Respuesta y saludos fraternos a Camila Piñero Harnecker

Dmitri Prieto

Foto: Caridad
Foto: Caridad

HAVANA TIMES— Querida y estimada Camila: Primero que todo, solicito disculpas por haberte causado molestias con mi artículo en Havana Times.

Por otra parte, creo que te equivocas al considerar  que mi pensamiento es “que dos personas pueden influir en decisiones tan significativas como lo es abrir espacio a un nuevo tipo de organización socio-económica en nuestro país”.

En realidad, soy más extremista de cómo me imaginas: yo pienso que UNA persona puede y debe influir en decisiones significativas para la organización socio-económica de su país. Es decir, CUALQUIER ciudadano o ciudadana, sea o no académica, activista, diputada, delegada, trabajadora, ama de casa, cuentapropista, cooperativista, jubilado, enfermo de cáncer o de sida, etc.

Eso es lo que deriva  del personalismo, doctrina filosófica y teológica que dignifica al ser humano, defendida en el siglo XX por pensadores cristianos como el francés Emmanuel Mounier y el ruso Nikolái Berdiáev (aunque conozco que hay otras acepciones del término “personalismo”, entre ellas la que se usa como sinónimo de “culto a la personalidad”; no es mi intención practicar semejante culto, sino más bien desenmascararlo, como pudiera confirmar cualquier lector de mis textos).

En la realidad humana sólo existen personas ESPECÍFICAS, el humano abstracto es una idea platónica, por lo cual no veo nada malo en que “las acciones y sus resultados” sean “atribuidas a personas específicas”, ya que son justamente personas –muchas o pocas, no importa- quienes constituimos cualquier sociedad…

Las personas “de a pie”, en corajudo esfuerzo democrático, son la única fuerza que puede sacar “más país” (como decía Martí) de cualquier iniciativa, venga de donde venga. Sin coraje, sin creatividad y sin pueblo las propuestas y leyes valen bien poco. El vector del poder debe partir desde abajo.”

Creo que es absolutamente imprescindible recuperar el horizonte de la dignificación de la persona específica para el pensamiento social emancipador (socializador, justiciero, de izquierda), pues en caso contrario arriesgamos –una vez más- a caer en la trampa del anónimo “hombre-masa”.

Por otra parte entregamos sin pelear el tema de reivindicar el ser humano personal (que no “individual”) a quienes razonan la democracia y la liberación de las fuerzas productivas en términos de individualismo, de la “iniciativa privada”, de la economía de mercado (que prefieren “sin adjetivos”), de la privatización, y en un final, del dominio del capital y de la atomización social a lo Thatcher (quien una vez dictaminó: “la sociedad no existe, sólo hay individuos”).

Por eso, me parece objetable el título de tu respuesta a mi post en HT. Por mi parte, creo que si no aprendemos a personalizar (en el sentido correcto) no puede haber socialización verdadera, y los capitalistas terminarán comiéndose el grueso del pastel (como ha sucedido otras veces, en otras tierras).

Creo que tus fascinantes trabajos investigativos, entre ellos el reciente sobre los tres tipos de pensamiento económico en Cuba, tienen importantes puntos de convergencia con la crítica que aquí formulo.

Pero, leyendo tu mensaje, creo que lo que interpretas es que en mi artículo pretendo depositar excesivas cuotas de protagonismo en justamente DOS personas, quienes lo que han hecho es colaborar en una labor colectiva de larga data. Nada más lejos de mi intención.

Ya dije, soy enemigo recalcitrante del “culto a los héroes” que tanto daño ha hecho a la lucha por la justicia.  Por ello, reitero mis excusas por lo que parece ser un malentendido, al colocarte en una situación desagradable.

Si relees el texto, te darás cuenta de que afirmo explícitamente que las dos personas mencionadas por sus nombres “en ningún momento han estado solas”.

En la realidad humana sólo existen personas ESPECÍFICAS, el humano abstracto es una idea platónica, por lo cual no veo nada malo en que “las acciones y sus resultados” sean “atribuidas a personas específicas”, ya que son justamente personas –muchas o pocas, no importa- quienes constituimos cualquier sociedad…

Asimismo digo: “Camila es la investigadora más conocida de toda una comunidad especializada de economistas, sociólogos y antropólogos que profundizan los estudios cooperativos en Cuba. Un equipo de esos expertos fue el que preparó el proyecto de legislación.”

Y después enfatizo: “Sin dudas, tocará a la gente darle impulso a las nuevas cooperativas, ampliando su alcance y derribando los cercados de papel y de miseria. Todo dependerá de la creatividad y de la capacidad crítica del pueblo.

