Efecto Cártel

Dmitri Prieto

HAVANA TIMES — La palabra “cártel” se refiere a una forma de monopolio, cuando varios vendedores en un mercado se ponen de acuerdo para mantener sus precios altos, independientemente de la demanda.

En Cuba, la economista Camila Piñero en una de sus últimas investigaciones (publicada en la revista “Temas”) sobre los sectores emergentes del mercado cubano, llamó la atención sobre la aparición de tales maniobras.

Pero no hace falta leer revistas académicas para percatarnos de eso.

Hace unas semanas, mi padre estaba ingresado en un hospital, y deseó cenar con una hamburguesa. Yo salí a buscar entre los diversos puntos cuentapropistas de la zona, y lo primero que noté fue que en esa zona (un lugar bien céntrico de El Vedado habanero) una hamburguesa de res cuesta sobre los 60 pesos MN (bueno, en ciertos sitios estaba a 58, lo cual no hace mucha diferencia…). Un precio, ciertamente, mucho mas alto que el acostumbrado.

Fui a un establecimiento bien adornado, dotado de mesitas, provisión de cerveza en latas y un gran tv de pantalla plana donde pasaban clips de Marc Anthony. Esperaba que la calidad de las hamburguesas fuera comparable a la de ese cantante, o al menos a la del tv. Hice un pedido “para llevar”.

Me dieron la hamburguesa en breves minutos, introducida en una bolsa desechable, y se la lleve, triunfal, a mi papá.

Bueno. Según su criterio, (a pesar de que el producto SÍ parecía contener carne de res) la hamburguesa parecía como de plastilina, y era prácticamente insípida. Probé un pedazo, y tuve que darle la razón.

Ojo: en Cuba, sólo establecimientos “para ricos” exhiben la parafernalia que tenía ese timbiriche (me refiero a tv, Marc Anthony, y cerveza, además de que las empleadas estaban uniformadas “al estilo” de su empresa, y había hasta un logo parecido al de McDonalds).

Pero el producto principal, pues no servía para nada.

No sé si las otras microempresas “para ricos” de los alrededores las tenían tan malas.

Pero fue para mí la comprobación más fuerte del efecto cártel… y de que la economía [cubana] de mercado para nada garantiza la calidad al cliente – o al menos una “correcta” relación calidad-precio.

Dimitri Prieto-Samsonov

Dmitri Prieto-Samsonov: Me defino por mi origen indistintamente como cubano-ruso o ruso-cubano. Nací en Moscú, en 1972, de madre rusa y padre cubano; viví en la URSS hasta los 13 años, aunque ya conocía Cuba, pues veníamos casi todos los años de vacaciones. Habito en un quinto piso de un edificio multifamiliar, en Santa Cruz del Norte, cerca del mar. Estudié Bioquímica, Derecho (ambas en La Habana) y Antropología (en Londres). He escrito sobre biología molecular, filosofía y anarquismo, aunque me gusta más leer que escribir. Imparto clases en la Universidad Agraria de La Habana. Creo en Dios y en la posibilidad de una sociedad donde seamos libres. Junto con otra gente, en eso estamos: deshaciendo muros y rutinas.

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4 thoughts on “Efecto Cártel

  • mejor aun hubieras ido a una cafeteria estatal donde son mas “sabrosas” y baratas………..

  • Dmitri el comercio minorista que se esta fomentando en Cuba no tiene garantia ninguna en la calidad de los productos, pues no existe una red de comercio mayorista donde estos mini empresarios puedan abastecerse, contrario a los restauranes y cafeterias estatales que si pueden comprar al por mayor. Esa competencia desleal que ha impuesto el gobierno demuestra que para nada desea que este sector se desarrolle y obliga a los dueños de estos establecimientos a realizar “inventos” de todo tipo para salir a flote. Te recomiendo que revises bien la carne no vaya a ser que tu padre se haya comido una hamburguesa de aura tiñosa o de gato.

  • Bueno, la carne molida es bastante insípida. Si además usaron esa recontracongelada de las shopping aquello debió tener sabor a soga, cartón o algo así.

  • Por supuesto ya tu no compras mas ahi, y asi haran otras personas que le pase lo mismo, a largo plazo o mejoran la calidad o quedan al campo.

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