Acerca de un “balanceado” análisis sobre Chávez

Erasmo Calzadilla

HAVANA TIMES – A propósito de la muerte de Chávez estuve leyendo algunos artículos publicados en Internet. La mayoría no pasa de ser aburridas caricaturas, como el que publicó Prensa Latina bajo la rúbrica de Mario Esquivel. Por suerte hay otros mejor balanceados, como el de Boaventura Sousa Dos Santos, titulado: “Chávez el legado y los desafíos“. 

En este post me propongo pensar en voz alta sobre algunos puntos en los que discrepo con dicho artículo.

Comienza Boaventura con un retórico encabezamiento que permite vislumbrar de qué pata cojeará el resto del texto. Dice el profesor: “¿Alguien imagina a las clases populares de tantos otros países derramando ante la muerte de un líder político democrático las lágrimas amargas con que los venezolanos inundan las pantallas de televisión del mundo?”

Aun asumiendo que las abundantes lágrimas derramadas por las “clases populares” sean ciertas ¿qué prueban ellas aparte del amor o el fanatismo por el occiso? ¿Cuánto degenerado no ha sido llorado por “las clases populares”?

Pero pasemos a un punto más sustancioso. En otro párrafo afirma el analista: Las clases populares, habituadas a ser golpeadas por un poder lejano y represor, viven momentos en los que la distancia entre representantes y representados casi se desvanece”.

Aquí casi me sublevo ¿Será un chiste que no logro comprender? Una cosa es la identificación afectiva y la redistribución de riquezas de manera un poco menos injusta, y otra muy distinta el acercamiento entre los de arriba y los de abajo.

Al contrario, un líder carismático y autoritario (cualidades que suelen venir juntas) suele socavar las instituciones democráticas cuya función es servir de polea de transmisión (y acercamiento) entre los gobernados y sus dirigentes, y por tanto contribuye a profundizar la brecha interclasista. Que se le escape semejante “detalle” a un trabajador manual sobrexplotado es comprensible, ¿pero a un consagrado pensador de izquierda…? 

Más adelante el catedrático recalca, como aspecto positivo, el muy cacareado antiimperialismo del líder de la Revolución Bolivariana. Los imperios se alimentan de combustible, y que el yanqui en particular se nutre, en buena medida de petróleo venezolano. ¿Por qué el furibundo antimperialista y difunto comandante no cortó por lo sano, como su retórica exigía, los suministros de oro negro a la maquinaria de guerra norteamericana?

Luego, aunque no por último, Boaventura plantea que Chávez “desarticuló el capitalismo que existía, pero no lo sustituyó”.

Capitalismo habrá mientras los seres humanos vendan su mano de obra a los dueños de los medios de producción. ¿Ha cambiado sustancialmente algo de eso en Venezuela? Creo que el prestigioso intelectual de izquierda va a confundir a más de uno con tan ambiguas afirmaciones.

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.

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25 thoughts on “Acerca de un “balanceado” análisis sobre Chávez

  • Yo te entiendo Eras! No hace falta que mastiques más tus argumentos a gente obtusa que no ve más allá de lo que quiere. Bss.

  • Bien dicho!

  • Erasmo:

    Estuve (por fin) accediendo a los artículos de Socialismo o Barbarie, incluida la nota resumen de la corresponsal en Venezuela Flora Kessler. El balance que me llega de esos textos de hecho refuerza la noción que ya tenía: Chávez pugnó por aplicar un “socialismo” parcial, imperfecto, distanciado de la clase obrera, de arriba hacia abajo, sin rupura definitiva con la burguesía ni con el capital, con demasiado sabor al líder… y etc, etc etc…Todo eso me queda claro. Pero en medio de esas imperfecciones y tropezones se gestó un fermento social. Y ése es el que puede dar un verdadero sentido a la vida de millones de personas hasta hace poco preteridas. O sea, insisto, percibo al chavismo como la antesala a un salto cualitativo en el orden social, apenas un paso, más allá de sus múltiples sombras. Ahora, que eso se quede en pura retórica, o que pase a mayores sólo dependerá de los propios protagonistas. Como bien dices, es un tema que da para mucho y nunca podríamos soñar con agotar sus aristas en estos intercambios. Espero que vuelva sobre el tema. Un saludo.

  • casi al final de mi post dije:
    “Capitalismo habrá mientras los seres humanos vendan su MANO DE OBRA a los dueños de los medios de producción. ¿Ha cambiado sustancialmente algo de eso en Venezuela?”
    Si lo escribiera de nuevo, en lugar de MANO DE OBRA hubiera usado la expresión FUERZA DE TRABAJO. Creo que es un concepto más preciso y se ajusta mejor a lo que quise decir.

