Dariela Aquique

Fiesta del Fuego en el 2010. Foto: http://www.cubarte.cult.cu
Fiesta del Fuego en el 2010. Foto: http://www.cubarte.cult.cu

HAVANA TIMES — Faltan ya pocos días para que vuelvan las calles y plazas de Santiago de Cuba a vestirse de juerga. Cada año del 3 al 9 de julio, se celebra uno de los festejos más esperados del verano oriental. La Fiesta del Fuego, epíteto dado al Festival de la Cultura de Origen Caribeño.

Gracias a la iniciativa en 1980 de uno de los más grandes intelectuales del patio, el desaparecido Joel James Figarola, se tributa a historia y las tradiciones de la región.

Muy arraigadas en la idiosincrasia de los santiagueros es el legado de presencia cultural del Caribe que nos une, como reza uno de los slogan este evento.

Galas, coloquios, muestras teatrales y danzarías, exposiciones personales y colectivas de las artes plásticas, eventos teóricos, talleres, peñas literarias, seminarios, performances, descargas trovadorescas, y desfiles sumergen a toda la ciudad en el bullicio caribeño.

La fusión de elementos indígenas, europeos y africanos de nuestra cultura y religiosidad, serán enarbolados una vez, en esta trigésimo tercera edición del Festival. Este año dedicado al Caribe colombiano.

Como es costumbre, habrá tres ceremonias imprescindibles en esta fiesta. La esplendorosa Gala cultural en la sala principal del gran teatro Heredia. El desfile de la serpiente desde la Plaza de Martes hasta el Parque de Céspedes. Y la quema del Diablo en la Alameda Michelson.

Pero lo más atrayente de todo será la presencia de la multipremiada cantante folclorista colombiana Toto la Momposina. La cultura de Barranquilla y lo que cuenta el pueblo Momposino a través de los cantos de Toto, es a quienes está dedicada este año  la Fiesta del fuego.

A toques de tambor, cantos, bailes, ritos y representaciones, han de ser exorcizados los males que durante siglos han sufrido nuestros pueblos caribeños, al haber sido sometidos al casi exterminio y la explotación.

Al ritmo del papalé y el seresesé colombiano, han de ser aclamada la liberación, el bien, la alegría y la fe de nuestra raza del Caribe que nos une.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.

7 thoughts on “El Caribe que nos une

  • ¿Alguien tiene idea de por qué en Cuba, a pesar de estar en el Caribe, no comemos arroz con coco?

  • Para mi, amante fiel de Oriente sur en general y Santiago de Cuba en particular, por esa idiosincrasia irrepetible en Cuba, nos resulta paradojico y doloroso al mismo tiempo, que el cabo de 30 anos de este experiemento exitoso, este evento sigue siendo una celebracion anual, que no ha motivado la respuesta oficial que aune y fortalezca la integracion del Caribe, como muchos esperabamos.

    Este importantisimo evento tiene un caracter simbolico, representativo de lo que podiamos ser y no hemos querido serlo. Decenas de miles de descendientes de cada una de las islas del Caribe, residen en Santiago de Cuba, Guantanamo, Holguin y en menor medida en Bayamo y las Tunas. Imaginemos el impacto humano, social, cultural, filial, vinculacion economica y desarrollo cientifico que podria constituir, la construccion de Centros Culturales de cada uno de dichos paises, donde eventos como el Festival de Fuego, tendria lugar cada semana, en celebracion de las distintas festividades nacionales de cada una de ellas.

    Criterios sectarios especialmente dentro de los ministerios de Cultura y Turismo, han subestimado e ignorado al Caribe y Centro America, visto quizas como un conglomerado de Indios y Negros, sin impacto economico-social de interes nacional. Este grave error, ha aislado a nuestro pais de sus vecinos y aliados naturales, a pocas horas de vuelo o dias de navegacion maritima desde Santiago de Cuba, en favor de paises, algunos de ellos al borde del colapso economico, a 10 horas de vuelo o mas de Santiago de Cuba, sin un vinculo solido que nos una.

    Los factores historicos, culturales, etnicos, idiosincraticos y filiales, constituyen un vinculo solido, natural y logico con la region, que es imperioso recobrar, fortalecer y desarrollar para bien comun de todos. Cuando nuestros hijos eran producto de la union entre Dominicanos y Venezolanos, Jamaicanos y Chinos, Espanoles y Negros, Arabes y Polacos, aquel hibrido nos hizo mas fuertes, mas Cubanos, mas creadores que el producto del entrecruzamiento actual y el florecimiento de algunos genes recesivos.

    Hagamos realidad nuestro lema, “El Caribe que nos Une” por nosotros y por los que nos precedieron.

  • Fueron años inolvidables. Una tropa entusiasmada dirigida por Joel James Figarola logró crear un evento artístico popular y simultáneamente académico que parecía imposible. Santiago de Cuba se transformaba en un escenario internacional que sumaba grupos, profesores, artistas, poetas, escritores, historiadores, periodistas y turistas de todo el Caribe, y de otras partes del Mundo. Era una fiesta que los caribeños disfrutaban a plenitud y era un espacio para el intercambio informal entre la gente de adentro y de afuera. Hoy es un evento que se mantiene pero ya es otra cosa, que se acomoda a otra realidad. La lectura del artículo y los comentarios de mis amigos me hicieron recordar aquellos años extraordinarios de la década de los ochenta y principios de los noventa, que ya forman parte de nuestros mejores recuerdos.

  • Ah, los festivales. Hoy son otra cosa, y no por falta de deseo de sus organizadores, que siguen lo que nosotros empezamos, sino porque los tiempos en Cuba no permiten otra cosa. En sus orígenes se llamó Festival de las Artes Escénicas de Origen Caribeño y era una evento montado sobre la plataforma cultural del carnaval santiaguero, el mejor del Caribe, que cubría toda la ciudad. Cada grupo que terminaba su programación escogía adónde quería ir a seguir presentándose, y a veces terminaban por la madrugada o teníamos nosotros que ir a sacarlos de la policía. Por cierto, en el texto hay un error. El primer festival se hizo en 1981, y no en 1980. Para 1980 estábamos ocupados en el proyecto que se llamó Noches Culturales de la Calle Heredia.

  • Tuve la oportunidad de asistir a varios de estos festivales y eran fabulosos, solo realizables por la pandilla de grandes locos que capitaneaba Joel: Cos Causse, Brea, Pequeño, Millet, etc. Algunos han muerto y otros andan en otras latitudes, pero a todos hay que recordar por este legado. Me han dicho que actualmente son festivales mas turisticos que antes, cuando eran verdaderas orgias de espontaneidad creativa. Yo aprendi a disfrutarlos cuando entendí que no se podía prestar mucha atención a programas y discursos: el asunto era relajarse, llevarse por los acontecimientos y disfrutar. Cosas mas dificiles para un habanero. Gracias por hacerme recordar todo eso que son parte de un pasado que siempre llevare conmigo..

  • siempre quise ir y nunca pude. Disfrutála por mi. Un abrazo Dariela.

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