En Cuba se sigue improvisando

Dariela Aquique*

Dariela Aquique (d) en la conferencia del ASCE.
Dariela Aquique (d) en la conferencia del ASCE.

HAVANA TIMES — En la cruzada orientada a “rehacer” concepciones y prácticas a partir de los Lineamentos Económicos, el Estado cubano ha dicho que…no fueron válidas en otros momentos, a consecuencia de la incidencia de un contexto mundial globalizado, caracterizado por una crisis estructural del sistema capitalista… Y no conforme con este argumento, añade que…son posibles en la actualidad, porque se operan en medio de un proceso de interacción social diferente al acumulado durante medio siglo…

Como era de esperar, se deja en segundo orden de responsabilidad a las deficiencias y errores en la práctica económica estatal y su ulterior reflejo en la vida social.

Pero todos sabemos que la economía en Cuba tiene congénitas deformaciones estructurales que han hecho perdurable no haber podido rehusar la subordinación a otras economías que tradicionalmente han sustentado el sistema productivo del país en términos de capital y de tecnología.

El gobierno hoy da señales inequívocas de desesperación por mantenerse en el poder en la recta final. Aunque para eso tengan que hacer desde “el nuevo modelo económico” que implementa inéditas medidas y legislaciones, hasta la presentación de una cartera de negocios por 8.700 millones de dólares en la reciente Feria Internacional de La Habana, con una lista de 246 proyectos que van desde la producción de pollo y la fabricación de vacunas o botellas hasta el desarrollo de parques eólicos.

Cualquier cosa les sirve en sus intentos por preservarse, lo que es más irónico que las estrategias de una vieja y agotada meretriz que pretende reinventar el Kama Sutra.

Por orden cronológico los desastres empezaron en 1959, cuando solo en un año el Estado cubano comenzó las nacionalizaciones en la industria, la banca y los servicios, iniciándose la ordenación del sector estatal de la economía y la desconexión del mercado norteamericano.

En 1961 y hasta 1972, la planificación y la centralización de la administración de los recursos materiales y humanos, tomando como patrón a la URSS, fue el ojo del huracán. Esta etapa puede considerarse el inicio de las utopías; tiempos en que hubo tentativas de prosperar en la industrialización, la agricultura y la sustitución de importaciones, sin tener en cuenta la insuficiencia de los recursos financieros para proyecciones de este calibre.

Desde entonces el sector económico pasó a ser terreno de presunciones. A partir de esta perspectiva se concibió la célebre Zafra de 1970; convirtiéndose en el superobjetivo de la nación producir diez millones de toneladas de azúcar, convertida en la gran misión y apuntalada con alocuciones y consignas. Las acciones económicas empezaron a ser dirigidas a la merced de un protagonismo político que priorizaba el aspecto ideológico, subestimando las cualidades mercantiles necesarias para su ordenanza.

La absolutización del concepto de propiedad social y la toma de decisiones arbitrarias llevaron a la inmovilidad de la pequeña propiedad individual, y por supuesto generaron la primera gran crisis que evidenció la limitada capacidad del Estado de promover una coherente agenda de desarrollo económico.

En la década de los 80, integrados al Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), parecían olvidadas las tribulaciones de los 70, y puede decirse que hasta 1986 se percibía un ambiente económico que aparentaba eficacia. La relativa suficiencia de recursos materiales producía un efecto en la vida rutinaria que en sentido general hacía ver que estaban cubiertas las necesidades básicas de la población.

Si subsistíamos en una entelequia de cotidianeidad armónica, pero la economía no era sustentable. El atraso tecnológico en muchas regiones del país, los salarios insuficientes, el desamparo del campo, por citar solo algunas, provocaba lamentables estadísticas en los sectores productivos.

De1986 hasta 1990, etapa conocida como Proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, se abogaba por la búsqueda de un modelo económico sustentable y socialista; sobre aviso de que estaban ya muy endebles los pilares de este sistema en la benefactora Europa del este. Para colmo de males en 1989 fue el colapso del socialismo estatal europeo con la caída del muro de Berlín y la escisión de la Unión Soviética dos años después.

Desde1991 y hasta el 2000, el tristemente célebre Período Especial, tuvo consecuencias inmediatas en la sociedad cubana; la que recibía del campo socialista el 63% de los alimentos; el 86% de las materias primas; el 98% de los combustibles; el 86% de las maquinarias y el 70% de las manufacturas.

