La inocencia de los musulmanes, un chiste de mal gusto

Dariela Aquique

Foto: impre.com

HAVANA TIMES — Como apunta una célebre frase: El respeto al derecho ajeno, es la paz. Y parece estarse olvidando por muchos, quienes todo el tiempo no hacen más que irrespetar a los otros desencadenando así las discrepancias.

El pasado 21 de septiembre, fecha declarada por la Organización de Naciones Unidas el día internacional de la paz, transcurrió en medio de acciones violentas.

Muchos países del extremo Oriente, Asia Central, Oriente Medio y África, como Marruecos, Nigeria, Argelia, la India, Afganistán, Jordania, Palestina, Pakistán, Irak, Bangladesh, y Turkmenistán¸ están indignados por la película La inocencia de los musulmanes, producida en Estados Unidos, la que ha desatado grandes olas de manifestaciones de ira en el mundo musulmán.

Millares de manifestantes expresan su rechazo al filme, al que consideran una blasfemia. Los fundamentalistas del Islam, obviamente no han recibido para nada bien, las sátiras hechas a Mahoma, el predicador de Alá.

Miles de simpatizantes del movimiento Hezbolá en el Líbano han recorrido las calles para denunciar el filme estadounidense. En Yemen, fueron hace unos días incendiados cines que proyectaban la película, lo mismo pasó en Pakistán y otras regiones. Pero ha sido frente a las delegaciones diplomáticas de Estados Unidos en estos países donde más se ha hecho sentir la cólera de los islamitas.

Los militantes del movimiento chiíta, en sus marchas organizadas entonan los cánticos de Muerte a América, Francia e Israel enemigo de los musulmanes. Los franceses también son maldecidos, a causa de las caricaturas del profeta publicadas esta semana en el periódico satírico francés Charlie Hebdo.

Sudán, Túnez, Teherán, Ankara, Estambul, Yakarta, Trípoli, incluso Atenas, cualquier ciudad que tenga musulmanes será escenario de protestas, acciones de violencia y resentimientos que a la larga pueden provocar desenlaces nada felices para ciertas poblaciones, donde siempre habrá un saldo grande de vidas inocentes.

Gases lacrimógenos, heridos, muertos, es la estera de hechos desagradables que viene dejando este chiste de mal gusto de esos incognitos realizadores de la película que tanto ha molestado a los practicantes del Islam.

Profesar y practicar cualquier religión es un derecho. El absoluto respeto a las creencias, normas morales y prácticas rituales de los otros, es un buen punto de partida para lograr un poco de paz en este mundo. Y esperemos estos incidentes no tengan futuras repercusiones lamentables.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


9 thoughts on “La inocencia de los musulmanes, un chiste de mal gusto

  • el 2 octubre, 2012 a las 11:51 am
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    Pienso que el derecho a la libertad de expresión debe estar por encima de la llamada “corrección política”, si hoy permitimos que se censure esa libertad por considerar blasfemo u ofensivo a una determinada religión un libro, una película o cualquier tipo de expresión, mañana tendremos que aceptar que se impida llamar a los tiranos por su nombre, pues ellos se consideran a si mismos “sagrados” e “intocables”. No en balde el gobierno cubano ha apoyado esa posición, disfrazada de “respeto a la religión musulmana” obviando que ellos mismos no respetan ningún tipo de ideas que no compartan o al menos les haga el juego, como ahora sucede con la jerarquía de la iglesia católica cubana y algunos otros “líderes” religiosos.

    Si les ofende la película, pues que no la vean, que nadie los obliga… y lo de retrógrados, intolerantes y salvajes, lo tienen bien ganado, pues una religión (o sistema de valores) basada en el asesinato del “infiel”, la práctica esclavitud de la mujer, los matrimonios de niñas de 9 o 10 años con hombres hechos y derechos, no merece otro calificativo. Si esa es la “civilización” que promueven, se entiende lo bien entonces que resulte imposible que en pleno siglo XXI podamos aceptarla.

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