdo en el significado de los términos para poder continuar la polémica. Mientras tanto trataré de ir avanzando algo con mis herramientas.

Dice arriba Camila que a la mente solo es posible compenderla deteniéndola, y creo yo que esto es un absurdo, me explico:

La mente, cualquier cosa que ella sea, debe tener una contraparte, una anti-mente que esté más allá de sus límites y permita su definición, su demarcación. Partamos también de que solo podemos percibir algo desde su contraparte, desde la diferencia. Siendo idénticos a algo no podemos distinguirlo de nosotros mismos como observadores, y en consecuencia nunca podríamos “verlo.”

Pero tampoco es posible distinguir nada que sea absolutamente distinto del propio observador, pues este no tendría referentes para apropiárcelo. Lo absolutamente idéntico al observador y lo absolutamente diferente a este son invisibles para él. Llevando esto al tema en cuestión diría que a la mente solo es posible percibirla si somos un tanto idénticos y un tanto diferentes a ella.

Aquel que la detenga completamente, que no piense en absoluto con la mente (es decir que vaya más allá de sus límites) nunca podrá “verla,” mucho menos comprenderla, como quiere Camila.

El problema del Otro: del Mal, del No Ser etc., está vivo como el primer día. Llevamos ya un chorro de siglos mordisqueándolo por ver si se ablanda un poco, pero los neomísticos lo tratan como si la discusión hubiera empezado ayer.

La cuestión es en extremo sencilla: la mente, el capitalismo, el mal, el Otro en cualquiera de sus definiciones, si está ahí, enfrente nuestro, es porque también somos eso, y no es posible aniquilarlo sin aniquilarnos también.

Si en lugar de detener, aniquilar, anular al Otro buscáramos comprenderlo, entonces tendríamos que ser y asumirnos un tanto como él, tendríamos que en cierta medida usar la mente, ser malos, ser No Ser, etc.

Frente al consumismo, la inconsciencia, la alienación y otros subproductos de la vida moderna los místicos sugieren alternativas interesantes, pero hay que estar a la viva para no sucumbir al canto de  sus sirenas. En lugar de taponearme los iodos con cera tengo un remedio probado: andar con la mente activa.

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.


18 thoughts on “La mente contraataca

  • el 18 agosto, 2010 a las 8:49 am
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    Hola otra vez. Sobre lo que dices: “Entre los científicos se suele decir que un sistema no puede dar cuentas de sí mismo.” Si pones en Wikipedia “mente”, te salen explicacines generales muy buenas. Ahí mismo te encontrarás: “Una posición materialista de la mente es que la mente es materia que se analiza a sí misma (retroalimentación de sistemas materiales). Es decir, en su evolución, la materia ha pasado de estados caóticos a estados organizados inorgánicos, luego a estados orgánicos, y finalmente logra analizar estados actuales para lograr estados sucesivos. La materia se organizaría en sistemas autorregulados. Un ejemplo podría ser el materialismo dialéctico o también el materialismo reductivo propio de las ciencias duras como la física y la química”. Como ves, incluso la ciencia materialista habla de “retroalimentación de sistemas materiales” y de “sistemas autorregulados”. El proceso de auto-reflexión y auto-regulación lo hacemos diariamente. Eso es lo que nos permite ajustarnos a la realidad. Ahí dice que “la mente se analiza a sí misma”, lo que pasa que lo hacemos a un nivel muy bajo. Esa es justo la diferencia entre los estados cotidianos y los acrecentados en los que los procesos de auto-análisis son más evidentes y efectivos.
    Como ves no hay ninguna dificultad epistemológica.

  • el 18 agosto, 2010 a las 8:47 am
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    Hola otra vez. Sobre lo que dices: “Entre los científicos se suele decir que un sistema no puede dar cuentas de sí mismo.” Si pones en Wikipedia “mente”, te salen explicacines generales muy buenas. Ahí mismo te encontrarás: “Una posición materialista de la mente es que la mente es materia que se analiza a sí misma (retroalimentación de sistemas materiales). Es decir, en su evolución, la materia ha pasado de estados caóticos a estados organizados inorgánicos, luego a estados orgánicos, y finalmente logra analizar estados actuales para lograr estados sucesivos. La materia se organizaría en sistemas autorregulados. Un ejemplo podría ser el materialismo dialéctico o también el materialismo reductivo propio de las ciencias duras como la física y la química”. Como ves, incluso la ciencia materialista habla de “retroalimentación de sistemas materiales” y de “sistemas autorregulados”. El proceso de auto-reflexión y auto-regulación lo hacemos diariamente. Eso es lo que nos permite ajustarnos a la realidad. Ahí dice que “la mente se analiza a sí misma”, lo que pasa que lo hacemos a un nivel muy bajo. Esa es justo la diferencia entre los estados cotidianos y los acrecentados en los que los procesos de auto-reflexión son más evidentes y efectivos.
    Como ves no hay ninguna dificultad epistemológica.

