Una serie televisiva y verdades ocultas

Dariela Aquique

Pablo Escobar “el patron del mal”. foto:tvytelenovelas.com

HAVANA TIMES — La teleserie Pablo Escobar, el patrón del mal, en transmisión por el Canal Caracol, tiene a todos enganchados (cubanismo de moda). Los más viejos rememoran los detalles de aquellos años 80 para Colombia, donde el nombre Pablo Escobar era el plato fuerte de cada noticia que refiriera a ese país.

Los más jóvenes conocerán los pormenores de la vida de quien fue el más grande capo del narcotráfico, apodado el Zar de la cocaína. El que con el comercio de droga hizo la fortuna más grande de su país y una de las más grandes del mundo, evaluada entre los 9 y 15 mil millones de dólares de la época.

En 1989, la revista Forbes declaró a Escobar como el séptimo hombre más rico del mundo. Aunque nuevas averiguaciones han revelado que la venta de drogas le trajo beneficios de más de 25 mil millones de dólares de aquel entonces, entrando así en la lista de las 10 personas más ricas de la historia de la humanidad.

Este audiovisual biográfico de la leyenda Escobar, aunque han cambiado los nombres de casi la mayoría de los personajes, ha sido muy preciso en el orden cronológico de los hechos y su reproducción exacta, cual fueron realidad. Esto se puede comprobar, cuando en la edición, se mezclan imágenes de archivo con las de la filmación.

Imagino que quizás para no herir susceptibilidades de personas que sobrevivieron a Pablo, como su familia, amantes y amigos, se han transformado los nombres de los personajes, aunque en realidad las analogías, lo hace bien evidente.

Algunos ejemplos:

El nombre del hijo, de Juan Pablo fue sustituido por Pablo Emilio. Y de su esposa, de María Victoria a María Patricia

El alias de su hermano en la serie es Peluche, cuando en realidad era Osito. O de sus sicarios, como la variación del Popeye, por Marino

La personificación de importantes capos del Cartel de Medellín, también tuvo transformaciones, como El Mariachi, por El Mexicano. O los hermanos Ochoa, por los Motoa.

Esta reproducción de un período inolvidable en la historia colombiana y el protagonismo que cobrara el señor Pablo Escobar Gaviria, en sus diferentes facetas como empresario, político y narcotraficante. Pero también como asesino y terrorista, contrapuesto a haber sido un amoroso y dedicado padre, hijo y esposo.

Este controvertido personaje al que las autoridades colombianas vinculan al asesinato de más de diez mil personas; quien fomentará el sicarismo y el terrorismo en los barrios de Medellín, Bogotá, Cali, Cartagena y casi todo el país. El que se constituyó en el criminal más buscado del mundo a comienzos de los años 90.

Fue un confeso partidario de la izquierda, (aunque negoció y se valió de los servicios de tropas paramilitares de ultra derecha).

A fines de los años 70 o a principios de los 80, tras la imagen del político filántropo interesado en el bienestar popular, financió la construcción de muchas obras benéficas para los pobres, entre ellas 50 canchas de fútbol, y un barrio de viviendas para cuatrocientas familias pobres, llamado “Medellín sin tugurios”, también conocido como “barrio Pablo Escobar”, entregado en mayo de 1984.

Todos estos detalles, así como su vida privada y excentricidades, son magistralmente llevados a la pantalla por  Canal Caracol.

Popeye y sus memorias.

Aunque ellos ponen una nota aclaratoria de que la serie está inspirada en el libro La Parábola de Pablo, de Alonso Salazar y que ha sido recreada con personajes y textos de ficción. Todos los que conocen o han averiguado al respecto saben que la serie es absolutamente fiel a la verdad.   

Y eso de ficción queda descartado cuando se tiene acceso a materiales anteriores, como los libros Mi hermano Pablo, de  Roberto Escobar (su hermano). Amando a Pablo, odiando a Escobar, de Virginia Vallejo (su amante). O filmografías como Pablo: ángel o demonio, Los archivos privados de Pablo Escobar, Pablo Escobar: el terror de Colombia del History Channel y Pecados de mi padre, (documental argentino de 2009 sobre la vida de Pablo Escobar. Con entrevistas a su hijo Juan Pablo como protagonista)

Verdades Ocultas

La serie que todas las semanas es pirateada de Internet es vendida en los paquetes, que junto a shows, documentales, películas, teledramas y novelas, circulan de gente en gente en Cuba, para esquivar la programación televisiva nacional (dicho sea de paso, cada vez más espantosa).

