Reunión de mandatarios y nada más

Dariela Aquique

celac_logoHAVANA TIMES — Ciertos estados de crisis política afrontan algunos de los países que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). A solo unos días de celebrar en Costa Rica su III Cumbre, los Jefes de Estado y de Gobierno de las 33 naciones que la conforman vuelvan a reunirse para hablar de todo, menos de los derechos cívicos de sus pueblos.

Y es que este cónclave debate temas muy generales como: Declarar a la región una zona de paz y libre de armas nucleares; el dominio de las trasnacionales; la explotación de los recursos naturales; el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos a Cuba, las políticas culturales y el terrorismo, etc.

Pero en ninguna de estas reuniones se analizan temas particulares como democracia o derechos humanos. Alegan el respeto mutuo de los gobiernos por la autodeterminación, y la no intromisión en temas de política interna de cada país.

O sea, que en nombre del carácter “democrático” de la congregación, los mandatarios y sus delegaciones se cuidan de decirse unos a otros lo qué están haciendo mal y de paso se ignoran determinados tópicos que son vitales para cualquier sociedad.

Esto quizás se deba al enfoque que desde el principio quisieron impregnarle algunos mandatarios que tuvieron que ver directamente con la Cumbre fundacional. Esa ola de izquierda latinoamericana que aboga por el llamado socialismo del siglo XXI, o de nuevo tipo.

Todos estos mandatarios pro-socialistas se las han ingeniado para convocar referéndums que han tenido como objetivo plasmar en sus constituciones la opción de la reelección presidencial por más de dos períodos de mandato. Y como dice el vulgo:…pegarse con cola en la silla de gobierno.

De esta suerte, Evo Morales está en la presidencia de Bolivia desde enero del 2006, y va por su tercer período de mandato. Lo mismo Rafael Correa en Ecuador, desde enero del 2007. Daniel Ortega en Nicaragua, desde el 2007. También Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, desde 2007, y de no haber muerto Néstor Kirchner, estuviera turnándose los mandatos. De Venezuela ni hablar, donde Chávez estuvo desde 1999 hasta el 2013 y su sucesor pretende hacer lo mismo o más. Y el suis generis “sistema electoral” de Cuba, ni mencionarlo.

Sin embargo, a Michel Martelly en Haití no le ha resultado la receta de sus homólogos. Y el pueblo haitiano se ha lanzado a las calles en protesta, llamándole dictador y diciendo que él intenta perpetuarse en el poder.

Cristina por su parte enfrenta manifestaciones populares a causa de los aún no esclarecidos sucesos alrededor del presunto suicidio del fiscal Nisman. Su conjeturable acusación contra la presidenta pinta feo el panorama civil argentino.

La crisis que afronta Maduro en Venezuela, porque evidentemente el tema económico lo lleva a extraordinario, es ya un lugar común en su corto y desastroso período de gobierno.

Nicaragua, Bolivia y Ecuador, manejan bien sus timones, como para que el barco no se les vaya a pique. Y es que tienen a gobernantes que fueron alumnos aventajados en el curso Como manipular el poder, que recibieron en Cuba con el ya retirado maestro Fidel Castro.

De todas maneras dentro de unos días se reunirá la CELAC (28 y 29 de enero). Unos hablarán más que otros, como siempre. Y callarán ciertos temas para no herir susceptibilidades. Conversarán sobre cambio climático y sobre las desigualdades sociales. Felicitarán a Cuba por la nueva etapa en la que está con Estados Unidos y le echarán la culpa al neoliberalismo y a Estados Unidos de todo lo que ande mal.

Los de centro y de derecha serán reservados, aunque poco entusiastas. Nada se dirá de Ayotzinapa. Ni del caso Nisman, ni de la crisis de Haití. Respetarán la política interna de cada país. Y nada en lo absoluto se dirá de sus pueblos. Y es que estos conclaves son solo eso, reuniones de mandatarios.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


12 thoughts on “Reunión de mandatarios y nada más

  • el 26 enero, 2015 a las 11:08 am
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    Precisamente en el largo gobierno de 70 años del PRI es que hay que buscar las raices del narco-terrorismo y la corrupción de hoy.

  • el 26 enero, 2015 a las 9:03 am
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    ….Entonces no fue Lage…

  • el 25 enero, 2015 a las 10:41 pm
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    Marlén:

    Eso reclámaselo a los que por años – por no decir siglos ya – han ido estableciendo las bases de los actuales poderes omnímodos a nivel planetario. Vamos, – y tú como socióloga lo sabes mejor que la mayoría acá -, que la exclusión social y la ceguera voluntaria ante los problemas de tanta gente necesitada, no nacieron con la izquierda latinomericana, mucho menos con la fundación de la CELAC…

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