El triunfo de la Revolución

Por Elio Delgado Legón

Rebelde1HAVANA TIMES — La noche del 31 de diciembre de 1958 llegaron a Ranchuelo informaciones de que había sido tomado el pueblo de Santo Domingo por segunda vez, ya que el ejército lo recuperó con una fuerza compuesta por tanques e infantería, que se dirigía a reforzar la defensa de Santa Clara, pero los rebeldes lo recuperaron nuevamente.

También se supo que Santa Clara estaba a punto de caer en manos de los rebeldes comandados por Che Guevara. Decidí trasladarme al día siguiente, primero de enero, hasta Santo Domingo, pues mi familia no sabía nada de mí.

Algunas de las muchachas que nos atendieron contactaron con un amigo que tenía un jeep y accedió a llevarme a Santo Domingo. El dueño del jeep permitió que yo fuera manejando hasta Santo Domingo, a pesar de tener el brazo izquierdo enyesado. Antes de salir de Ranchuelo, supe que Batista se había ido y que la Revolución había triunfado.

Al entrar a mi pueblo, numerosos amigos y población en general se acercaba. La alegría era inmensa y todos venían a saludarme, por lo que me costó trabajo atravesar el poblado para dirigirme a mi casa, que estaba como a dos kilómetros.

Cuando llegué a mi casa, mi madre lloraba de alegría. Saqué del bolsillo de la camisa el billete de 20 pesos que me había dado el capitán el día del accidente y le dije que comprara comida, pues en todo ese tiempo no había tenido necesidad de gastar ni un centavo; sabía que en mi casa esos 20 pesos hacían tremenda falta.

Algunos amigos vinieron a mi casa en bicicleta para verme y conversar un rato. Más tarde, fui yo quien salió para saludar a la gente y compartir la alegría de tener la Patria libre de los asesinos de Batista. Lejos estábamos de imaginar lo dura que sería la lucha en los años por venir para consolidar la Revolución.

Rebelde2Como estaba herido, con el brazo izquierdo inmovilizado, me quedé unos días en casa, mientras averiguaba dónde estaban mis compañeros y a dónde tenía que dirigirme para incorporarme de nuevo a mi columna.

A los cinco o seis días vino a verme un compañero, enviado por el capitán Chaviano, quien me pedía que fuera para la ciudad de Colón, en la provincia de Matanzas, donde estaba el antiguo escuadrón 43 de la Guardia Rural y que ahora estaba bajo sus órdenes como escuadrón del Ejército Rebelde.

Recuerdo que el día 8 de enero, yo estaba en Colón y vi y escuché por televisión el discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro, en el campamento de Columbia, en La Habana; él nos alertaba: “No nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil.”  Y tenía razón Fidel, pues pronto comenzaron las agresiones. Los batistianos no se resignaron a perder sus posesiones en Cuba y, aunque la mayoría se llevó dinero suficiente para vivir bien y emprender nuevos negocios en Estados Unidos, ellos y los que quedaron en Cuba financiados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), comenzaron a conspirar para derrocar a la joven Revolución.

En Colón conocí al padre de Mario Muñoz, el médico del asalto al cuartel Moncada, asesinado en el hospital donde cumplía su misión de curar a los heridos, tanto de los rebeldes como del ejército de Batista. Su padre tenía un estudio fotográfico e hicimos buena amistad.

Tuve que trabajar muy duro, junto con el capitán, para organizar todo lo relacionado con el personal y el funcionamiento del escuadrón. Asumí varias responsabilidades. Primero ocupé la jefatura del cuartel de Calimete, donde estuve unos dos meses, posteriormente fui nombrado sargento Cuartel Maestre, que equivale a administrador, y más tarde fui ascendido a sargento de segunda, Primero de Unidad, cargo en el que permanecí hasta mediados del año 1961, después de la invasión mercenaria por Playa Girón.

Sobre toda esa etapa de mi servicio en el Ejército, en la ciudad de Colón, escribiré algunos relatos.

Elio Delgado Legon

Elio Delgado Legón: Soy un cubano que ha vivido ya 80 años, que conoce bien la etapa anterior a la Revolución porque la sufrió en carne propia y en la ajena y a quien le duele que se escriban tantas calumnias sobre un gobierno que lucha a brazo partido para darnos una vida mejor, y si no lo ha podido hacer a plenitud es por tantos obstáculos que se le han puesto en el camino.


