Dariela Aquique

HAVANA TIMES — El tan anunciado Censo de Población y Vivienda que se lleva a cabo en Cuba por estos días bajo el lema “Contamos todos”, dice tener por objetivo contabilizar, cuantos somos: Hombres y mujeres, niños, adultos, jóvenes y viejos, blancos, mestizos, negros y además en qué condiciones de hábitat, etc., etc.

Todo esto me parece oportuno y atinado, en medio de un “proceso de cambios encaminado a mejorar de la calidad de vida de la población”, según rezan los slogan oficiales.

Cuando llegó a mi casa la enumeradora, realmente esperaba preguntas más puntuales y no oírme respondiendo cosas tan poco contundentes como que hice el día anterior.

Cual es mi sexo y mi raza queda descartado, que edad tengo y con quien o quienes vivo, si me toca responderlo. Igual que cantidad y que tipo de efectos electrodomésticos tengo en casa, incluido un teléfono móvil, también.

Cuál es el nivel de escolaridad y si tenemos, o no vínculo laboral mis convivientes y yo, igualmente me parece de interés a registrar.

Sin embargo hubo una pregunta que fue para mí la gran ausente del cuestionario, ¿cuáles eran nuestros ingresos monetarios? Nunca me preguntaron cuál era el salario de mi pareja, y cuál mi sustento personal.

Después de una pequeña reflexión entendí que eso no era necesario. En primer lugar no vale la pena hacer estadísticas de lo ya sobresabido, que los cubanos ganan la mayoría, menos de un peso convertible al día.

Por otro lado entendí que el Censo, una vez concluido, servirá para pregonar las cifras de las que tanto gusta alardear el Estado cubano: …Tenemos no sé cuántos miles de graduados universitarios…, nuestra población esta mayormente envejecida, como sucede en los países primermundistas y bla, bla, blaaaaa….

No se especificaran, de esos miles de profesionales, cuantos tienen vínculo laboral, cuántos son cuentapropistas, cuantos viven de las remesas familiares y otros inventos, y cuanto laboran pero en sectores muy ajenos a su perfil de graduado.

Tampoco se reflejara que el envejecimiento poblacional se debe en gran medida a los éxodos de la población más joven.

Dentro de unos días se terminará el Censo, habiendo sido calificado de exitoso, eficaz y no sé cuántas más adjetivaciones positivas. Ahora, mi inquietud está aquí, ¿será este censo un panfleto estadístico más?, o ¿será material de estudio real para crear mejoras en la suerte de vida de nuestra triste, pero censada población?

Ah otra cosa, ¿en realidad contamos todos?, ¿para qué?

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.

2 thoughts on “¿Contamos todos?

  • ..oh eso es verdad censodyne..ayer mismo un vecino que es del minint llamaba por telefono y le preguntaba a alguien que “cosa era el”, le dijo a su esposa que era para dar la informacion del censo….ahora con lo que dices cobra sentido

  • Queridos compatriotas: Ordenes superiores, indicaciones en asambleas, orientaciones “desde arriba” han orientado a los miembros de las FAR y el MININT y sus acólitas dependencias seudociviles: Gaviota, CIMEX, etc. (la mitad de Cuba) que digan (mientan deliberadamente) a los enumeradores el Censo respondiéndole que trabajan para el Poder Popular y otras falacias con vistas a sesgar exprofeso los resultados del censo. !Y recuerden que Robolución es decir siempre la verdad!

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