Sola, la isla en la inconveniente posición de enfrentar el aislamiento internacional, y la necesidad de reinsertar sus relaciones económicas en un mundo unipolar tendría entonces que trazar nuevas estrategias para sobrevivir al final de las ayudas de su extinto mentor. Para paliar la crisis económica que se hizo más aguda en 1993 y 1994, el gobierno introdujo algunas reformas de orientación mercadista: la apertura al turismo, la legalización del dólar, la autorización al empleo por cuenta propia, la ampliación de las empresas mixtas, y el permiso a la inversión extranjera.

Pero quedaron vigentes mecanismos, prácticas y concepciones que objetiva y subjetivamente impedían el libre despliegue de las fuerzas productivas. Estas medidas entonces resultaron una suerte de tímida recuperación que además traerían consigo otras complicaciones de índole social como la prostitución, la corrupción a altos niveles y el auge del mercado negro.

Por otro lado, la industria azucarera que siempre fue uno de los pilares de la economía cubana desde tiempos de la colonización española, también sufrió de mala toma de decisiones tras la adopción de ciertas políticas que desplazaron al azúcar como principal sustento económico. El gobierno anunció su propósito de llevar a cabo una “amplia transformación” de esta esfera en declive. Se cerraron casi la mitad de los centrales azucareros, se despidió a más de 100.000 trabajadores.

A mitad de la década de los 90 el turismo superó al azúcar como fuente principal de divisas. En el 2000 generó unos 1.900 millones de dólares en ingresos brutos; pero las esperanzas del gobierno con respecto al crecimiento prolongado de este sector, no se vieron materializadas debido a la declinación de la economía mundial en el 2001 y los efectos negativos sobre el turismo regional después del 11 de septiembre.

Para mantener la economía a flote, se buscó activamente la inversión extranjera. Un nuevo marco legal dispuesto en 1995, les permitió a los propietarios extranjeros tener mayoría en las empresas colectivas con el gobierno cubano. En la práctica, la mayoría propietaria extranjera en las empresas colectivas era casi inexistente; gran parte de estas inversiones son préstamos o contratos de administración, suministros o servicios que en las economías occidentales, normalmente no se consideran inversiones de capital.

Este período fue marcado también por el tercer más grande éxodo masivo que ha vivido el país después de Camarioca y el Mariel, los balseros. Esto sin contar las salidas de manera legal que proyectan altos guarismos, lo que tiene nociva incidencia en el aspecto económico, por el decrecimiento de la mano de obra en el país.

Para el 2000 con la llegada al poder de Hugo Chávez en Venezuela, Cuba encontraría a su mejor aliado político e ideológico (y por si fuera poco, un adepto con recursos), una suerte de nuevo mecenas que empezaría a aportar 100.000 barriles de petróleo diarios haciendo mantener a flote la descalabrada economía cubana.

No obstante a esta alianza casi providencial, el Estado cubano tenía conciencia de que esto podía cambiar en algún momento, si la derecha retomaba el poder en Venezuela. O se corría el riesgo que tras la resentida salud del presidente y su posterior desaparición física, quizás el chavismo no sobreviviera. Habría entonces que tomar medidas anticipadas, solo por si acaso. Se imponía una revisión mucho más profunda a todo lo realizado, de ahí la ineludible actualización del modelo económico en Cuba. Los cambios debían estar dirigidos hacia la política interna y también hacia la política externa.

Aparecerá un nuevo concepto: exportación de servicios; una fuente que genera ingresos en divisas enviando médicos, enfermeras y otro personal sanitario mediante la suscripción de convenios individuales con los países receptores. Según ciertas cifras, para el 2009 el principal rubro de entradas de divisas del país había dejado de ser el turismo internacional; el que ha sido desplazado por esta exportación de servicios a otros países en materia de salud, educación y otros sectores (en este orden).    

En el 2011 se hablaba en términos de: Eliminación de gratuidades indebidas y subsidios innecesarios. Reducción de plantillas en los centros laborales. Y abrir espacios a formas de propiedad no estatales, insertando modos de gestión económica como las cooperativas, los usufructuarios, los cuentapropistas, empresas mixtas, contratos de asociación económica internacional.

Sin embargo, esta película, ya la vi, en los 90 con resultados bien discretos para nuestra economía, por lo que estos “cambios” provocan ciertas suspicacias. Y lo demuestran las actuales estadística que son bastante desalentadoras. El crecimiento del PIB durante 2013 alcanzó solo 2,7%, cifra inferior al 3% de 2012 y por debajo también al crecimiento planificado de 3,6%.

