Una mentira menos

Dmitri Prieto

Policia en La Habana Vieja. Foto: Caridad

HAVANA TIMES, 8 dic — “U.R.S.S.: cuatro letras, cuatro mentiras,” sentenció una vez Cornelius Castoriadis.

Este año Rusia se despojó de una palabra que también era de herencia revolucionaria, y sin dudas una mentira.

La “Milicia” rusa pasó a llamarse conforme a lo que ha sido todo este tiempo: “Policía.”

En 1917, aún antes del Octubre Rojo de ese año, las comunidades del país fueron formando milicias armadas en sustitución de la desacreditada y odiada policía zarista.

En vez de los gendarmes y vigilantes uniformados, surgían obreros con rifles y brazaletes rojos, organizados en formaciones para defender el orden público.

Al establecerse el poder soviético, la Milicia se convirtió en órgano permanente. Los ideólogos bolcheviques subrayaban la diferencia de ésta con la antigua Policía rusa y sus análogos de otros países capitalistas.

Pero obviamente, con el tiempo lo que era una tropa popular voluntaria para defender el orden fue convirtiéndose en un aparato represivo burocratizado “como en cualquier país del mundo,” que probó su eficacia total colaborando con sus colegas secretos durante las grandes “purgas” de Stalin en los años ´30.

Es interesante que en otros países que quisieron ser socialistas, no existió uniformidad en los nombres de los órganos del orden. En algunos eran “milicia,” como en la URSS, pero en otros se llamaron “policía,” añadiéndose “popular” o “revolucionaria.” Así, en la RDA se llamaba “Volkspolizei.”

En Cuba, es la Policía Nacional Revolucionaria la que desde 1959 cuida el orden, y la Milicia es una formación para entrenar militarmente a la población para casos de ataques imperialistas.

En Rusia, pues, al fin se decidieron devolverle en nombre verdadero a lo que ya no era desde hace mucho tiempo una milicia.

La reacción de la gente fue ambigua.

A algunos les gustó el cambio: suena más profesional, ojalá propicie un cambio en ese sentido, dicen.

Otros recordaron que lo más cercano a la vieja/nueva denominación de los “órganos” era el título de “Polizei” –pronunciado “politsai”- que llevaban los militarizados colaboradores de los nazis en los territorios soviéticos ocupados por éstos durante la II Guerra Mundial. Un título despreciado, odioso y ensangrentado, por lo demás.

Dimitri Prieto-Samsonov

Dmitri Prieto-Samsonov: Me defino por mi origen indistintamente como cubano-ruso o ruso-cubano. Nací en Moscú, en 1972, de madre rusa y padre cubano; viví en la URSS hasta los 13 años, aunque ya conocía Cuba, pues veníamos casi todos los años de vacaciones. Habito en un quinto piso de un edificio multifamiliar, en Santa Cruz del Norte, cerca del mar. Estudié Bioquímica, Derecho (ambas en La Habana) y Antropología (en Londres). He escrito sobre biología molecular, filosofía y anarquismo, aunque me gusta más leer que escribir. Imparto clases en la Universidad Agraria de La Habana. Creo en Dios y en la posibilidad de una sociedad donde seamos libres. Junto con otra gente, en eso estamos: deshaciendo muros y rutinas.


2 thoughts on “Una mentira menos

  • el 12 diciembre, 2011 a las 3:16 am
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    Hablando de Rusia, acaban de tener unas elecciones con resultados falsificados. Esto se ha demostrado matemáticamente,

    Pero lo mas curioso es que el partido mas perjudicado por el fraude es el Partido Comunista. A pesar de lo cual el gobierno cubano se empeña en Cuba Debate en apoyar al gobierno ruso y sostener que las elecciones fueron limpias.

  • el 11 diciembre, 2011 a las 11:40 am
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    Traduccion de google.translate:

    Usted puede saber ya, Dmitri, pero la teórica “desaparición del aparato estatal” durante el puente de socialista a una sociedad sin clases teóricamente posible no se refiere a la desaparición del gobierno civil. Se refiere a la desaparición de la policía y otros elementos coercitivos del viejo aparato estatal.

    Nuestro sueño de la eliminación de estas características de la sociedad como policías armados y arrogante era – y es – sobre la base de la presunción de que un modo verdaderamente socialista de la producción que poco a poco pero constantemente eliminar las razones de la policía – y las fuerzas armadas – son necesarios la sociedad a “mantener el orden.”

    El problema con la Unión Soviética y Cuba ha sido que el modo erróneo de que la producción capitalista Engels y su cohorte de Marx burgués de contrabando en el movimiento socialista bajo la falsa afirmación de ser “científico” era y no es funcional, especialmente en el largo plazo . Por el contrabando en la fórmula absurda de que el Estado debería nacionalizar todo, el movimiento socialista crédulos se hizo para proponer una fórmula ante las masas que nunca podría ganar a socialistas conscientes.

    Incluso el trabajador más lento comprender instintivamente que la propiedad estatal de los lugares de trabajo no puede y no puede trabajar. Cuando las revoluciones estableció la nueva, dirigida por los socialistas del Estado en varios países, la fórmula estatista inviable se llevó a cabo y el socialismo era y ha sido hasta hoy desacreditada.

    PJ Proudhon, el dirigente socialista francés a quien Engels / Marx atacó y desplazados con éxito, llegó a la conclusión de que un aparato de Estado es necesario en el inicio del período de puente socialista, y que no tiene sentido por lo tanto, para pedir su eliminación inmediata. Lo que se necesita, concluyó, es una fuerza para “contrarrestar” a la fuerza bruta del Estado, y evitar que cada vez tiránico. La única fuerza como él podría encontrar es la institución de la propiedad privada productiva.

    Como resultado, tanto de la policía soviética y cubana han demostrado Proudhon correcta. El modo de producción estatista del marxismo destruye la única fuerza en la sociedad capaz de mantener el estado socialista se convierta en tirano, y sus funciones coercitivas de extinción.

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