Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde

Elio Delgado Legón

Foto: Ghyslaine Peigné
Foto: Ghyslaine Peigné

HAVANA TIMES —  Este viejo refrán encierra una gran verdad y puede aplicarse a muchas situaciones de la vida, pero sobre todo, a la política, y en los últimos tiempos lo hemos podido constatar en varios países de América Latina.

Primeramente fue en Nicaragua, donde la contrarrevolución, organizada, armada y financiada por Estados Unidos, le hizo una guerra sucia al gobierno sandinista y el pueblo se vio obligado a votar en las elecciones por el candidato opositor, como la única forma de acabar con la guerra.

El resultado fue 16 años de gobiernos neoliberales que hundieron al país en la miseria y el hambre, con 80 por ciento de los nicaragüenses en la pobreza y 45 por ciento en la indigencia y sin derecho a la atención médica ni a la educación.

De vuelta al poder el gobierno sandinista, la ostensible mejora para el pueblo no deja lugar a dudas y no creo que haya ninguna campaña mediática que engañe a los nicaragüenses para que voten nuevamente por el neoliberalismo.

Más recientemente, la ofensiva neoliberal en América Latina, con sus campañas mediáticas en las que utilizan de todo, sobre todo la mentira, ha ido ganando terreno poco a poco.

En Argentina convenció al electorado para que votara en contra del partido de los Kirchner, que en 12 años de gobierno había sacado al país de la tembladera neoliberal en que la dejó el último gobierno derechista presidido por Saúl Menem.

El resultado ha sido desastroso para el pueblo argentino con el gobierno de Mauricio Macri que ha dejado a más de 40 mil argentinos sin trabajo, está endeudando nuevamente al país y ya comienza a privatizar las propiedades del Estado, con lo que unos cuantos de la camarilla gobernante se harán más ricos de lo que son, mientras el pueblo se siente estafado.

Ahora claman por el regreso del kirchnerismo, que nunca debieron haber dejado perder.

En Brasil, mediante las mismas campañas mediáticas, lograron mantener una mayoría en el Congreso, el que, mediante un juicio político sin ningún basamento jurídico, destituyó a la presidenta Dilma Rousseff, que había sido electa por más de 53 millones de brasileños. Sin dudas, un golpe bajo a la democracia.

El resultado, una vuelta al neoliberalismo, que acabará con todos los logros sociales de los gobiernos del Partido de los Trabajadores, en 12 años en el poder. El pueblo brasileño se mantiene en las calles protestando, porque sabe lo que ha perdido.

En Venezuela, también mediante campañas mediáticas llenas de mentiras, el Partido Socialista Unificado, fundado por Hugo Chávez, perdió la mayoría en el Congreso y ya están pugnando por efectuar un referendo revocatorio que les dé la oportunidad de convocar a nuevas elecciones, con la esperanza de hacerse con el poder absoluto para volver a vender a Venezuela a las trasnacionales. Para ello se valen de una guerra económica que tiene al pueblo pasando necesidades, para que le echen la culpa el gobierno de Nicolás Maduro.

De concretarse la aspiración de la derecha, el pueblo venezolano perderá todo lo logrado en materia social, de educación, salud, vivienda, cultura, en fin, volverá a la pobreza en que vivía durante los gobiernos neoliberales anteriores, a pesar de ser un país de enormes riquezas naturales, de las que se servían solo unos cuantos magnates.

En Cuba, el imperialismo ha tratado por todos los medios de acabar con la Revolución, que triunfó el primero de enero de 1959. Ha utilizado, desde bandas armadas, invasión armada, sabotajes a la economía y a la salud del pueblo, ataques terroristas, planes de asesinatos a líderes de la Revolución, además de un bloqueo económico, comercial y financiero que dura ya 55 años, pero el pueblo cubano ha resistido, aun en los peores momentos, fiel a la Revolución.

Ahora, en las nuevas circunstancias, tratan de mantener una contrarrevolución interna, a lo cual destinan gruesas sumas en el presupuesto del Estado y hacen todo lo posible para ganar adeptos en ciertos sectores de la población, como en la juventud. Pero que no se hagan ilusiones, el pueblo de Cuba sí sabe lo que tiene y no lo dejará perder.

