La mente contraataca

Erasmo Calzadilla

…”he hecho notar cómo la estructura científico-teórica y científico-sociológica de nuestra sociedad se aproxima cada vez más a la de la época alejandrino-helenística. Allá –como aquí–, ligas, círculos y sectas de carácter toscamente místico y supersticioso, en constante renovación, problemáticos redentores, duchos en el arte de sugestionar a las masas, y, como contrafigura, un positivismo de especialistas, horro de ideas, fueron poco a poco suplantando la unidad y el noble conjunto de la cultura griega y romana.”  -Max Scheler

Foto: Caridad

Un ser llamado Camila hizo recién un comentario a propósito del post donde afirmo que el “parar la mente” a que nos invitan los místicos imposibilita el desdoblamiento, la crítica, y añado también la libertad.

Le agradezco a Camila la oportunidad de retomar a este asunto.

Sobre el tema dice ella : “El “parar la mente,” ya sea con meditación, psicotrópicos, ayuno, etc., es la única manera de comprender qué es la mente y cuál es su función verdadera. En nuestro estado actual la mente se toma muchas atribuciones, es sencillamente un dictador, una célula que ha olvidado su función; en vez de ser instrumento para la comunicación y la explicación del mundo impide el proceso de pensamiento e interpretación más profundo y completo que poseemos y que podemos ver cuando la mente se aquieta”

Es evidente que la idea de mente que Camila usa aquí no es la misma que yo empleo.  Parto de que la mente es la sede del pensamiento, si es que este tiene una. Visto así, parar la mente sería lo mismo que dejar de pensar. Sin embargo Camila afirma que al aquietar la mente el pensamiento no se detiene sino en su lugar se hace más profundo. Ante todo tendríamos que ponernos de acuerdo en el significado de los términos para poder continuar la polémica. Mientras tanto trataré de ir avanzando algo con mis herramientas.

Dice arriba Camila que a la mente solo es posible compenderla deteniéndola, y creo yo que esto es un absurdo, me explico:

La mente, cualquier cosa que ella sea, debe tener una contraparte, una anti-mente que esté más allá de sus límites y permita su definición, su demarcación. Partamos también de que solo podemos percibir algo desde su contraparte, desde la diferencia. Siendo idénticos a algo no podemos distinguirlo de nosotros mismos como observadores, y en consecuencia nunca podríamos “verlo.”

Pero tampoco es posible distinguir nada que sea absolutamente distinto del propio observador, pues este no tendría referentes para apropiárcelo. Lo absolutamente idéntico al observador y lo absolutamente diferente a este son invisibles para él. Llevando esto al tema en cuestión diría que a la mente solo es posible percibirla si somos un tanto idénticos y un tanto diferentes a ella.

Aquel que la detenga completamente, que no piense en absoluto con la mente (es decir que vaya más allá de sus límites) nunca podrá “verla,” mucho menos comprenderla, como quiere Camila.

El problema del Otro: del Mal, del No Ser etc., está vivo como el primer día. Llevamos ya un chorro de siglos mordisqueándolo por ver si se ablanda un poco, pero los neomísticos lo tratan como si la discusión hubiera empezado ayer.

La cuestión es en extremo sencilla: la mente, el capitalismo, el mal, el Otro en cualquiera de sus definiciones, si está ahí, enfrente nuestro, es porque también somos eso, y no es posible aniquilarlo sin aniquilarnos también.

Si en lugar de detener, aniquilar, anular al Otro buscáramos comprenderlo, entonces tendríamos que ser y asumirnos un tanto como él, tendríamos que en cierta medida usar la mente, ser malos, ser No Ser, etc.

Frente al consumismo, la inconsciencia, la alienación y otros subproductos de la vida moderna los místicos sugieren alternativas interesantes, pero hay que estar a la viva para no sucumbir al canto de  sus sirenas. En lugar de taponearme los iodos con cera tengo un remedio probado: andar con la mente activa.

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.

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18 thoughts on “La mente contraataca

  • Hola otra vez. Sobre lo que dices: “Entre los científicos se suele decir que un sistema no puede dar cuentas de sí mismo.” Si pones en Wikipedia “mente”, te salen explicacines generales muy buenas. Ahí mismo te encontrarás: “Una posición materialista de la mente es que la mente es materia que se analiza a sí misma (retroalimentación de sistemas materiales). Es decir, en su evolución, la materia ha pasado de estados caóticos a estados organizados inorgánicos, luego a estados orgánicos, y finalmente logra analizar estados actuales para lograr estados sucesivos. La materia se organizaría en sistemas autorregulados. Un ejemplo podría ser el materialismo dialéctico o también el materialismo reductivo propio de las ciencias duras como la física y la química”. Como ves, incluso la ciencia materialista habla de “retroalimentación de sistemas materiales” y de “sistemas autorregulados”. El proceso de auto-reflexión y auto-regulación lo hacemos diariamente. Eso es lo que nos permite ajustarnos a la realidad. Ahí dice que “la mente se analiza a sí misma”, lo que pasa que lo hacemos a un nivel muy bajo. Esa es justo la diferencia entre los estados cotidianos y los acrecentados en los que los procesos de auto-análisis son más evidentes y efectivos.
    Como ves no hay ninguna dificultad epistemológica.

  • Hola otra vez. Sobre lo que dices: “Entre los científicos se suele decir que un sistema no puede dar cuentas de sí mismo.” Si pones en Wikipedia “mente”, te salen explicacines generales muy buenas. Ahí mismo te encontrarás: “Una posición materialista de la mente es que la mente es materia que se analiza a sí misma (retroalimentación de sistemas materiales). Es decir, en su evolución, la materia ha pasado de estados caóticos a estados organizados inorgánicos, luego a estados orgánicos, y finalmente logra analizar estados actuales para lograr estados sucesivos. La materia se organizaría en sistemas autorregulados. Un ejemplo podría ser el materialismo dialéctico o también el materialismo reductivo propio de las ciencias duras como la física y la química”. Como ves, incluso la ciencia materialista habla de “retroalimentación de sistemas materiales” y de “sistemas autorregulados”. El proceso de auto-reflexión y auto-regulación lo hacemos diariamente. Eso es lo que nos permite ajustarnos a la realidad. Ahí dice que “la mente se analiza a sí misma”, lo que pasa que lo hacemos a un nivel muy bajo. Esa es justo la diferencia entre los estados cotidianos y los acrecentados en los que los procesos de auto-reflexión son más evidentes y efectivos.
    Como ves no hay ninguna dificultad epistemológica.

  • Sobre la pregunta: “¿Con qué sabes cuando tienes una intuición? ¿es acaso con la mente?” Me atrevería a decir que la intuición forma parte de un todo que abarca también los procesos mentales, pero no es lo mismo la intuición que el pensamiento. Si quieres responderte en serio puedes preguntarte: ¿Qué significa la intuición para mí? ¿Cómo puedo saber cuándo estoy en presencia de la intuición y cuándo del pensamiento? Al principio te puede ser confuso, pero si indagas seriamente, seguro empezarás a distinguir la intuición de los pensamientos. Y esto es sólo el comienzo.
    Cabe decir que muchas personas confunden la intuición con los sentimientos. Si sienten algo sobre alguien o sobre alguna situación, por ejemplo, pueden decir que su intuición les dice que… Pero tampoco es eso.

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