Cuba sigue siendo faro

Elio Delgado Legón

Foto: Robert Hills
Foto: Robert Hills

HAVANA TIMES — Con cierta frecuencia encuentro en algunos sitios de Internet, artículos escritos por detractores de la Revolución cubana. Y digo detractores por no darles otro calificativo, pues son personajes que constantemente le hacen el juego al principal enemigo declarado de nuestro sistema político y económico.

A mí no me molesta, como tampoco le molesta a nuestros principales dirigentes, que se viertan opiniones divergentes, pues no podemos aspirar a que todo el mundo piense igual; pero una cosa son las opiniones de los que no les guste el sistema o parte de él, y otra bien distinta es que esas opiniones las traten de argumentar con mentiras y calumnias para denigrar a la Revolución, que tanto sacrificio ha costado a nuestro pueblo.

Indigna leer párrafos que hablan de “historias macabras de represión contra disidentes; condenas escandalosas por defender ideas diferentes; rabietas de líderes que causan vejaciones o muertes innecesarias; y cientos de miles de personas atravesando océanos y selvas, inmolándose por una vida mejor”.

Cualquiera que no conozca la realidad de Cuba y lea párrafos como ese, se horroriza y se hace una idea completamente distorsionada de la situación en nuestro país.

¿Cómo puede hablar de historias macabras de represión contra disidentes, quien escriba esas calumnias y nadie lo moleste? ¿Dónde están las condenas escandalosas por defender ideas diferentes, si quien proclama esas mentiras no está preso, no por tener ideas diferentes, sino por difamación?

En Cuba hace mucho tiempo que no hay ningún preso de los que la contrarrevolución y el imperialismo llamaban presos políticos o de conciencia, cuando en la realidad, los que en algún momento fueron condenados, y no con condenas escandalosas, fue por infringir la ley realizando actividades contra el Gobierno revolucionario, pagados como verdaderos mercenarios por el imperio más poderoso de la tierra, que no se oculta para proclamar su objetivo de cambiar el sistema político cubano, o lo que es lo mismo, restaurar en Cuba el capitalismo neoliberal.

En el mismo párrafo citado se habla de vejaciones y muertes innecesarias, sin ningún fundamento, solo para confundir y sembrar la duda en los lectores desconocedores de nuestra realidad.

Por último, el párrafo en cuestión menciona a cientos de miles de personas atravesando océanos y selvas, inmolándose por una vida mejor.

Las cifras y las palabras utilizadas dan la idea de un éxodo masivo, que podría aplicarse a Siria, a Libia, u otros países africanos, pero no a Cuba. Todo el mundo tiene derecho a buscar una vida mejor en los países desarrollados, donde el nivel de vida es superior; sin embargo, los que emigran de Cuba lo hacen estimulados por el trato preferencial que les ofrece Estados Unidos, mediante la ley de Ajuste Cubano, precisamente con el objetivo de crear ese éxodo, que les sirva para hacer propaganda contra la Revolución, apoyados por mercenarios de la palabra, que escriben lo que el imperio necesita, en apoyo a su política contra Cuba.

Sin embargo, los que escriben esas diatribas no dicen una sola palabra sobre el bloqueo genocida, que es el principal culpable de que Cuba no pueda avanzar más rápidamente hacia el desarrollo sostenible al que aspiramos y por el que trabajamos con la solidaridad de todos los pueblos del mundo.

Desde 1959, con el triunfo de la Revolución, Cuba se convirtió en el faro de todas las personas progresistas del planeta. Y aunque los detractores afirmen que esta ha fracasado, los que nos conocen bien aseguran que Cuba sigue siendo el faro de dignidad y resistencia que inspira a todos los revolucionarios del mundo.

Elio Delgado Legon

Elio Delgado Legón: Soy un cubano que ha vivido ya 80 años, que conoce bien la etapa anterior a la Revolución porque la sufrió en carne propia y en la ajena y a quien le duele que se escriban tantas calumnias sobre un gobierno que lucha a brazo partido para darnos una vida mejor, y si no lo ha podido hacer a plenitud es por tantos obstáculos que se le han puesto en el camino.


31 thoughts on “Cuba sigue siendo faro

  • el 10 junio, 2016 a las 3:14 pm
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    Cada cual es libre de pensar y defender en lo que cree…bueno, en las democracias teóricamente es así. Pero no siempre se cumple a cabalidad, hay fallas hasta en los países considerados más libres. Pero en los llamados países de corte socialista las libertades son tan pocas, que decir lo que se siente en público equivale a un suicidio ciudadano. Era muy joven, recuerdo, 24 añitos. Me creía que vivía en un país libre “Cuba, territorio libre de América” Era en aquel entonces un técnico de las viejas máquinas IBM que quedaban en nuestro país. Había que ir a arreglarlas por toda la Ciudad de La Habana, y me tocaba muchas veces ir a Bauta y otros lugares de la entonces Provincia Habana. Existía unos carros viejos asignados para estos viajes, pero estos coches lo tenían los jefes administrativos. Lo utilizaban para ir y venir de sus casas, y para trabajar. Aclaro, era propiedad del estado cubano. Los que prestamos servicios técnicos a lugares lejanos teníamos que tener un transporte. Llevábamos una maleta de herramientas, piezas de repuesto, unos talonarios conocidos como reportes de trabajo, etc. Además de que había que dar el servicio con prontitud. Pero la mayoría de las veces había que ir por medios propios. Era la década de los 70, ya el transporte público en Cuba tenía deficiencias. Pero los jefes administrativos se llenaban la boca para decir que esos carros estaban al servicio de nosotros. El núcleo del partido comunista de la empresa apoyaba a estos jefes.
    Reconozco que a los 24 años faltan muchas cosas por aprender, estaba cansado de que nos amonestaran cuando un servicio se retrasaba más de las 72 horas previstas. Pedíamos el carro, pero casi nunca podía ser, o simplemente la jornada laboral terminaba a las cinco, la empresa estaba en La Rampa, el Vedado. El jefe no podía irse un día en ómnibus a su casa, así que si a las tres de la tarde no se habían resuelto los problemas técnicos allá en la Textilera de Alquizar, no podías quedarte y terminar las reparaciones. Había que salir raudo y veloz a devolver el carro al jefe. El servicio técnico era ineficiente. Otro viaje al otro día y más gastos de combustibles, etc. Seguían entrando reportes de otros clientes. Nos gustaba el trabajo y queríamos hacerlo bien.