Las personas “de a pie”, en corajudo esfuerzo democrático, son la única fuerza que puede sacar “más país” (como decía Martí) de cualquier iniciativa, venga de donde venga. Sin coraje, sin creatividad y sin pueblo las propuestas y leyes valen bien poco. El vector del poder debe partir desde abajo.”

Concuerdo absolutamente con tu idea de que “Los defensores del socialismo –y más aún de su versión autogestionaria o democrática– saben bien la importancia de que todas las personas se sientan partícipes y protagonistas de la historia que construyen cada día.”

Es justamente eso lo que quise expresar en mi artículo, en el que también quería agradecer a dos personas que aprecio mucho por su labor.

Lamento el malentendido, y te agradezco de todo corazón tu hermosa lección de humildad.

Sobre todo, me alegra enormemente una vez más (nunca lo dudé) saberte en la trinchera de quienes “desesperadamente necesitamos… que “el pueblo” sea protagonista de los cambios que hoy realizamos”.

Con respeto y afecto sinceros,
Dmitri

Dimitri Prieto-Samsonov

Dmitri Prieto-Samsonov: Me defino por mi origen indistintamente como cubano-ruso o ruso-cubano. Nací en Moscú, en 1972, de madre rusa y padre cubano; viví en la URSS hasta los 13 años, aunque ya conocía Cuba, pues veníamos casi todos los años de vacaciones. Habito en un quinto piso de un edificio multifamiliar, en Santa Cruz del Norte, cerca del mar. Estudié Bioquímica, Derecho (ambas en La Habana) y Antropología (en Londres). He escrito sobre biología molecular, filosofía y anarquismo, aunque me gusta más leer que escribir. Imparto clases en la Universidad Agraria de La Habana. Creo en Dios y en la posibilidad de una sociedad donde seamos libres. Junto con otra gente, en eso estamos: deshaciendo muros y rutinas.

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4 thoughts on “Respuesta y saludos fraternos a Camila Piñero Harnecker

  • Nada Dmitri que se te subio el Guatacon de guardia y Camila te aplico un “no me defiendas compadre”. Personalmente no creo que sea una victoria del cooperativismo o en ultimo caso una victoria “pirrica”. Solo hay que leer la ley para darse cuenta del “cantinfleo” de sus articulos que no dicen casi nada concreto y todo lo deja en manos de un reglamento que lejos de insentivar esta forma economica mas cercana al socialismo, le pone obstaculos y limitaciones burocraticas para quitarle los deseos de asociarse a los cubanos.

    A mi entender seria mejor comenzar a debatir a profundidad la Ley de Cooperativas para mejorarla, antes que comenzar a buescarle padres y madres

  • Hay algo más. Veo que todas las opiniones que se vierten en este foro sobre posibles soluciones para la maltrecha economía cubana giran alrededor de las cooperativas. Se extraña la aparición de algún texto que calcule el sitio que deberán ocupar las PYMEs ¿O es que alguien piensa que podremos pasar sin ellas?

  • Ojalá terminen por ponerse de acuerdo los dos, pues cada cual tiene su cuota de razón. Uno de los puntos positivos de HT: del choque de opiniones puede nacer un tercer criterio más flexible y abarcador que las posturas en apariencia encontradas que le dieron origen. Vale.

  • Espero que el debate se abra, sobre como funcionaran las cooperativas, sobre cuales son logicas de organizacion del trabajo y del como se distribuiran las riquezas. Las experiencias practicas lo diran todo y desde la izquierda debemos impulsar las cooperativas socialistas, las fabricas recuperadas, o la cogestion y autogestion de empresas agricola y urbana, etc. Todo parece un sueno pero hoy en Espana en tiempos de crisis, estos ejemplos sobran. Pero cuidado con la expontaneidad de los procesos porque nos pueden llevar a logicas radicalmente contrarias a lo que pensabamos.
    Algo importante que no se nos debe escapar es el debate para el nuevo CODIGO DE TRABAJO que sera una pieza esencial para la organizacion de las cooperativas. El reconocimiento de los derechos, control obrero y asambleas de trabajadores en la toma de desiciones politicas seran retos culturales, despues de anos de silencios, que debemos rescatar, siendo una legislacion que impulse ese cambio.
    En mi mente ( sin personalismo) tengo hace un tiempo la idea de crear un grupo trabajo de investigacion-accion para que desde la antropologia economica y social o desde la sociologia, hagamos un seguimiento de las culturas que comienzan a surgir. En esta idea vamos por la etapa de financiar el proyecto desde aca. Faltan los investigadores desde Cuba, dispuesto a realizar este trabajo, de trabajar con la gente, formar parte de una cooperativa, y escribir un diario para conocer por cuales caminos vamos. Espero que esto se pueda realizar pronto.

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