  • el 18 agosto, 2010 a las 8:44 am
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    Sobre la pregunta: “¿Con qué sabes cuando tienes una intuición? ¿es acaso con la mente?” Me atrevería a decir que la intuición forma parte de un todo que abarca también los procesos mentales, pero no es lo mismo la intuición que el pensamiento. Si quieres responderte en serio puedes preguntarte: ¿Qué significa la intuición para mí? ¿Cómo puedo saber cuándo estoy en presencia de la intuición y cuándo del pensamiento? Al principio te puede ser confuso, pero si indagas seriamente, seguro empezarás a distinguir la intuición de los pensamientos. Y esto es sólo el comienzo.
    Cabe decir que muchas personas confunden la intuición con los sentimientos. Si sienten algo sobre alguien o sobre alguna situación, por ejemplo, pueden decir que su intuición les dice que… Pero tampoco es eso.

  • el 15 agosto, 2010 a las 6:35 am
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    ok Camila, voy a concentrarme en una sola cosa para no perderme, dices en tu comentario:

    “Sí, cuando escribo ese comentario estoy en mis procesos mentales habituales y a la vez estoy explicándolos, describiendo sus mecanismos que he verificado con la meditación, o sea, en otro estado de conciencia. De todas formas, lo más recomendable es cuando vas a escribir y explicar las cosas estar en estado de meditación o de silencio mental”
    “No hay otra entidad. Estamos solos con nuestra mente que somos nosotros mismos. Cuando nos calmamos podemos ver cómo usamos la mente. Si logramos ver que la mayoría de las veces creemos cosas que no son, pensamos cosas que no son la realidad, nos empezamos a interesar por la realidad de las cosas y a poner entre comillas lo que pensamos. En ese sentido, podemos comenzar a cultivar la intuición, por ejemplo”
    No puedo negarte que todo esto me es confuso. Quisiera entonces preguntarte dos cositas, primero está el problemita de que nada puede mirarse o describirse a sí mismo. Si no entiendes esto me lo dices y te lo escribo con más detalle. Entre los científicos se suele decir que un sistema no puede dar cuentas de sí mismo. La mente no podría dar cuentas de sí misma. ¿te das cuenta del conflicto? Además si se ve así misma sería circular y no habría criterio de veracidad alguno. ¿Cómo es que enfrentas estas dificultades epistemológicas y aún piensas que estamos solos con la mente y que esta “habla” de sí misma?

    La otra pregunta es sobre la intuición ¿Con qué sabes cuando tienes una intuición? ¿es acaso con la mente?
    Bueno basta por hoy, espero que me respondas pronto y chao.

  • el 7 agosto, 2010 a las 8:50 am
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    2. “En ese caso ¿es la mente la que está observando y describiendo a la mente, o es otra entidad que funciona con procesos diferentes? Si no es la mente, y si otra entidad, ¿puede decirme el nombre de esta y los procesos que usa para llegar a tales o mascuales conclusiones?”

    No hay otra entidad. Estamos solos con nuestra mente que somos nosotros mismos. Cuando nos calmamos podemos ver cómo usamos la mente. Si logramos ver que la mayoría de las veces creemos cosas que no son, pensamos cosas que no son la realidad, nos empezamos a interesar por la realidad de las cosas y a poner entre comillas lo que pensamos. En ese sentido, podemos comenzar a cultivar la intuición, por ejemplo.

