Y el glasnot y la perestroika, ¿si han de suceder?

Dariela Aquique

Calle de Santiago de Cuba.
Calle de Santiago de Cuba.

HAVANA TIMES — Mucho se ha especulado durante años, acerca de una supuesta transición política en Cuba. Diversas y fallidas han sido las recetas dadas por los grupos cubanoamericanos de derecha radicados fuera de la isla, principalmente en la ciudad de Miami.

Desde una posición donde prima el resentimiento, han recurrido a métodos como el financiamiento de agresiones armadas, sabotajes, acciones terroristas. O la propuesta e implantación de leyes que contribuyen a recrudecer el embargo económico. O alentar el éxodo ilegal, entre otras. Todas estas fórmulas lejos de dañar al gobierno, han perjudicado más que nada al pueblo.

La oposición de adentro, de manera pacífica no ha abandonado su intento constante de que se tomen en cuenta sus reclamos. Desde cartas con recogidas de considerable número firmas, o el reconocido Proyecto Varela,  marchas pacíficas. Y finalmente la opción mediática, utilizando los blog, el twitter, o espacios como Estado de Sats o Razones ciudadanas y otras iniciativas.

El Estado por su parte, alegando defensa propia en ocasiones ha logrado dejar mal parado a su adversario y otras veces ha reprimido de manera implacable a sus oponentes. El encarcelamiento, la persecución y muchos otros métodos menos ortodoxos, han sido empleados para silenciar a la disidencia.

Lo cierto es, que los antagónicos al gobierno de Castro (en su primera y segunda temporada: Fidel y Raúl), no han tenido éxito. A las buenas o las malas, durante 54 años Cuba ha vivido bajo un régimen glorificado por muchos, maldecido por otros y en los últimos años, bastante impopular por la mayoría.

Pero como la verdad nunca es absoluta, en esta vorágine hay varios bandos.

Entre los de afuera:

1- Gente buena, que añora una Cuba plural y mejor.

2- Gente mala, que pretende una Cuba anexionista, donde regrese el poder a la oligarquía.

Entre los de adentro:

1-Ciudadanos dignos, que luchan por el respeto a los derechos cívicos, amén de las ideologías políticas. Y por cambios económicos y sociales que hagan un país preferible.

2- Ciudadanos no tan dignos, que se mienten o exageran y sacan provecho personal de la situación del país (de este tipo los hay tanto en altas esferas del gobiernos, como en los más notables grupos opositores)

Pero entre una cosa y otra, la esperada transición se ha venido a anunciar sola y de boca del mismo presidente. Ha dicho que este período de cinco años será su último mandato.

Esto me hizo recordar a la antigua Unión de Repúblicas Soviéticas, que ni la guerra fría, ni los enemigos de adentro pudieron derrocarla. Ella cayó por su propio peso, como el muro de Berlín. Porque el tiempo es implacable. Porque los adalides mueren o envejecen.

Y aunque las nuevas figuras que vengan a gobernar el país, digan ser incondicionales al legado político de sus antecesoras. Sabemos todos, que una Cuba sin Castros, será una Cuba diferente. Y que nada garantiza la continuidad del régimen tal cual ha sido hasta hoy (a pesar de las “aflojadas” de tuerca que ha dado Raúl)

Resta esperar este quinquenio. El nombre que se maneja, es el del primer vicepresidente los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez, de 52 años, que para entonces tendrá 57. ¿Puede ser este el Gorbachov antillano?

Y el glasnot y la perestroika, ¿si han de suceder?, ojalá no le cueste tanto sufrimiento al pueblo, que queda siempre atrapado en medio de la pugna de los bandos que aspiran a agenciarse el poder.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


6 thoughts on “Y el glasnot y la perestroika, ¿si han de suceder?

  • el 6 marzo, 2013 a las 7:14 pm
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    Acaso llegaremos a la Troika de Pérez, que lo del Batey no tiene remedio por que es la mentalidad de Liborio la que está enferma; los Castro y sus amiguetes son solo la suma y personificación de los pecados nacionales.

  • el 6 marzo, 2013 a las 2:51 pm
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    Pesele a quien le pese (yo incluido) hay cosas que son inmunes a la propaganda y la RFCuba está en Miami (en su mayor parte)

  • el 6 marzo, 2013 a las 2:10 pm
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    Hola Cuban Reich,

    La RFCuba consiste en dos millones de cubanos en el exilio. Solo los cubanos de Florida generan un PIB superior a toda Cuba.

  • el 5 marzo, 2013 a las 3:56 pm
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    Y ¿donde está la RFA, digo la RFCuba? ¿Dónde los millones para reconstruir? ¿Quizás en USA? No veo clara la comparación con Alemania

  • el 5 marzo, 2013 a las 10:54 am
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    La gran duda consiste en saber si Díaz-Canel se convertirá en un Gorvachov caribeño.

    Hay dos problemas: sería demasiado tarde porque todavía faltan cinco años; y además no es seguro que se vaya a convertir en un Gorvachov.

    Yo, más bien apuesto por una evolución tipo Alemania Oriental con caída del Muro … antes de cinco años.

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