Y hace solo unos días el Ministro de Comercio Exterior Rodrigo Malmierca se presentó en la Feria Internacional de La Habana, ante inversores y diplomáticos con un discurso poco estratégico. No es nada prudente ofrecer una cartera limitada de oportunidades a los empresarios, que parece estarles recordando: ¡Es lo que yo quiero darte, y no lo que se te conveniente tomar!

Se sigue apostando la salud y la estabilidad económica del país a la coyuntura, o al aliado, o la utopía de moda. Se siguen moviendo fichas a tientas, o capitalizando entusiasmos. Haciendo discursos no bien concebidos. La economía en Cuba se sigue improvisando.

—–
Nota: (*) Este artículo es una suerte de versión sintetizada de la ponencía presentada en la 24ta Conferencia de ASCE.

Fuentes consultadas:
Torres Pérez, R., La actualización del modelo económico cubano: continuidad y ruptura; Revista Temas, 2011
Pérez Villanueva, O. E., La actualización del modelo económico cubano.
Bonilla Deibe, L., Actualización del modelo económico cubano e impacto social, 2011
Villalón-Madrazo, K. M., La planificación y el modelo económico cubano; Anuario de la Facultad de Ciencias económicas y empresariales, 2011.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


18 thoughts on “En Cuba se sigue improvisando

  • el 8 diciembre, 2014 a las 7:18 pm
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    Ese supuesto lastre que usted dice que me agobia (como si me conociera, bueno es logico, si es un “seguroso”) ese lastre es el que precisamente agobia a tantos balseros a huir de Cuba, y no a mi. ?realmente no se de que lastre esta hablando? sea directo, no de vueltas con trucos semanticos, ni se vaya por la tangente, como hacen los comunistas cuando les hacen preguntas incomodas. No tengo ningun lastre ni fisico ni espiritual que usted quiera achacarme por suerte, lastre tienen las momias que dirigen a cuba como un pesado fardo de años y de ineptitud.

  • el 8 diciembre, 2014 a las 7:01 pm
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    JA, JA, JA, tiene razon Armando Guerrita del MININT , malnaci en la revolucion, hubiera querido “BIENNACER” en miami, al menos AHORA mis hijos y nietos tienen leche para tomar en el desayungo, y tienen una educacion de calidad, tienen computadoras en sus casas, tienen internet en las escuelas y en sus casas, tienen una alimentacion variada y rica en proteinas y vegetales (no solo yogurt de soya que es lo unico que ofrece su biennacida revolución a los niños en Cuba en el desayuno. No es necesario tener una licenciatura en lengua espanola para exponer la triste y miserable situación de Cuba, tan real y cruda como lo es para los cientos de balseros que huyen de las bondades educativas de su revolución muriendo en el oceano y arriesgandose para lograr un futuro mejor para sus hijos.

  • el 8 diciembre, 2014 a las 1:34 pm
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    Estimado Peter Martí, cuando alguien acude a la ofensa y la grosería es porque no tiene argumentos para mentener una discusión diáfana o de principios, su argot truculento y pobreza de vocabulario solo indican la ralea de su formación como ser humano, tan deprimente y degradada que ni las bondades educativas de la revolución donde malnació, ni las oportunidades de mercado que tanto pondera , han sido suficientemente fuertes para superar el lastre que lo agobia.

  • el 7 diciembre, 2014 a las 7:39 am
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    Asi que ” que el artículo tiene una marcada parcialización política, poco argumentado en economía y absolutamente ignorante en historia.” Senor Armando Guerritas, marcada (marcadisima) parcialización política TIENE EL PERIODICO GRANMA, EL JUVENTUD REBELDE, de los que son DUENOS (COMO TODO EN CUBA) LOS AMOS DE USTED, LOS CASTROS. Ustedes los comunistas si son autenticos IGNORANTES DE LA HISTORIA DE CUBA ANTES DEL 59

  • el 6 diciembre, 2014 a las 10:50 pm
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    Por cierto muchas felicidades para Dariela Aquique por este articulo, solo los IDIOCRATAS como Armando Guerra no pueden comprenderlo, porque el estado cubano les tiene puestas las OREJERAS que solo le permiten ver en una direccion y SOLO al grito de una orden inmediata superior (OREDENE).