    “Usted parece coincidir con esto cuando dice que la ciencia y el misticismo han tendido a coincidir desde las últimas décadas del siglo pasado, pero en otras ocasiones parece diferir, como cuando afirma la incapacidad del “pensamiento occidental” para comprender el misterio y lo espiritual: “Lo lamento pero esto es un hecho no una suposición o una teoría. Cualquiera que haya volado con plantas te lo dirá””

    El llamado “pensamiento occidental” ha hecho de la ciencia más que su portavoz su prisionera. La ciencia no tiene que estar atada a “un pensamiento” y menos al pensamiento occidental que es estrecho en muchos sentidos. La ciencia debiera mantenerse en su sentido más pleno como investigación,exploración, experimentación (no con animales ni deliberadamente con personas), deducción y verificación seria, pero ya has visto que el pensamiento se entromete en las investigaciones y condiciona los resultados. Por ejemplo, en la investigación sobre neuronas, hasta hace poco no habían podido llegar a un modelo único de neurona pues varios científicos que la habían observado la dibujaban según como la veían, a su propia manera cada cual.

    “Me gustaría mucho pregunatrle cómo usted distingue (con qué erramientas y procedimientos) lo que
    es un hecho, de lo que es una teoría o suposición.”

    Con la verificación y la experiencia directa. Tú puedes suponer o teorizar sobre lo que le sucede a un individuo cuando ingiere una sustancia psicotrópica, pero también puedes ingerir la sustancia tú mismo y verificar sus efectos.

  • el 7 agosto, 2010 a las 8:49 am
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    1. Saludos una vez más. Me dices acá:
    “Para conseguirlo le pido que las respuestas que brinde sean de una naturaleza tal que no haya que estar en un estado alterado de consciencia o con la mente parada etc. para comprenderlas. En ese caso me estaría escluyendo del debate.”

    Creo entender que no comprendes ciertas cosas, me pregunto cuáles. Y pides respuestas que no requieran estar en un estado acrecentado. Si el tema fundamental del que estamos hablando son las experiencias en estados acrecentados, lo más lógico y lo ideal sería que ambos incrementáramos la conciencia, para estar más cerca de los estados que estamos describiendo y ser más exactos en lo que decimos; por otra parte, al hablar de estados acrecentados, cómo es posible no experimentar cierto incremento de la conciencia?
    Si hay algún término o frase que no comprendes con gusto te explico.

    “Cuando en el comentario anterior usted habla de la mente y la describe como esto y lo otro, usted está haciendo “procesos mentales”, es decir “filtrando y proyectando” ¿no?”

    Sí, cuando escribo ese comentario estoy en mis procesos mentales habituales y a la vez estoy explicándolos, describiendo sus mecanismos que he verificado con la meditación, o sea, en otro estado de conciencia. De todas formas, lo más recomendable es cuando vas a escribir y explicar las cosas estar en estado de meditación o de silencio mental.

  • el 3 agosto, 2010 a las 8:22 pm
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    se me fue erramientas sin h, realmente alguien me lo señaló por que si es por mí así es como estaba bien

  • el 3 agosto, 2010 a las 6:09 am
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    OK. Disculpe si le he parecido irrespetuoso, no he querido serlo. No estoy nada molesto ni exaltado.

    He identificado un problema en nuestro debate amistoso, y es que yo doy un largo speech y luego usted me devuelve con otro largo también lleno de variables como el mío. Así se generan un montón de cabos sueltos y es muy dificil comprenderse y aprender uno del otro.

    Por eso quisiera proponerle otra manera de dialogar, y es haciendo solo una pregunta a la vez. El que responde debe señirse lo más posible a la pregunta y no divariar. Otra condición para que el diálogo se dé es que hablemos el mismo idioma. Para conseguirlo le pido que las respuestas que brinde sean de una naturaleza tal que no haya que estar en un estado alterado de consciencia o con la mente parada etc. para comprenderlas. En ese caso me estaría escluyendo del debate. De igual manera si yo empleo términos o expresiones no comprensibles por usted me lo hace saber e intentaré traducirlas a un lenguaje más claro.

    Y ahora la pregunta

    Cuando en el comentario anterior usted habla de la mente y la describe como esto y lo otro, usted está haciendo “procesos mentales”, es decir “filtrando y proyectando” ¿no?. En ese caso ¿es la mente la que está observando y describiendo a la mente, o es otra entidad que funciona con procesos diferentes? Si no es la mente, y si otra entidad, ¿puede decirme el nombre de esta y los procesos que usa para llegar a tales o mascuales conclusiones?