12 thoughts on “El triunfo de la Revolución

  • el 15 septiembre, 2015 a las 7:19 pm
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    tu vas a ver ahora que cuando venga Giron o la limpia del escambray Elio se nos parte un brazo, se le joroba un tobillo o se le monta un musculo en el cuello y no puede ir a pelear, cuando lo cargan en la camilla dispara dos tiros al suelo “por rabia” y ahi se acaba el capitulo, luego el “capitan Arana” de Elio cuando ve que su “bando” triunfa se aparece todo vestidito de miliciano en la fiesta

  • el 15 septiembre, 2015 a las 6:44 pm
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    Elio, yo creía que iba a aprender algo de lo que fue tu lucha, pero después de tanto cuento veo que no hiciste nada, solo tirarle unos cuantos tiros a una ambulancia, enamorarte de una guajira, manejar un jeep con el brazo enyesado, y por ultimo vestirte de miliciano para tirarte una foto. Tremendo fiasco tu historia!

  • el 15 septiembre, 2015 a las 5:10 pm
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    Elio ya es sargento a pesar de no tener combates. Al menos en este capitulo aunque inmaculado esta en Colon muy cerca de los futuros combates de playa larga y giron. Go, Elio, go

  • el 15 septiembre, 2015 a las 3:37 pm
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    “…..Soy un cubano que ha vivido ya 76 años, que conoce bien la etapa anterior a la Revolución porque la sufrió en carne propia y en la ajena y a quien le duele que se escriban tantas calumnias sobre un gobierno que lucha a brazo partido para darnos una vida mejor……”

    No se su caso pero mucha gente ha sufrido en carne propia los efectos del bloqueo interno de la “Revolución”. Hoy Cuba es un pais destruido, empobrecido, de donde emigran en masas hacia cualquier lugar. Eso no es calumnia, es realidad. Por último, el único que tiene el brazo partido es el pueblo cubano de tantos jorobetones propinados por el comandante. Despierte y mire a su alrededor.

  • el 15 septiembre, 2015 a las 3:20 pm
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    Espero con el triunfo de la revolución termine esta lamentable serie de artículos fuera de lugar de este señor que parece estar en la luna, espero no cumpla su amenaza de publicar sus hazañas en colón, respeto a los que se lo toman con humor y ven en Elio el toque humorístico en este excelente sitio pero creo que ya es demasiado

  • el 15 septiembre, 2015 a las 1:11 pm
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    Y, por si fuera poco, Elio es además, y por confesión propia en este blog, culpable de una acto de terrorismo de pura cepa: El tirotear desde un matorral a civiles inocentes y desarmados, con el fin de impedirles ejercer su legítimo derecho al voto. Es culpable- repito- de terrorismo: Coaccionar a otros para hacer o dejar de hacer algo, por medio de infundirles terror. Disparar a mansalva a civiles desarmados es terrorismo. En otros países estuviera escribiendo desde una mazmorra, s ies que le quedaban toavía gaanas de escribir. Además, para cuentista: Andersen ,Hoffman, Quiroga o Poe.

  • el 15 septiembre, 2015 a las 12:13 pm
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    !Tía tata cuenta cuentos! !!!!Por favor!!!

  • el 15 septiembre, 2015 a las 9:49 am
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    ” en el futuro todo sera mas dificil “………… por supuesto Elio, el jefe de ustedes tenia desde hacia mucho otros planes en mente de los cuales no le habia contado a nadie y se llamaban IMPLANTAR EL COMUNISMO en cuba, pero de eso no hablaba, sino se hubiese quedado solo peleando en la sierra maestra. Y ese cuentazo que tu y otros tergiversadores hacen de “ataques a la revolucion” no es otra cosa que aquellos que con mucha antelacion al resto del pueblo se dieron cuenta del camino que traia el barbudo escondido en su maleta, el verdadero uniforme que mas tarde se pondria cuando ya tenia todo amarrado y era tarde para recuperar al pais, TU no ayudaste a tumbar un dictador, TU impusiste otro por la fuerza, TU eres responsable de implantar una tirania y con tus mentiras y cuentos seguir apoyandola.

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