 

Elio Delgado Legon

Elio Delgado Legón: Soy un cubano que ha vivido ya 80 años, que conoce bien la etapa anterior a la Revolución porque la sufrió en carne propia y en la ajena y a quien le duele que se escriban tantas calumnias sobre un gobierno que lucha a brazo partido para darnos una vida mejor, y si no lo ha podido hacer a plenitud es por tantos obstáculos que se le han puesto en el camino.


29 thoughts on “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde

  • el 6 octubre, 2016 a las 5:55 pm
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    Osmel: Por supuesto que no me disgustará que lo uses, bueno depende del uso que le des! ;)
    Lo de conocer la verdad sobre Cuba, lo veo dificil; nunca se conoce la verdad sobre nada; la verdad de unos, nunca es la verdad de los otros… y todas son verdades. Sólo aspiro a tener una visión más amplia y quizás más objetiva… leyendo cada día lo que escribís; tengo cada vez más cosas que decir pero ando con tiento para no molestar y que me digan esas cosas que suelen decirse a menudo… del tipo: ” No puedes decir que los niños están maleducados, porque tú no tienes niños” ;)
    Sigo formando opinión :) Saludos!!

  • el 30 septiembre, 2016 a las 8:39 pm
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    Rocío: muy interesante tu anécdota familiar vinculada a los sucesos del franquismo y la transición a la democracia. Tal vez lo use para un artículo que tengo en proyecto; espero que no te disguste. Muy acertadas tus palabras. Ayuda al debate entre cubanos y tiene mucha analogía con nuestra situación actual y su futuro desenlace. Es un tema espinoso y hay demasiadas opiniones encontradas, pero es ineludible. Te recomiendo uno de mis post publicado aquí mismo en Havana Times, se titula “La epopeya de conocer Cuba”. Buena suerte y continúa indagando sobre Cuba, lo necesitamos; necesitamos que el mundo conozca la verdad sobre Cuba, extraída de disímiles fuentes e interpretada con mesura.

  • el 29 septiembre, 2016 a las 4:21 pm
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    Hola Osmel,
    Sé que la libertad y la salud son los bienes más preciados del ser humano y por cierto ,cuando veo Dubái, no veo nada de fabuloso ahí… Veo trabajadores filipinos e indios que trabajan como desgraciados por un sueldo ínfimo y para tener vacaciones de 20 días cada dos años…para poder ir a visitar a sus familias.
    Tengo un amigo que trabajó para Emirates durante un par de años, fui de visita y vine horrorizada… eso sí que es un espejismo; ni siquiera se vive bien.
    Y con respecto a lo que decías; sí, es cierto y no hay nada que compense la falta de libertad… pero es que no sé ya cuando se es libre. Sinceramente somos todos esclavos de nuestros propios sistemas, porque yo también te podría hablar gente que trabaja 14 horas diarias aquí en España y no llega a fín de mes, se están perdiendo derechos a pasos agigantados y en ningún caso los hijos viven ya como vivieron sus padres… miras a tu alrededor y todos intentan irse porque la gente no está dispuesta a malgastar su juventud trabajando por una miseria.. pero europa está cada vez más quemada y se ven pocas salidas, muchos ahora lo están intentando en Australia…
    Bueno, pues muchísimas gracias por tu amabilidad y en eso seguiré; intentando saber más de Cuba…intentando conocer todas las verdades.
    Saludos

  • el 29 septiembre, 2016 a las 4:05 pm
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    Miranda… me gustaría dejar de ser tu objetivo cuando disparas, porque yo no te ataco a tí, ni defiendo al gobierno cubano. Solo soy una observadora con muchas ganas de aprender.
    Por otro lado y en cuanto al odio; no creo que en ningún caso deba de ser justificado pues hace daño tb al que lo practica, y te contaré un ejemplo que viví en mi propia familia.
    La guerra civil española fue una guerra dura, de las que separó familias y amigos… bueno fue una guerra y con eso creo que se ha dicho todo.
    Cuando llegó la democracia a España, “no se hizo limpieza” el mismo dictador de entonces puso al padre del actual rey, su familia se quedó con todo lo que habia conseguido durante la dictadura… y nunca se hizo un homenaje a las víctimas, cosa que todavía hoy hace hervir la sangre de muchos… de hecho todavía Federico García Lorca sigue en una fosa común, asesinado sin sentido como todos en una guerra.