    Para mi la razón y el misterio se complementan, uno no puede vivir sin el otro, y bien tratados ambos tienden a coincidir. Los místicos a los que me he referido son aquellos que renuncian (creen ellos que renuncian) al “pensamiento occidental”.

    Usted parece coincidir con esto cuando dice que la ciencia y el misticismo han tendido a coincidir desde las últimas décadas del siglo pasado, pero en otras ocasiones parece diferir, como cuando afirma la incapacidad del “pensamiento occidental” para comprender el misterio y lo espiritual: “Lo lamento pero esto es un hecho no una suposición o una teoría. Cualquiera que haya volado con plantas te lo dirá”

    Me gustaría mucho pregunatrle cómo usted distingue (con qué erramientas y procedimientos) lo que
    es un hecho, de lo que es una teoría o suposición.

    Me gustaría pero no lo haré por no violar lo que yo mismo propuse al comienzo de este comentario. ¿lo acepta?

  • el 28 julio, 2010 a las 7:26 am
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    “Solo espero que en el intento de comunicarnos evitemos los lugares comunes como ese de que la razón o el pensamiento occidental etc. son incapaces de comprender el misterio y lo espiritual.”. Lo lamento pero esto es un hecho no una suposición o una teoría. Cualquiera que haya volado con plantas te lo dirá.
    “No es posible pensar la unidad sin la diferencia, mirado así nunca ha existido tal unidad, y sí siempre una combinación de estas dos categoría o cualidades”. Sí, eso me parece, es siempre una combinación de la unidad y la diferencia. Cuando estás en el día a día, crees que eres la diferencia, pero cuando estás volando con lo que sea, ves las diferencias y la unidad a la vez. Eres tú mismo y te reconoces como algo más también. Ves que de alguna forma todo es una misma cosa.

  • el 28 julio, 2010 a las 7:25 am
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    No obstante, es lógico que hayas encontrado una y otra vez la constante de “parar la mente”, pues es el ABC de la meditación y la puerta a otros estados de conciencia; es como decir que si quieres correr 4 pistas de un estadio, debes controlar la respiración para poder llegar y no dejarte vencer por esa parte de ti que va a querer darse por vencido. En experiencias con el ayahuasca lo mínimo que experimentas es que se te “pare la mente”. Si te agarra bien la planta, te puedes salir del cuerpo y hacer un largo viaje.
    “¿Es que para los místicos ampliar, activar etc es lo mismo que parar y detener?” No es lo mismo. Te puedes pasar muchos años activando, ampliando, cultivándo la mente creyendo que es lo único que hay. O bien puedes pararla de vez en cuando, para ver qué hay más allá y de paso qué hay más acá, y luego regresar al estado cotidiano y cultivar la mente ya no en función de lo que siempre ha sido, sino en favor de esos otros estados de conciencia, en definitiva en favor de la conciencia misma.

  • el 28 julio, 2010 a las 7:25 am
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    Uno de los síntomas del mal uso de la razón es que creemos es la única manera de entender el mundo y que todo lo podemos explicar a través de ella. Pero nos equivocamos. Como has probado plantas y sabes que hay un mundo inabarcable más allá de esta realidad, te habrás dado cuenta que las cosas que se experimentan allí no son del todo traducibles a nuestro lenguaje y con nuestra razón.
    Sobre lo que dices: “Si meditando se acrecienta la conciencia hasta fundirse mi identidad particular con el todo, hasta ser consciencia de todo, entonces no podría ser conciencia de nada, fuera pura inconsciencia”. Lo que nos asusta de fundirnos con el todo no es volvernos pura inconciencia sino tener demasiada conciencia y no poder manejarla. Al fundirte con el mundo ves que este es conciencia pura y que nuestra inconciencia cotidiana es un mecanismo de sobrevivencia, una regulación que hacemos para no verlo todo en todo momento. Sobre “los místicos”, es un poco aventurado generalizar y meterlos a todos en un mismo saco. Es verdad que muchos de ellos han dejado mucho que desear y en ese mundo hay muchos farsantes, pero lo que llamas aquí misticismo es sólo una parte de un montón de escuelas, caminos y costumbres religiosas. Además, los límites entre lo místico y lo no mísitico hoy en día son muy difusos. Desde los 70 -incluso desde antes-, la ciencia dio un vuelco muy peculiar y se han ido desarrollando paralelamente vertientes científicas cuyos presupuestos se parecen mucho a los de ciertas escuelas místicas.

