El Iris Jazz Club santiaguero

Dariela Aquique

HAVANA TIMES — El Jazz, estilo musical de origen afronorteamericano, creado por la comunidad negra en Estados Unidos a comienzo del siglo XX. Y que en la actualidad, es seguramente la expresión cultural más característica de este país, logró traspasar las fronteras de su lugar de nacimiento. Y tiene en muchas partes del mundo lugares destinados a escucharlo.

Casi todas las grandes ciudades de cualquier latitud cuentan por lo menos con una Big bands (orquesta de jazz). O un bar o club de jazz. Y mi Santiago de Cuba, no ha de ser la excepción. El Iris Jazz Club, un espacio de reciente inauguración, abre todas las noches sus puertas a aquellos que gustan de escuchar esta música de virtuosos.

Una iniciativa del destacado artista de la plástica Alberto Lescay Merencio, que cuenta con su diseño y exposición de una pieza escultórica que alude a un instrumentista de jazz, nos recibe a la entrada del acogedor lugar.

Una cafetería, un mini-bar y un club, con un impecable decorado exterior e interior, invita a locales y foráneos a pasar una noche diferente en la oriental villa. Donde desde ya, se está fomentando una cultura jazzística.

Surgen agrupaciones que interpretan este género, y se difunden más las que desde antes lo hacían sin tener un lugar para ello. El mes pasado se celebró el primer encuentro de música jazz en esta ciudad, donde prominentes figuras de este género en la isla, pudieron presentarse en este espacio.

Los santiagueros, oímos y apreciamos las variantes como el Blues o el Ragtime, entre otras. Y también otros estilos como el Jazz-fusión, el Acid jazz o el Jazz latino.

Música en vivo, o grabada. Desde las más novedosas creaciones del talento regional, o cualquier pieza de Ella Fitzgerald, Billie Holliday, Louis Armstrong, Bessie Smith, Betty Carter, John Coltrane, Dizzy Gillespie, Miles Davis, Herbie Hancock, Chick Corea, Keith Jarrett, Benny Goodman, o el boricua Tito Puentes o el español Tete Montoliú. Los cubanos Chucho Valdés, César López, Gonzalito Ruvalcaba o Bobby Carcasés, son escuchados por mis paisanos.

Nuestro Iris Jazz Club, sin pretensión de parecerse al Blue Note o el Cotton Club de Nueva York, tiene un agradable lugar para el Jazz, al que ojalá empiecen a frecuentar nuestros jóvenes, ya enfermos de la nociva pandemia del reguetón.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


One thought on “El Iris Jazz Club santiaguero

  • el 24 noviembre, 2012 a las 2:56 am
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    y para que habrian de dejar su “regaton ese”? a quien le interesa si los chamos la viven loca y rapidita sin ton ni son… a quien le interesa que estos se cultiven y cambien un tanto lo que a diario oyen? sabran acaso lo que es la champeta, la tremenda carga politico-social que tuvo desde siempre y entenderan entonces el distorsionado origen de la mierda esa terminada en on? que mas da…

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