    En tan poco espacio usted ha echo una fotografia excelente del DESASTRE ECONOMICO CUBANO

  • el 6 diciembre, 2014 a las 10:35 pm
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    No le hagan caso a este senor Armando Guerra que es un funcionario del MINIT que le pagan con una “jabita de aseo” para tratar de manipular la opinion publica en internet y hacer que los “romanticos revolucionarios” queden encandilados con la revolucion. Lo de su madre comedora de mangos en la pobresa y demas es toda una fabula. Mis abuelos y los de otros muchos cubanos llegaron a cuba sin un quilo en el bolsillo, y poco a poco fueron prosperando con el sudor de su trabajo, adquiriendo propiedades aqui y alla (ya que los “cuentapropistas” no los invento la revolucion) y se hicieron de un capital de forma honesta, si su familia era TAN POBRE, POBRE, PORQUE NO EMIGRARON EN BALSA HACIA LOS ESTADOS UNIDOS, a ya se !!! POR QUE EN ESA EPOCA NO SE HABIAN INVENTADO LOS “BALSEROS” , PUES RECORDEMOS QUE LOS BALSEROS FUE UN INVENTO GENIAL DE LA REVOLUCION. Ademas el senor deberia cambirse el nombre por algo MAS PRODUCTIVO por ejemplo en vez de ARMANDO GUERRA, deberia llamarse “ARMANDO ECONOMIA” de esta forma seria mas util para cuba

  • el 6 diciembre, 2014 a las 8:38 pm
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    El actual gobierno de la monarquía Castrista representada por el Rey Castro II como jefe de la rama Castro-Espin , no va a ningun lado,ni pretende reformas verdaderas, ni hace actualizaciones, se acomoda a las circunstancias, porque simplemente está atrapado en sus propias redes de ignorancia y oportunismo, mientras amasa fortunas que deposita en Bancos extranjeros o invierte en propiedades-refugios en distintos lugares del planeta.
    Naturalmente que sólo hasta que el pueblo de Cuba se decida a comprar la libertad por el precio que esta tiene.
    Todo lo demás, son comentarios sacados de folklore criollo, para alimentar pasiones e incongruencias.

  • el 6 diciembre, 2014 a las 8:28 pm
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    Periodo especial no es otra cosa que un eufemismo para designar para la perenne crisis económica generada por el Castrismo desde 1959

  • el 5 diciembre, 2014 a las 2:06 pm
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    Sr.Armando Guerra, la especie humana siempre se ha superado de generacion en generacion es una de sus caracteristicas, si tu mama se conformaba con el hambre que pasamos durante el mal llamado “periodo especial”, diciendo que cuando el machadato era peor, no me extrana su sumision al regimen de la habana, de tal palo, tal astilla…dijo alguien. Ademas, usted muestra total ignoracia en historia, pues el embargo se llevo a cabo cuando FC nacionalizó las industrias norteamericanas y decidio no pagar por ello, es decir no nacionalizó, robo. Y cuando entraba en Cuba todos los recursos procedentes del llamado “campo socialista” FC se burlaba y dijo publicamente que no nos afectaba. Solo cuando ese “campo socialista” por su propio peso cayo y dejo de existir es que empezó a llorarle a los nortemaericanos para hacer politequeria que es lo unico que ha sabido hacer bien.

  • el 2 diciembre, 2014 a las 10:34 am
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    Menos mal que habían mangos,ya ni eso hay en los potreros