    En mi casa, mis abuelos siempre me hablaban pestes de la guerra; de la pérdida de su juventud, de tener que levantar todo lo que has tirado tú mismo y el esfuerzo por intentar que todo volviera a la normalidad… la necesidad de rutina y de que simplemente no pase nada, eso era para ellos la felicidad.

    Como las heridas nunca se cerraron todavía me tocó oir hablar a gente que contaba lo de sus abuelos muertos, o encarcelados…con odio.
    Yo sólo sentía odio hacia la guerra.

    Hace no muchos años, en una visita de mi tía que reside desde hace más de 50 en Argentina, me enteré de que mi abuelo había estado en la cárcel y a punto de ser fusilado había conseguido escapar a Portugal y luego a Buenos Aires de polizón… Le reproché a mi padre que no me lo hubiera contado, no podía creerme que él que siempre nos contaba todo hubiera evitado esas cosas… y sólo me dijo _ ¿Habrías sido más feliz si te lo hubiera contado? la guerra están llenas de circunstancias y al final son guerras y el odio no lleva a ninguna parte.
    la verdad es que vivo muy bien sin odios ni rencores y creo que esos malos sentimientos no solucionan nada.

  • el 29 septiembre, 2016 a las 1:08 pm
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    Rocío: leí tu primer comentario, luego el de Miranda como respuesta y también tu contra-respuesta. Te diré que me gustó mucho tu opinión, porque fuiste sincera y eso fue lo que viste. La respuesta de Miranda fue realmente aplastante, pero también sincera, motivada por hechos dolorosos que irritan a quien lo sufre y los ve solapados a los ojos del mundo por esa postal que viste de Cuba. Cuando miras una torre de Dubái, un parque temático, un estadio de fútbol o las islas artificiales en forma de palmeras, piensas que es fabuloso. Nadie se detiene a pensar en los sacrificios de los habitantes de ese país para poder vender y sostener esa postal; en los salarios de esclavos, en las condiciones de trabajo, en la ausencia de derechos. Pero siempre hay voces que denuncian, tanto en EAU como en Cuba.
    Havana Times es un espacio de denuncia alternativo, como otros, que son nuestra única opción. Los medios oficiales cubanos imponen el mensaje que vende lo que tú viste y esconde las injusticias, que son muchas y muy graves. Solo periodistas apologistas, estilo Elio Delgado, pueden trabajar en ellos; de esos que estiran el dedo rumbo al sol con el afán de poder taparlo. Aquí en HT muchos quisieran eliminar a Elio porque ya el sistema goza de un gran monopolio divulgativo y al parecer le hacemos un favor adicional al dar espacio en estos a uno más. Pero no es así: Elio en HT es un símbolo, un mensaje de que no somos como ellos y sí respetamos la diversidad de opinión. También los hay fanáticos en el sentido contrario, que niegan todo, hasta lo innegable.
    Rocío, solo te pondré un ejemplo: un hombre honrado aprecia más su libertad que un pan seguro en la mesa o un maestro para su hijo. El pan nos lo deben todavía, pero el maestro lo tenemos. Ni siquiera esa educación la podemos aprovechar sin libertad y es evidente que así sucede. El bloqueo aunque real es pura justificación, lo que realmente atrasa a Cuba es el sistema disfuncional y la falta de democracia. Esta gente que nos gobierna se equivoca todo el tiempo, pero mandan y no los podemos sustituir, porque nos arrebataron la soberanía peleando 2 años en las montañas del oriente cubano. ¿Se podrá disfrutar y sentir orgullo de lo que viste, que es real, faltándonos lo esencial para la existencia humana: la libertad? Es por eso que opiniones superficiales (que son justificables para quien conoce poco sobre Cuba) aquí en este foro provocan reacciones bruscas, y es normal. Sigue participando y puedes preguntar lo que sea, estaremos contentos de explicarte: divulgar la verdad sobre Cuba es nuestro objetivo.

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