Se llenarán las embajadas

Dariela Aquique

Adentro del Aeropuerto José Martí de La Habana. Foto: Caridad

HAVANA TIMES — Hace muy poco mi amigo Alfredo escribió algo bajo el título Que se llenen los cielos de aviones. Él con su rico estilo de comentarista, ripostaba un disparate dicho por el señor Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba.

Hacía alusión a una respuesta absurda que diera el antes mencionado al joven Eliecer Ávila, entonces estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), cuando en una visita del parlamentario al Centro de Estudios hace poco más de cuatro años, el estudiante lo emplazara con preguntas acerca de la prohibición a los cubanos de viajar a cualquier parte del mundo.

Se tocó un punto neurálgico de las facultades civiles de los nacionales, que ha estado por décadas vetado, el derecho a viajar, esa potestad de andar a conocer otras partes del planeta por elección personal.

Como sabemos las opciones de salidas del país de los cubanos se reducen a:

– salidas definitivas por reunificación familiar (mayormente para EE.UU)
– por haber contraído matrimonio con un extranjero(a)
– por cumplimiento de misiones o colaboraciones de trabajo en otros países
– a competencias o eventos (regularmente deportivos)
– por carta de invitación de amigos o parientes residentes en el extranjero o extranjeros
– y final y tristemente por salida ilegal (la que ha costado la pérdida de muchas vidas)

En esta lista se excluye el arbitrio de cualquier individuo de haber hecho sus ahorros para ver otras tierras. Eso se nos ha negado y ha traído como consecuencia que los habitantes de la más grande de las Antillas se las inventen para salir de la Isla a cualquier precio.

Como tal oposición es inexcusable, al jefe del Parlamento, solo se le ocurrió decir que… si todo el mundo viajara, se llenarían los cielos de aviones y hasta de accidentes aéreos habló. Pero como el país se propone una actualizada versión de la perestroika, la política migratoria es uno de los tópicos que debe cambiar.

Desde el pasado Congreso del Partido Comunista, se barajaron ciertas menciones en este sentido; se prometió ser tocado en la Conferencia del PCC y hasta hoy han quedado pendientes las decisiones que con tanta expectativa aguarda el pueblo.

Todavía no se comunica de manera oficial la puesta en vigencia de las nuevas leyes al respecto, pero ya se filtra que en reuniones con militantes y agentes de la seguridad del estado en pocos días será divulgado por los medios la validez de dichas leyes.

Una euforia silente envuelve a los cubanos que se imaginan sacando sus pasaportes, solicitando visados y sacando sus boletos para conocer el Caribe, América Latina, Europa, Asia, África o el Medio Oriente (claro que en dependencia de sus economías y de las visas que otorguen las Embajadas o Consulados).

Aunque la precariedad financiera de los cubanos no les deje más opción que reunir en años para conocer hermanas islitas caribeñas, aunque suene a quimera, no importa.

Hace feliz saber que no necesitarás Cartas Blancas (permiso de salida), ni excesos de trámites burocráticos en las Oficinas de Inmigración y Extranjería.

No creo que seamos nosotros los que llenemos los cielos de aviones, pero sí van a verse bien llenas las Embajadas.

Las colas harán recordar a la Embajada del Perú en el año 80, no desesperados pidiendo asilo político, sino calmados, lógicos, como debe ser, pidiendo solo una visa para viajar.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.

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14 thoughts on “Se llenarán las embajadas

  • Maria,saludos desde Berlin,estuve “esperando 1 ano”,un “permiso” para “ENTRAR A CUBA”…despues decidi,ya no “viajar”,regrese al consulado,y “exigi” el dinero….habia otro consul,le dije que ya no viajaba,el me dijo “voy a enviar un fax a Cuba,a ver que pasa”,me dijo que no “volviera mas al consulado”que el me llamaria por TE,en si asi lo hizo,a los 15 dias me llamo ..y me dijo..que llevara una foto,para hacer el pasaporte,en ese tiempo lo hacian en Paris,hoy en Madrid……pero solo queria ver a mi padre,por ultima vez,fallecio en Oct,del ano pasado…increible no?? un ano ..para “entrar a Cuba”…

  • El asunto de la flexibilización o desaparición de las restricciones migratorias no debe medirse por la cantidad de cubanos que realmente podrán viajar, sino por el número de ciudadanos que ya no sentirán sobre sí la amenaza de que no los dejen salir, que es una de las ás refinadas formas de represión parfa mantener a la gente callada y tranquila.

  • Ja, a esperar sentados.

  • Pues que se llenen las embajadas. Eso no debería preocupar al Gobierno cubano (al menos no en el plazo inmediato). Pero que a cambio se vacíen las oficinas municipales de Inmigración, donde los cubanos debemos pasar tantas horas de espera y dejar tantos CUC, para salir de nuestro país, por el motivo que sea.
    Algo más. Tengo entendido que en Cuba lo que rige para el movimiento de sus ciudadanos más allá de las fronteras nacionales son “regulaciones”, no leyes. Así que no se trata de legislar, sino de cambiar “medidas” que se han ido adoptando casuística y coyunturalmente, dependiendo en ocasiones, incluso, de la opinión de un solo funcionario, ya sea un cónsul cubano en el extranjero o un funcionario de Inmigración en la Isla. Se trata más de subjetivismos que de una telaraña legal.

  • Pero usted dice: “hermanas islitas caribeñas”

    Licenciada, no logro entender, por mas vueltas que le doy a la moneda, ese tono tan propagado en guajirolandia, entiendase con este termino todo ese “cumulo de seres superiores, herederos de “my fuhrer”, seguidores plenos de las mas rotundas tendencias nacionaleras”, ignorantes a mas no poder, clases putrefactas de la sociedad, pelda;o ultimo en la escala socio-cultural… desconocedores intensos de la capacidad y dimension de los otros, simplemente ignorantes de las diferencias y halagadores de lo propio aun cuando lo suyo sea tan miserable y tan carente de valor. Sera bueno que todos quienes manejan ese discurso reunan unos cuantos duros y se monten a un avion, aprendan que no es la guagua, y aterricen en estas islitas para descubrir la variedad cultural, la enorme riqueza gastronomica, musical, literaria, la diferencia en el acento, las costumbres tan variadas y distintas, otras formas de organizacion social, y una autentica hospitalidad que nada tiene que ver con el dinero y la necesidad… y claro, porque no caminar la barriada y notar el abandono gubernamental y la marginalidad… desde Quisqueya se lo digo: hasta Curacao y Aruba guardan una riqueza mayor que muchos lares de Cuba, pero no hay porque remarcarlo, mejor pronto adquiera usted su tiqueta de avion y compruebelo… ojala eso le haga cambiar el tono.

  • totalmente de acuerdo, Maria Silvia.

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