  • el 28 julio, 2010 a las 7:23 am
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    2. En experiencias con plantas, por ejemplo, es muy común tener un episodio de paranoia o malestar físico. Pero si logramos mantener la calma, al rato vemos que era una exageración de nuestra mente que se vuelve aprensiva cuando comenzamos a descubrir sus mecanismos.
    PEro hablar de la mente como “lo observado” es inapropiado, pues la mente somos nosotros mismos. En un primer momento hay que tomar distancia de ella, pero luego simplemente descubres que eres tú mismo. Si la mente o tus procesos mentales están separados de ti, entonces qué es la mente?, un radio que te implantaron? procesos neuronales que ocurren por su propia cuenta y fuera de ti? Si eso es así tendríamos que admitir que estamos estructuralmente incapacitados para pensar por nosotros mismos. La razón o racionalidad en teoría es una capacidad o función particular de la mente, pero tristemente no la usamos de manera adecuada y hay que ver las actitudes irracionales de la gente y los gobiernos para percatarse de ello.

  • el 28 julio, 2010 a las 7:21 am
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    1. Hola. Sin dudas tenemos visiones distintas de lo que es un debate.
    No esperaba una respuesta tan exaltada ni ese tono en parte
    irrespetuoso. No me gustan las riñas filosóficas, prefiero los intercambios amistosos de ideas y visiones. Me gusta aprender de la gente, compartir lo que sé y, si es posible, llegar a conclusiones juntos.
    ME preguntas por la mente. En mi opnión la mente engloba todo aquello que llamamos procesos mentales y es al mismo tiempo una especie de filtro y proyector de la realidad.Según la neurología más avanzada, seleccionamos una parte de la información que nos llega, la traducimos en nuestros términos y luego la proyectamos como ideas sobre el mundo. La mente presenta un comportamiento bastante complejo, pero a grandes rasgos se le puede comparar con un animal, en el sentido de que rechaza aquello que la hace peligrar y busca lo que la hace más fuerte.

  • el 26 julio, 2010 a las 7:53 pm
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    Para Camila, segunda parte:

    A mí me gusta mucho conversar sobre estas cuestiones y me gusta hacerlo con usted que con tan buena onda ha comentado mis entradas. Solo espero que en el intento de comunicarnos evitemos los lugares comunes como ese de que la razón o el pensamiento occidental etc. son incapaces de comprender el misterio y lo espiritual.

    Yo he probado “plantas de poder”, y tengo una idea de lo que me está queriendo decir. Sé que la razón, al menos en su versión cotidiana, o científica, se queda corta en el intento de comprender el misterio insondable que es posible palpar bajo el efecto de ciertas sustancias y procedimientos, pero me espantan las posturas tan dogmáticas e irreflexivas que adoptan los místicos frente a esta incapacidad de la razón: En lugar de intentar pensar de una manera más potente, más flexible, más rica, que sería una pincha ardua y trabajosa, renuncian a ella y aceptan con sin mucho espacio a la duda ciertos mitos sugestivos y atractivos. Mitos que mantienen viva en ellos la sensación de lo grande y sublime que un día sintieron, pero también los hace sentir importantes, privilegiados, elegidos, etc. Hay mucho de egolatría en esa postura de la que yo también he participado. Egolatría que un místico no debería tener según su propio discurso.

    Uno de los mitos favoritos de los místicos, uno del que usted ha escrito como dándolo por cierto, si mal no recuerdo cuando habla de la verdadera religión, cuya misión es volver unir lo que una vez estuvo junto, es precisamente el de una supuesta unidad promigenia. No es posible pensar la unidad sin la diferencia, mirado así nunca ha existido tal unidad, y sí siempre una combinación de estas dos categoría o cualidades, como quieras llamarla.

  • el 26 julio, 2010 a las 7:51 pm
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    Bueno Camila, para “continuar el debate” trataré de meditar de la manera en que me dice. Yo creía que en el próximo paso usted definiría, al menos un poco más, su idea de lo que la mente es, pero parece que también tenemos visiones diversas de cómo debe ser un debate, en cuyo caso debemos ponernos de acuerdo previamente sobre este punto. Su invitación a meditar me parece a primera vista una curva al debate, pero no voy a permitir que estos prejuicios me arrastren; voy a intentar expandir (nunca detener) mi mente.

    Pero vayamos a la concreta. Dice usted que al meditar me daré cuenta de que no hay separación entre el observador y lo observado. Sin embargo yo creo, que si existe un observador (en este caso la persona que medita) que se da cuenta de algo, de cualquier cosa, entonces sigue habiendo separación entre este observador y lo observado. En caso contrario de nada se daría cuenta.

    Si meditando se acrecienta la conciencia hasta fundirse mi identidad particular con el todo, hasta ser consciencia de todo, entonces no podría ser conciencia de nada, fuera pura inconsciencia. Si no está de acuerdo por favor explíqueme cómo lo concibe usted, pero no lo haga mandándome a meditar o a parar la mente.

    Volviendo a ella, a la mente, dice usted en su comentario: “No se trata de aniquilar la mente, sino de comprenderla, activarla y alimentarla con información cada vez más abarcadora” Creo que en esto estamos un poco más de acuerdo, en que a la mente (aunque todavía no sé que es ella para usted) hay que comprenderla, activarla etc.

    Lo que me choca es cuánto coinciden muchos místicos en verbos como “parar” y “detener” en lugar de “ampliar”, “activar”, “alimentar” etc. ¿es que para los místicos ampliar, activar etc es lo mismo que parar y detener? Supongo que no, aquí usted está empleando un discurso diferente, por no decir contrario, al de los señores que dieron pie a mi primera entrada en el blog sobre este tema. Lo místicos sí hablan de acrecentar la conciencia. Para ellos la conciencia no es lo mismo que la mente, una crece a costa de la reducción de la otra, pero en ningún lugar me encontrado una definición rigurosa de estos aspectos, ni creo que estén interesados en darla.

  • el 22 julio, 2010 a las 1:13 am
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    3. Sobre la cita de Max Scheler, la dicotomía a la que apunta es uno de los males de nuestras sociedades que se debaten entre la seudoespiritualidad y el materialismo, pero es un asunto mucho más complejo porque en el medio hay un sinfín de tendencias y costumbres religiosas (en su sentido de religare, unir lo que ya ha estado junto, unión con lo divino) dispersas por todo del mundo y sería bastante totalitario juzgarlas a la ligera. El tema de lo “místico” se hace más complejo aún cuando te enteras que ha habido una implacable persecución y destrucción de las formas verdaderas de espiritualidad. Así, lo que queda para la gente hoy en día es un montón de conjeturas y mucho miedo de conocerse a sí mismos. Este tema y la indagación en los misterios griegos lo puedes encontrar en el “Camino a Eleusis”.
    El hecho de que haya mucho misticismo barato no significa que debamos aferrarnos a lo que somos y dejar de buscar otras maneras de vernos, experimentarnos y retarnos. Otros desafíos son posibles.

  • el 22 julio, 2010 a las 1:11 am
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    2. La ayuda que te dan las plantas es ponerte en ese estado de silencio con mucha rapidez y rotundidad. Ahí tú decides si seguir enganchado a las trabas del pensamiento o explorar otras fuentes de conocimiento y de relación. No se trata de aniquilar la mente, sino de comprenderla, activarla y alimentarla con información cada vez más abarcadora. Se trata de usar la mente como herramienta en vez de que ella te use a ti.

  • el 22 julio, 2010 a las 1:09 am
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    1. Para seguir con el debate tomemos un ejemplo práctico: la meditación. Hay muchas maneras de meditar pero la más sencilla es sentarse tranquilo y respirar pausadamente alargando las exhalaciones mientras dejamos pasar los pensamientos como nubes, los dejamos fluir sin agarrarlos ni irnos con ellos. Hazlo para que veas. Después de batallar un rato lo primero que percibes cabalmente es tu voz como un radio que no para de hablar y no te deja oir bien los sonidos a tu alrededor. Luego, al tomar distancia de tus procesos mentales ves todo lo que hay en ellos: tus convicciones, las ideas sobre ti, sobre la gente y sobre el mundo, y en algún punto te darás cuenta que no hay tal separación entre tú(observador) y el pensamiento(lo observado). En realidad esa voz eres tú mismo pensando sin parar y en buena medida ese pensamiento ha sido moldeado por tu entorno.

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