  • Comprendo lo que dices, Isidro, el problema va más allá de Chavez. Y en esa coyuntura de confrontación inter- ¿clasista?., cabe analizar el papel que jugó Chávez. No como ser humano concreto, con defectos y virtudes, sino como proyecto. Como el proyecto Chávez que ya estaba esperando a Chávez antes de que él decidiera adoptarlo. Para entender qué está sucediendo, y para apoyar o no la continuación de dicho proyecto.
    Cabe la pregunta: El proyecto Chávez ¿favoreció o no el proceso de verdadera emancipación? Por lo que he leido y escuchado de la boca de participantes directos, y por mi propia experiencia de Cuba, me cuesta creerlo.
    Claro que la discusión de tan complejo tema rebasa los límites de un post o de un comentario. Aquí solo podemos tirar retazos de ideas generales y muy básicas, posiblemente muy erradas.
    Bajé algunas cosas sobre la Ley de Tierras, que me parece, por arribita, lo más revolucionario de Chávez; para meterle mano en cuanto tenga un chance. Pero en el ínterin llegó un amigo que estaba de misiónen Sucre y por supuesto que le partí pa’ arriba a preguntarle sobre dicha Ley. O mi amigo es muy despistado, o la reforma agraria es muy silenciosa, o no ningún movimiento de reforma agraria, al menos en el estado de Sucre. ¿Tú qué crees?
    ¿Leiste el artículo sobre Chávez que te sugerí antes?

  • Erasmo, lo que dice Tony complementa un poco lo que te he querido trasladar. Toda esa gente que siguió a Chávez, pudo haber apoyado a cualquier otro líder que les hubiera ofrecido el mínimo atisbo de una diferencia en sus vidas. Buena parte de esa mitad de la población que él menciona (debe ser mucho más, pues a fines de los 80 había de un 60% a 80% de pobreza) estuvo habitando por decenios en los cerros que rodean Caracas, convertida en una bomba de tiempo social. Yo vi de cerca esa situación en el 92, cuando estuve en una corta escala en Caracas, poco antes del intento de golpe de Chávez. Como sabes, ya unos cuantos de esos vecinos de los cerros habían “probado fuerzas” durante el “Caracazo” de 1989. Por tanto, la llegada de Chávez fue para muchos de ellos la oportunidad de tomarse “revancha” por los años en que Lusinchi, Herrera Campins y Carlos Andrés, para regocijo de una oligarquía que siempre se cae para arriba, les habían estado apretando el gaznate, cediendo cada día más ante las medidas impuestas por los acreedores internacionales. En fin, la mesa estaba servida para un despetronque de altura, sólo faltaba alguien que diera la primera trompada…y en eso llegó Hugo.

    En cuanto a lo de “ponerse las pilas”, según entiendo, si no les hubieran apretado tanto las tuercas a esa mitad de la población, quizás hoy Chávez estaría todavía jugando pelota en Barinas, ajeno a cualquier impulso putchista o revindicador …digo yo

  • ¿Qué significa para usted ponerse las pilas?

  • Hace años, antes del “Chavismo”, visite Caracas en dos ocasiones. La primera vez me quede en casa de una familia amiga Venezolana bien acomodada. Vivían en una buena casa donde se podía apreciar una bella vista del valle donde se encuentra la ciudad. En el garaje había no uno, sino cuatros Mercedes Benz del año.
    Me preguntaron que me parecía Venezuela. Le di mi opinión y les comente sobre lo que clasifique en aquel momento, como “las dos Caracas”. Me había llamado la atención lo expandida que estaba la clase media en la ciudad. Sin tener datos estadísticos, les calcule que era como el 50% de la población, pero que, al mismo tiempo, había otro 50% que vivían en las colinas alrededor del valle en condiciones nada favorable. Hablamos de los “ranchitos”, etc. Les dije que con el tiempo eso podría ser socialmente explosivo. Les hable de las condiciones sociales en Cuba antes de la revolución, mas bien en la linea “de aquellos polvos vienen estos lodos.” Me hablaron de la pasividad del Venezolano. Que nadie hacia nada para resolver los problemas. Los emigrantes Portugueses, Italianos y Españoles en unos años se abrían paso y que el criollo no. Que los Venezolanos estaban “aplatanados”.
    No eran personas ciegas, ni insensibles a la situación. La hija mayor, que estudiaba en la Universidad, me regalo un libro sobre “La pobreza en Venezuela”. Pero lo que mas me llamo la atención de esa conversación y otras que tuve con otros Venezolanos fue; su pasividad y baja estima.

    Bueno, lo que paso todos lo sabemos. No creo en el “Chavismo”. CUALQUIERA que se hubiera”lanzado al ruedo” iba a ser aclamado por las clases menos favorecidas. En este caso fue Chavez.. Hablaba como los llaneros, era mestizo, etc. Las condiciones estaban ahí para ser utilizadas. El líder fue circunstancial.
    Chavez gano las ultimas elecciones con un margen del 10%. La ultima encuesta realizada en Venezuela da a Maduro un margen del 14% sobre Capriles.

    La enseñanza aquí, para aquellos que viven con tranquilidad y sin problemas económicos, en cualquier país donde exista una situación de pobreza, desigualdad social e injusticias, es que, si no “SE PONEN LAS PILAS RÁPIDO”, mas tarde o mas temprano, la gente, al final, pasan factura.

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