Silvio Rodríguez y el anarquismo

Dmitri Prieto

Silvio Rodríguez. Foto: Caridad

HAVANA TIMES 19 dic — En un post anterior, escribí sobre el blog del trovador cubano Silvio Rodríguez. En aquel entonces, celebré su compromiso antiburocrático, y en especial me resultó atractiva la frase: “Libia merece algo más que Gadafi.”

Después, fuimos testigos de una polémica digital indirecta entre Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, dos fundadores y mayores exponentes de la Nueva Trova cubana. Muchos fuimos sorprendidos por el tono irreconciliable de la polémica.

Recientemente, sucedió otra situación polémica relacionada con Silvio.

Marfrey Cruz, joven activista y promotor cultural, cristiano, defensor de posturas ecologistas, pacifistas y anarquistas, organizaba en su pueblo San Antonio de los Baños (también la patria chica de Silvio) un festival artístico ecológico.

Las acciones del festival se apoyaban en una red de colaboradores voluntarios (Marfrey lleva años participando en diversas organizaciones y redes juveniles ecológicas y culturales), y fueron consensuadas con la Dirección Municipal de Cultura. Los promotores llenaron San Antonio de carteles que explicaban los propósitos de las acciones e invitaban a participar.

En mi opinión, cuando las alternativas más visibles para los jóvenes son el formalismo ideológico y el consumismo representado por el reggaetón, la idea de Marfrey y sus amigos debió constituir un ejemplo y recibir todo el apoyo de quienes desean un futuro mejor para Cuba y el planeta.

Pero sucedió lo contrario. El día antes, desconocidos arrancaban los carteles promocionales del festival, y se propagaba la noticia de que la Dirección de Cultura “suspendía” el evento.

Asombrado e indignado por tan arbitraria actitud, Marfrey, que también es poeta, pidió solidaridad a su paisano Silvio Rodríguez a través del blog de éste (Segunda cita).

Es perfectamente normal que un poeta busque apoyo en otro, ¿cierto? Máxime cuando Silvio tenía planificado en breve un concierto en su patria chica.

La respuesta de Silvio a Marfrey no se hizo esperar. Y tuvo un tono bien enrarecedor.

No es propósito mío glosar lo escrito por Silvio (sólo mencionaré que atacó el “oportunismo” y la irresponsabilidad, defendiendo el protagonismo de las instituciones oficiales), un artista que -sabemos- fue censurado durante el periodo inicial de su carrera en Cuba Revolucionaria. Esencialmente, mostró reservas ante el modo autónomo en que Marfrey y sus amigos concibieron su festival.

Pero me resultó interesante en particular un planteo de Silvio donde se opone al anarquismo. Silvio se declara defensor del orden, y sobre todo del “orden social.” Para él, la anarquía es la ley del más fuerte.

Por ello, defensores -como él- del orden deben oponerse al anarquismo. Las declaraciones anarquistas de Marfrey son para Silvio (presumo) sólo síntomas de irresponsabilidad, o de falta de madurez, o de una mala voluntad, oportunista y manipuladora.

No deseo entrar en polémicas sobre el anarquismo (que generalmente no ataca el orden, sino sólo el orden dominador, y defiende por su parte el orden autónomo: “la anarquía es madre del orden,” dice un famoso slogan libertario).

Pero quiero señalar una inconsistencia clara en el pensamiento de Silvio.

Si la anarquía no es otra cosa que el poder del más fuerte, entonces resultaría más que lógico que los sujetos políticos (instituciones y personas) más fuertes del planeta defendieran a capa y espada el anarquismo.

¿Sucede así?

Todo lo contrario. Los fuertes defienden diversas formas de dominación: estatal, militar y capitalista.

Los anarquistas no dirigen corporaciones, ni mandan ejércitos, ni presiden gobiernos.

Sólo parecen ser un puñado de locos que luchan por un mundo sin tales dominaciones. Otro mundo posible, un mundo mejor.

¿Quién tendrá la razón?…

Dimitri Prieto-Samsonov

Dmitri Prieto-Samsonov: Me defino por mi origen indistintamente como cubano-ruso o ruso-cubano. Nací en Moscú, en 1972, de madre rusa y padre cubano; viví en la URSS hasta los 13 años, aunque ya conocía Cuba, pues veníamos casi todos los años de vacaciones. Habito en un quinto piso de un edificio multifamiliar, en Santa Cruz del Norte, cerca del mar. Estudié Bioquímica, Derecho (ambas en La Habana) y Antropología (en Londres). He escrito sobre biología molecular, filosofía y anarquismo, aunque me gusta más leer que escribir. Imparto clases en la Universidad Agraria de La Habana. Creo en Dios y en la posibilidad de una sociedad donde seamos libres. Junto con otra gente, en eso estamos: deshaciendo muros y rutinas.


11 thoughts on “Silvio Rodríguez y el anarquismo

  • el 29 octubre, 2015 a las 11:33 am
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    Anarquía es el empoderamiento popular, que el poder pase al pueblo quien toma la batuta de su organización, sin necesidad de un Estado Paternalista. Es todo lo contrario a caos o desorden, es el orden autoinpuesto mediante la agrupación y autodetwrminación de la población, pero para eso hay que pasar por un sistema guiado que profundice tales cambios a traves de la educacion integral y critica del individuo. Es la voluntad humana lo que lleva a este individuo a su organización con otros seres libres y no coaccionados por el miedo. Esos medios de producción comunes apra el grupo implican un comunismo, mas no marxista.

  • el 20 noviembre, 2013 a las 4:42 am
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    Tantos masxistas como anarquistas luchan contra el estado capitalista, la diferencia es que los marxistas supuestamente quieren conquistar el poder para transformarlo y en esa fase instauran la dictadura del proletariado. Los anarquistas quieren destruir los estado no transformarlos y nuncaocupar transitoriamente el poder bajo la forma de dictadura, quieren la desaparición de las fronteras, por eso nunca habrá un “estado anarquista”, la revolución será mundial o no será.

    Un ejemplo muy interesante es la última revolución anarquista que se dio en el mundo, es la llamada “revolución española” de 1936 a 1939, durante la guerra civil, el movimiento anarquista español aparte de enfrentarse al fascismo franquista y nazi trató de llevar a cabo la revolución mediante colectividades anaraquistas, en las regiones españolas en las que eran la fuerza mayoritaria o pactando con los socialista de UGT y marxistas del POUM. También participaron temporalmente en el gobierno republicano. Pero tanto los republicanos burgueses como ciertos sectores marxista, el PCE, trataron de boicotear la revolución. El resultado fue catastrófico, guerra civil entre los propios republicanos, anarquistas y marxistas no autoritarios contra estalinistas, al final de la guerra. García Oliver anarquista amigo de Durruti, que formó parte del gobierno del socialista Largo CAballero, fue partidario de tomar el poder y derrotar a burgueses y sus aliados comunistas, pero su propuesta no fue aprobada por sus compañeros de la CNT.
    Visto con cierta distancia, y tras el lamentable fin de la revolución soviética o los derroteros capitalistas que ha tomado la china maoista, es evidente que la derrota del capitalismo mundial, será desde las bases, la autogestión obrera y la desaparación de religiones y fronteras, desde el anarquismo o no será.

  • el 30 enero, 2013 a las 3:54 am
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    qué pasó papá, temen a lo que escribo? O qué? Qué pasa conmigo? No pueden publicar mis comentarios? Vamos, donde estan los hombres del sitio?

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