  • el 2 diciembre, 2014 a las 9:14 am
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    Parafraseando a Martí “…todo es del color del cristal con que se mire…” por eso no quiero hacer valoraciones del artículo, pero obliga a la reflexión.
    En el 1940 se aprobó en Cuba una nueva constitución, que incluía un atisbo de reforma agraria para dar derecho sobre la tierra a aquellos que la cultivaban, para impedirlo, los latifundistas desalojaban de sus tierras a miles de campesinos aparceros o rentadores, entre los que se encontró mi familia. Mi abuela parió 12 hijos, todos en su bohío, todos en una yagua, entre ellos a mi madre, el desalojo los llevó a la ciudad donde para subsistir pedían limosna en el convento de artes y oficios en Camaguey.
    Cuando mis padres se casaron estuvieron una semana comiendo mangos, pues no había trabajo ni recursos. Todavía recuerdo a mi madre ancadenada a la batea de ropa por las cadenas de la ignorancia para lograr conseguir unos centavos para la economía familiar.
    Mi tío Vico fue preso en la navidad del 58 sin causa alguna solo por sospechas de ser miembro del 26 de Julio, y cuando los otros presos propusieron hacer una huelga de hambre para obligar al régimen a ponerles cargos él se negó, pues había estado en huelga de hambre desde que nació.
    Cuando empezó el “período especial” mi madre me decía que no me preocupara, que peor fue en el “machadato” cuando las “Vacas flacas”
    Estoy plenamente de acuerdo con el título, “En Cuba se sigue improvisando” ¿Y quién dijo que construír una sociedad nueva, una economía nueva y unas personas de mente nueva está escrito en blanco y negro, amén de los errores propios de los hombres?
    Para refrescarle la memoria a la articulista, Cuba nacionaliza las empresas extranjeras cuando los EEUU dejaron de suministrarnos petróleo y al facilitárnoslo la entonces URSS, se negaron refinarlo en sus refinerías, nos vimos obligados a confiscarlas o paralizar al país por falta de gasolina.
    Cuba no se desconecta del mercado norteamericano, son los EEUU los que nos desconectaron a nosotros obligandonos a cambiar la matriz tecnológica de la economía.
    ¿Quién Bloquea a quien? ¿o Me van a decir que fue Cuba quien decidió bloquear a EEUU?Por cierto, en su artículo, como bien dice “El bobo de Abela” no menciona el efecto de las remesas desde el exterior sobra la economía cubana, como tampoco dice una palabra del bloqueo económico, comercial y financiero que nos agobia, con el fin manifiesto de crear descontento, pivaciones y penurias a la población.
    Nada, que el artículo tiene una marcada parcialización política, poco argumentado en economía y absolutamente ignorante en historia.

  • el 2 diciembre, 2014 a las 8:06 am
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    Nada es improvisado, todo esta calculado en función de un objetivo: Mantener la familia real en el poder y en eso, han tenido éxito.

  • el 1 diciembre, 2014 a las 8:36 am
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    Excelente acotación!!!; coincido, además, con la Dra. Marlene Azor en que el círculo gobernante no define (o no se pronuncia) hacia donde va la sociedad cubana. Ante tal coyuntura, qué hace el ciudadano común?; pues logicamente todo el que puede se va para otra parte donde, al menos, vislumbra una esperanza de prosperidad. Saludos.

  • el 30 noviembre, 2014 a las 9:40 pm
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    No veo en esta apretada sintesis el aporte de las remesas de los cubanos en el exterior como tabla de salvación de la economía cubana en los últimos 20 años. El olvido es parte de la ausencia de datos sobre este tema en las publicaciones de la Oficina Nacional de Estadisticas, de forma intencionada para que no se valore su decisivo impacto como locomotora de la economía nacional.

    Expertos en USA han valorado en unos 5 mil millones de USD anuales la inyección de este capital aportado por la emigración entre remesas, pacotilla y viajes (dinero limpio de polvo y paja).Eso es el doble de lo que se espera se invierta anualmente en la zona especial del Mariel, que nos esta dejando una millonaria deuda por su construccion y casi nula inversión del capital extranjero.

  • el 30 noviembre, 2014 a las 6:37 pm
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    Muy buen articulo, aun que con el tema del “””periodo especial””” coincido plenamente con Osvaldo

  • el 30 noviembre, 2014 a las 12:54 pm
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    Conciso pero medular!! Muy buena resena. Gracias

  • el 30 noviembre, 2014 a las 12:42 pm
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    Donde dice “Desde1991 y hasta el 2000, el tristemente célebre Período Especial, tuvo consecuencias inmediatas en la sociedad cubana…” hay una imprecisión, pues el llamado Período Especial comenzó en esos años, pero aún no se ha declarado concluido, y en efecto aún no ha terminado. En las declaraciones oficiales no se menciona el mismo, esperando que su recuerdo vaya languideciendo en la mente de los que lo sufrimos primero, mientras que los más jóvenes lo toman como algo natural, pues no han conocido otra forma normal de vivir.

  • el 30 noviembre, 2014 a las 11:46 am
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    Muy bueno tu artículo Dariela.
    Coincido en que se sigue improvisando sin definir hacia dónde vamos y qué tipo de sociedad es el que se está decidiendo por la élite del poder. Los lineamientos muy generales y ambiguos no sirven para conocer la dirección del cambio.Esta indefinición puede ser incapacidad pero creo que además es la intención de no definir las políticas públicas para no ser controlados por especialistas y por la ciudadanía.

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