    La vida me llevó en esos tiempos a ser presidente de una sección sindical, secretario general era el nombre del cargo. Analizamos el problema entre los dirigentes sindicales, le comunicamos nuestra inquietud al jefe, pero nada se resolvió. Ninguno de los cuatro jefes de brigada (cuatro carros en el taller) más tres motocicletas podrían resolver el problema. Realmente eran privados estos vehículos. Pasamos la inquietud al núcleo del partido…pasaron meses, nada se solucionó. En una reunión de las obligatorias todos los meses que hacían los sindicatos, la administración y el partido, las famosas asambleas sindicales para analizar la producción y los servicios, hablé. Ese día los indicadores de servicio arrojaban deficiencias, la culpa recaía siempre en los técnicos.
    Dije que los trabajadores estaban desmotivado, que no era tan simple, que los hombres perdían la motivación, que los esfuerzos siempre recaían en nosotros, y los jefes vacilaban los carros de trabajo y ahorraban la gasolina para sus viajes a la playa con la familia. La masa de trabajadores aplaudió y aplaudió. Pero la solución vino a la semana, cuando el jefe de taller, el secretario general del partido y el secretario general de la UJC me citaron. Al fin una respuesta – pensé –

    En síntesis, me dijeron:

    “Has cometido un delito de Anarcosindicalismo. Lenin definió esta corriente como contrarrevolución. Renuncia a tu cargo, plantéales a los trabajadores que hay que hacer nuevas elecciones para secretario general. Enferma a tu esposa, a tu mamá, a un niño, pero vete, no te podemos tolerarte en ese cargo”

    En la siguiente reunión que convoque, todo listo para mi renuncia, y presidiendo la reunión el partido, la administración y los testaferros de la UJC con caras de satisfechos y aires de triunfadores, dije lo inesperado para ellos.

    “La administración, el partido y la UJC son intocables. Seguiremos dando el servicio como hasta ahora, lo único que han resuelto es librarse de mí como secretario del sindicato. Me dijeron que les dijera, que mi mamá, mi abuelita o mi esposa, o los hijos, tienen alguna enfermedad de cuidado que no me deja concentrarme en mis tareas sindicales. Ya saben, abandono el cargo, elijan a un nuevo secretario general.
    Ah!, una sugerencia última, por favor, que sea un becerro bien obediente. No sea que lo acusen de contra revolución como a mi”

    Y como toda acción trae aparejada su reacción, ¿sería mi karma? Lanzaron un panfleto para la Fiscalía General de la República acusandome de anarcosindicalista. Me hicieron como dicen los cubanos de a pie, MIERDA.

    Al año cambié de trabajo, me fui diluyendo en el silencio y todo quedó ahí, latente, amenazante, “tienes hijos, recuérdalo” me aconsejaron en la fiscalía y la policía; pero nunca me silenciaron del todo, aunque fui precavido y juicioso. Nadie está capacitado para romper un muro de concreto y acero con la frente.
    Los que aplaudieron mis palabras, al otro día me evitaban, y la vida siguió su curso de represiones y dolores para la mayoría de los cubanos.
    Es solo un ejemplo de algo sufrido en mis primeros años laborales, no fue lo único. Cosas peores llegaron con el tiempo. Pero no estuve preso. Me superé como técnico, llegué a ser considerado uno de los buenos especialistas en computación, envejecí, algunas cosas cambiaron para bien y para mal, mis hijos hicieron su vida fuera de Cuba, y mi esposa y yo, a los años nos marchamos a reunirnos con ellos.
    Dejamos una casa en ruinas, una pérdida de valores en aumento en nuestra Patria, y la seguridad de que los gobernantes de cuba ni son revolucionarios, ni comunistas; son dictadores.

  • el 3 marzo, 2016 a las 6:47 pm
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    Elio:

    Podríamos estar horas discutiendo el concepto de “faro”…Pero entretanto nos ponemos de acuerdo, ¿no podríamos al menos pedir que se cambie el bombillito que lleva dentro?

  • el 29 febrero, 2016 a las 2:19 pm
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    Claro claro… cuba seguira siendo el faro de la ineficiencia, robo, doble moral, protitucion, corrupcion, violacion de los derechos humanos…. Claro que seguira siendo el faro…. de toda la porqueria

  • el 29 febrero, 2016 a las 10:29 am
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    Sr. Usted es digno de lastima. Delirium tremens en grado terminal.

  • el 27 febrero, 2016 a las 5:15 pm
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    Fundido !!!!

  • el 26 febrero, 2016 a las 7:17 am
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    El que se guie por el faro cubano se hundeen el “Mar de la felicidad”Pregunten a Maduro

  • el 26 febrero, 2016 a las 3:45 am
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    Caballero, no se dan cuenta que Elio está “revolucionariamente inspirado”?, lleno de “dignidad y resistencia”, jjajjajja!!

    El picadillo de soya le hizo mucho daño, pero la claria acabó con él.

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