Esta serie no habría sido jamás vista en Cuba, a no ser de esta manera. Pero esas son las barreras, que derriba la tecnología y la razón por la cual el acceso a Internet se nos niega en la isla.

Los cubanos que sienten una gran afinidad por los antihéroes (quizás se deba a haber sido saturados con la imagen de los héroes), persiguen cada capítulo.

Pero lo que más ha llamado la atención, amén de ver a paisanos actores, que aquí son histriones de primera línea, siempre en roles protagónicos, interpretando allá personajes secundarios y episódicos (claro, les pagan tres veces mejor). Fueron aquella escena donde se revelaron los nexos del Cartel de Medellín, con los sandinistas.

Cuando parte de las rutas hacia Estados Unidos, se hacía través de Nicaragua. Este escándalo se destapó por una foto tomada por la DEA donde aparecen Escobar, miembros del gobierno nicaragüense y un piloto estadounidense (el que tomó la foto en secreto) cargando cocaína en una avioneta.

Jhon Jairo Velásquez Vásquez “Popeye”, el lugarteniente de Pablo Escobar y uno  de sus principales sicarios, escribió años después sus memorias junto con la periodista Astrid Legarda, en un libro titulado El verdadero Pablo: sangre, traición y muerte, donde narra la historia del Cártel de Medellín Y con relación a este hecho, dice:

“Las fotos de Pablo Escobar, de ‘El Mexicano’, de Federico Vaughan y de los funcionarios nicaragüenses, cargando con cocaína el avión piloteado por Barry Seal, fueron contundentes en el desarrollo de los hechos. Los sandinistas recibían de Pablo Escobar entre quinientos y mil dólares por cada kilo de cocaína, dependiendo del tamaño del embarque. Aparte de esto, cobraban doscientos dólares por el almacenamiento y custodia de cada kilo de coca. Lo que no veían era que se estaban fraguando su propia muerte política y el principio del fin de la Revolución Sandinista”.

Pablo el político.

Esto demuestra la doble moral que caracteriza a la mayoría de los gobiernos populistas, de izquierda y socialistas. Como dice en uno de sus parlamentos el personaje de Pablo, interpretado impecablemente por el actor Andrés Parra: … a nadie le gusta más el dinero en efectivo que a la gente de izquierda…

Pero otras verdades afloran en la serie, aunque no se hace mucho hincapié en ella. Se trata de los supuestos vínculos del afamado capo del narcotráfico con el gobierno cubano. Las escenas vistas en la serie hablan claramente de que Cuba, fue otra de las rutas que usaba el Cartel de Medellín, para entrar la coca en suelo norteamericano.

Pero muchos más detalles pueden encontrarse en las declaraciones del Popeye. Dice cosas tan alarmantes, como haber sido intermediario de la correspondencia que mantenían Pablo Escobar y Fidel Castro, cuando entregó una carta de su patrón destinada al Comandante, nada menos que a Gabriel García Márquez, el Nobel de literatura, amigo personal de este último, y quien la entregaría personalmente.

Invito a los lectores a seguir la serie, o entrar a sitios que contengan información al respecto. Así encontrará biografías de grandes asesinos, políticos o personajes de la historia. Así descubrirá verdades ocultas.

Una vez más se convencerá de la vigencia de esta frase, del filósofo Herodoto: “Dad todo el Poder al hombre más virtuoso que exista; pronto le veréis cambiar de actitud”.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


2 thoughts on “Una serie televisiva y verdades ocultas

  • el 27 octubre, 2015 a las 2:06 pm
    Permalink

    Porque no hablas de los grupos paramilitares de derecha y de la colaboración de Uribe Velez con el cartel como jefe de la aeronáutica civil, y también de los políticos gringos para el trafico hacia Miami?

  • el 24 octubre, 2012 a las 9:16 pm
    Permalink

    Antes de esta novela ya se sabía de que Fidel estuvo en la papa con Pablo Escobar.

    Acuérdate, que de todos los de la causa 1/89 al único que le echaron más años de los que pedía el fiscal fue a uno que se puso a llorar diciendo que a él le aseguraron que aquello estaba autorizado al “máximo nivel” . Todos los demás, que se prestaron para decir que el jefe no sabía nada, les tiraron una rebajita de condena.

    Hay una película, “El elegido de Dios” donde se ve que Fidel regaña a Noriega y le dice “te metiste con los que no tenías que meterte” a lo que Tony le pregunta, “¿con los americanos? Y Fidel le responde: “no, estúpido, con los colombianos” Por esa época Noriega le había caído a laboratorios y depósitos de droga

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *