Juventino Rosas y Cuba

Elio Delgado Legón

Juvention Rosas.  Foto: wikipedia.org
Juvention Rosas. Foto: wikipedia.org

HAVANA TIMES — Los pueblos de Cuba y México están hermanados por la historia. Y no es una simple frase, pues muchos hechos históricos y culturales así lo demuestran. El pueblo mexicano siempre acogió y protegió a los revolucionarios cubanos que en determinadas etapas de la historia tuvieron que exiliarse en aquel país para escapar de la represión de las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista.

Un ejemplo elocuente es que los revolucionarios dirigidos por Fidel Castro encontraron en México el lugar ideal para entrenarse y salir hacia Cuba para derrocar a la sangrienta dictadura de Batista. Más atrás en la historia, José Martí, el Apóstol de la independencia cubana, encontró en México un hogar y grandes amigos que mantuvo hasta los últimos días de su vida.

En el campo cultural, también cubanos y mexicanos han estado unidos a través del tiempo. Numerosos artistas cubanos encontraron en México una plaza segura para su desarrollo, tanto actores y actrices como cantantes. Además, la música folclórica mexicana ha encontrado en Cuba tantos adeptos como la propia música folclórica campesina cubana.

Todos estos hechos históricos y culturales han hecho que los pueblos cubano y mexicano se sientan como hermanos, pero hay una historia que, aunque trágica, también selló lazos de hermandad y solidaridad entre ambos pueblos. Me refiero a la muerte, en Cuba, de Juventino Rosas, músico y compositor mexicano, conocido mundialmente como el autor del vals Sobre las Olas, aunque al morir tenía en su haber numerosas composiciones musicales.

Juventino Rosas nació en Guanajuato el 25 de enero de 1868 y según cuenta la historia, su padre lo enseñó a tocar el violín, su instrumento preferido y luego fue violinista y cantor en los servicios religiosos de la iglesia de San Sebastián, en la Ciudad de México, donde vivió en su juventud, luego formó parte de dos grupos musicales en los inicios de su carrera: el de los hermanos Aguirre y el de los hermanos Elvira, donde también tocada su padre.

Estudió solfeo y teoría musical en el Conservatorio Nacional de Música, para completar su formación como músico y compositor; sin embargo, a pesar de su calidad probada, vivió en muy malas condiciones económicas, al punto de que, para pagar deudas, tuvo que vender un piano que le había regalado el presidente mexicano Porfirio Díaz. Otro tanto ocurrió con su obra más conocida: el vals Sobre las Olas, de la cual vendió su derecho de autor por 45 pesos, también para pagar deudas.

Entre otras agrupaciones, Juventino Rosas trabajó con una compañía de zarzuela, con la cual viajó a Cuba en 1894 y después de actuar en Santiago de Cuba se trasladaban a La Habana en el vapor Josefita, cuando Juventino se sintió muy enfermo y tuvo que ser desembarcado en Surgidero de Batabanó, en el sur de la Isla, donde fue atendido durante 17 días en una clínica por presentar una mielitis aguda, de la cual falleció.

Durante el tiempo que estuvo recluido en la clínica, diariamente fue visitado por Isidro Albaina, quien era secretario del juzgado y estableció amistad con él. Albaina organizó el funeral y conservó el violín y otras pertenencias de Rosas, que entregó a una comisión de la sociedad de compositores mexicanos que exhumó y trasladó los restos a México, los que desde 1939 descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres.

En el Museo de Batabanó se conserva la Orden del Águila Azteca que el gobierno de México le concedió a Isidro Albaina por su actitud desinteresada y amistad demostrada a Juventino Rosas durante los 17 días que permaneció recluido en ese poblado, donde también se levanta un monumento a su memoria, y cada 25 de enero, fecha de su nacimiento, se le depositan ofrendas florales y se le recuerda, por los vecinos del lugar, una tradición que sella la hermandad entre cubanos y mexicanos.

 

Elio Delgado Legon

Elio Delgado Legón: Soy un cubano que ha vivido ya 80 años, que conoce bien la etapa anterior a la Revolución porque la sufrió en carne propia y en la ajena y a quien le duele que se escriban tantas calumnias sobre un gobierno que lucha a brazo partido para darnos una vida mejor, y si no lo ha podido hacer a plenitud es por tantos obstáculos que se le han puesto en el camino.


3 thoughts on “Juventino Rosas y Cuba

  • el 1 febrero, 2015 a las 10:40 am
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    No hay ningún cambio de línea editorial. Yo escribo sobre lo que me da la gana siempre y cuando no diga mentiras.

  • el 29 enero, 2015 a las 8:14 am
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    estara buscando un viaje a mexico el guerrillero??A que viene el cambio de “linea editorial”

  • el 28 enero, 2015 a las 12:36 pm
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    Uno siempre aprende algo nuevo. No sabía que Juventino Rosas había muerto en Cuba, ni las circunstancias en que murió. Interesante historia. De cierta manera, una vida trágica la de Rosas. En cuanto a México, siempre que lo he visitado me he sentido como en casa.

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